Clásicos

ANTHRAX (USA) “Among the living” (Island Records, 1987)

Fecha de salida: 22.03.1987

Por Daniel Gallar

1987 y la escena thrash está imparable con unos ANTHRAX que después de su segundo larga duración ya están dentro de aquello que por aquél entonces se empezó a denominar “los cuatro grandes del thrash”. El género thrash está pegando fuerte e incluso ya se ha perdido un mito — el malogrado Cliff Burton. Pues bien, si con “Spreading the Disease” los neoyorquinos alcanzaron un nivel altísimo, con “Among the Living” llegaron (casi) a la perfección. Por cierto, este disco se lo dedicaron al gran Cliff.   

Ya con las primeras estrofas del title track (que como sabéis rezan aquéllo de “Disease! Disease! Spreading the disease!” haciendo una especie de homenaje al álbum anterior) uno se da cuenta de que el tercer disco iba a ser probablemente el que efectivamente les llevó a un estrellato más que merecido. “Among” es el disco en el que ANTHRAX por fin encontraron su verdadero estilo y el que más populares les hizo. Aquí se alejaron del todo de las influencias US y NWOBHM para pasar a ser una auténtica apisonadora de thrash con ciertas influencias crossover/HC, no sólo en su sonido sino también en cuanto a actitud. Nos hallamos sin duda ante el disco más cañero, rápido, descarado y rabioso que jamás sacaron y un disco que define el thrash como género de una manera que muy pocos discos habían ello hasta la fecha.   

Durante los poco más de cincuenta minutos que dura la obra el quinteto de la costa este nos ofrece nueve cortes enloquecedores cargados de riffs crujientes y palm muting insano cortesía de Ian, solos hirientes y melodías a veces semiorientales a cargo de Spitz (difícil de creer que años más tarde dejaría la música para meterse en la industria relojera), un sonido de bajo brutal y muy orgánico del señor Bello y la incisiva pero siempre versátil batería de Benante. Y cómo no, la genialidad de Joey Belladonna para poner la guinda al gran pastel. Qué forma de cantar. Nadie como él supo cómo mezclar melodía y garra al mismo tiempo sin dejar de lado la emoción y el sentimiento al cantar. Conseguir esto dentro de un contexto thrash es encomiable.   

En “Among”, aparte de un sonido más potente, directo y crudo, nos encontramos con un ligero cambio a nivel letrístico que luego sería uno de sus sellos más personales (en este sentido mucho más originales que los otros grupos del “big four”). Logran mezclar de forma magistral la crítica social con auténticos himnos en clave de humor negro inspirados en la cultura e iconos populares (aunque a veces con ANTHRAX siempre ha habido que leer un poquito entre líneas). Nos hallamos con letras extremadamente inteligentes claro está. Las letras de corte más serio hacen referencia a temas contemporáneos de la época (muchos de ellos todavía de rabiosa actualidad) como la penosa situación de los nativos americanos en reservas, la guerra fría, los horrores de la guerra, etc. En cuanto a los otros temas los hay en torno a relaciones complicadas, el deseo de vivir o incluso acerca de personajes de ficción como el Juez Dredd. Por ello, a nivel letrístico “Among the Living” es un documento excelente de muchas de las cosas que acontecieron por aquellos tiempos. Esta mezcla de letras maduras y más juveniles fue un poco el hilo conductor de los tres álbumes siguientes (si bien el “Persistence of Time” es un álbum en general más serio). Eso sí, a nivel emocional, de energía positiva y honestidad, yo creo que el “Among” es el disco ganador. ¡Soberbio!  

“Among” supuso el asentamiento final y total de Belladonna como vocalista. No me puedo imaginar a ningún otro vocalista que pudiera haber cantado este disco la mitad de bien. También supuso un ligero cambio de imagen en ANTHRAX… menos cuero y más tejanos para luego ya pasar a la fase “bermudas de colores” que fue su disco posterior “State of Euphoria”.  

A nivel musical no hay mucho que decir. Abolutamente fantástico. Se puede casi palpar a veces el equilibrio perfecto entre el humor negro y la crítica política y social irreverente… a veces incluso las dos cosas a la vez. El title track y primer tema del álbum comienza con una inquietante intro para pasar a un tema que debería estar prohibido cuando estás conduciendo. Pura adrenalina. “Caught in a Mosh” es quizás el mejor corte del disco. Obra maestra sin duda y ya solo por este tema vale la pena comprarse el disco entero. Es rápido, intenso y pegadizo, con voces muy versátiles de Belladonna. Hay partes cantadas muy rápidas con los coros típicos “gang vocals” tan característicos del thrash que le dan esa actitud callejera y marrullera y las voces melódicas del estribillo que Joey sabe bordar como nadie. “I Am the Law” es un tema más groove y por ende más lento aunque con la fuerza de un bulldozer. Ya a partir del minuto 3:30 el tempo se agiliza llegando a un final apoteósico. ¡Temazo! La archiconocida “Indians” es el tema más épico del disco (si se me permite utilizar este calificativo con ANTHRAX). Un tema memorable y sin duda emotivo de principio a fin. A nivel vocal podría ser la mejor interpretación de Belladonna (por cuyas venas corre sangre india como todos sabréis).  

Pero es que el resto del disco es igual de genial y aquí no te vas a encontrar ni un ápice de mediocridad. “Efilnikufesin (N.F.L.)” te volverá absolutamente senil, “A Skeleton in the Closet” es una auténtica pasada con el solo de bajo tirando al final que parte la canción en dos, “Imitation of Life” es super pegadizo y de hecho se dice que este tema era en realidad un resquicio de S.O.D. que al final decidieron no incluir en el “Speak English or Die”. “One World” tiene un estribillo que recordarás de por vida con un Scott Ian desgañitándose a no poder más y “A.D.I./Horror of It All” tiene un riff principal absolutamente corrosivo.  

La producción a cargo de Eddie Kramer es bastante correcta. No es perfecta pero cumple su función con creces. Hay algún momento en el que las guitarras suenan un tanto chirriantes pero nada preocupante. Yo diría que este disco a nivel de producción suena como mínimo tan bien como “Ride the Lightning”. Así y todo producción muy potente, equilibrada y en la que las potentes guitarras y el bajo empastan a la perfección para crear una especie de muralla sónica que sólo Belladonna es capaz de quebrar.  

En mi opinión es difícil comprender el thrash como género sin ser buen conocedor de esta obra maestra. Cuando pienso en ANTHRAX éste es el disco en el que pienso automáticamente. Por algo será. Sin duda destaca y destacará por siempre como uno de los grandes discos de thrash de los años ochenta y, por qué no, de todos los tiempos. Es un disco plagado de energía y fácil de escuchar que te pone de buen humor, divertido y ameno pero con sustancia y con letras inteligentes y positivas que te harán cantar a todo pulmón, filosofar e incluso sonreír si comprendes el idioma de Shakespeare. ¡Imprescindible!  

WAAAARDAAAAAAAANCE!!! 

 

 

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Nota - 9.7

9.7

Nota

En mi opinión es difícil comprender el thrash como género sin ser buen conocedor de esta obra maestra. Cuando pienso en ANTHRAX éste es el disco en el que pienso automáticamente. Por algo será. Sin duda destaca y destacará por siempre como uno de los grandes discos de thrash de los años ochenta y, por qué no, de todos los tiempos.

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