Crónicas Live

ASKING ALEXANDRIA + THE WORD ALIVE + SILENT SCREAMS – Sala Razzmatazz 2, 07.03.2017 Barcelona (Route Resurrection)

Crónica de Titus Ferrer y Fotografías de Lluís García Sola

Noche controvertida como pocas la del pasado siete de marzo en la sala Razzmatazz 2 de Barcelona. Nos enfrentábamos al reto que suele conllevar el ver a ASKING ALEXANDRIA en directo. Un grupo al que por contenido puedes disfrutar mucho, pero que, si uno no pone de su parte, posiblemente no sea capaz de disfrutar del continente.

Para colmo, y a modo de reclamo principal, que sin duda funcionó a las mil maravillas, se trataba de la gira que se encargaba de devolver al escenario a Danny Worsnop tras su esperada vuelta al grupo. Con todo lo que ello conlleva.

Pero empecemos por el principio. Y es que todo empezó cuando ante la puerta de la sala ya nos encontramos con una cola que doblaba la que nos encontramos el año pasado cuando nos visitaron con AUGUST BURNS RED e IN HEARTS WAKE. Y sobre todo, cuando lo hicieron con Dennis Stoff como vocalista. Lo cual ya nos dejó claro quién era el reclamo de la noche.

Nos encontramos dentro con un público que ya abarrotaba la mitad delantera de la sala y que apretaba con todas sus fuerzas contra las primeras filas ansiosos de la descarga de adrenalina venidera.

Los encargados de abrir la noche fueron un grupo al cual desconocía en casi su totalidad. Los británicos SILENT SCREAMS, que nos hicieron un regalazo. Por que de verdad que la energía con la que impactaron contra la Razz fue un regalo. El grupo salió a tocar como si mañana se acabase el mundo. Y podría haberse acabado y a nadie le hubiese importado posiblemente, pues lo único que contaba en aquel momento era la descarga de brutal metalcore que estábamos recibiendo. Además, el público, que además de abundante estaba ya entregadísimo, ayudó a que fuera difícil de creer que aquel fuese el concierto del primer grupo de la noche. Lo no hizo más que ayudarnos a disfrutar de lo que, por desgracia, para muchos de nosotros fuera toda una sorpresa.

El pit desde el primer tema era ya zona restringida. Ninguna timidez en cuanto a Wall of deaths, circle pits y demás parafernalias mosheras. El grupo encantado, y nosotros con ellos. Como ya he dicho más de una vez, estos descubrimientos en directo son de los mayores placeres que nos regala el mundo de la música. Y lo bueno es que se podía apreciar que la mayoría de los allí presentes estaban disfrutando de ello. Ojalá se pasen pronto por aquí, y la acogida sea tan bestial como la de aquella noche.

THE WORD ALIVE, en cambio, no eran unos desconocidos para (casi) nadie de los que allí nos encontrábamos. Y pese a que el éxito de SILENT SCREAMS hizo que la diferencia de entusiasmo no fuese tan abismal, sí que es cierto que se notaron mucho las ganas de verlos que muchos tenían. Y es que para colmo era la primera vez que pisaban España, aún que tiene pinta de que no iba a ser la última.

Saltaron al escenario con un sonido impecable. Tan impecable que hasta asustaba que en algún momento nos la estuvieran colando. Pero si tiramos de la presunción de inocencia, lo suyo fue absolutamente impecable, y sonaron igual de poderosos que en los discos.

Había oído mucho acerca de lo especialmente bueno que era en directo su frontman Telle Smith y todo era cierto. Por desgracia en cuanto a entrega, y sobre todo en los discursos entre tema y tema, todo se sentía un poco demasiado ensayado. Mal menor, desde luego, ya que el buen hacer del grupo en conjunto merma cualquier posibilidad de no disfrutarles.

Además, sus momentos de tonteo con los derroteros más progresivos y sus ambientales más djent añadieron un plus de diversidad a la noche, haciéndonos salir de ahí con la sensación de que habíamos visto a tres grupos del mismo género, pero muy diferentes entre ellas. Tratándose de metalcore, esto siempre es muy de agradecer.

Y ahora sí, entrabamos en materia. Los siguientes en atacar eran los británicos amantes de la controversia y la polémica. Pero no iban a salir sin antes caldear el ambiente con temazos tales como el Die young de Ke$ha, el Applause de Lady Gaga o el mismísimo Without me de Eminem. Delicioso anticlima que todos disfrutamos, ya no con humor, si no con ganas. Las mismas con las que recibimos a Worsnop y los suyos cuando invadieron el escenario.

Todos hemos acerca de la problemática de Danny y los directos. Su pasado le precede. Sin embargo, a día de hoy se había especulado mucho con una mejora en la voz que me hizo esperar tal vez más de lo que debía.

La salida al ruedo fue espectacular. “Welcome” y “Dear insanity” nos dieron la bienvenida con unos niveles de calidad que a todos nos hicieron suspirar en positivo. De verdad, la voz de Danny parecía estar engrasada a la perfección.

Pero ay, que poco iba a durarnos la emoción.

Permitidme ponerme puntilloso. Por qué el fallo en las voces de los ASKING ALEXANDRIA actual no está en una mala voz, si no en un cantante que a) debe aprender a usar el chorro de voz del que dispone. Por qué dispone de él, y b) debe darse cuenta de la clase de grupo en el que está. Lo que mata los temas es el hecho de que Worsnop se empeñe en cantar absolutamente todos los versos en la nota más alta, lo cual le impide cualquier posibilidad de respiración. Amén de eso, todos conocemos de la afición de Danny por el hard rock clásico. De hecho, ya alegó que su marcha fue en búsqueda de nuevos caminos hacia ello. Absolutamente honesto. Más que respetable. Lo que no me parece honesto es volver a un grupo que se aleja lo más posible de dicho estilo y tratar de convertir los temas a base de cambiarlos en directo. Con su “From death to destiny” ya se intentó tirar en esa dirección, cierto, pero ahí estaban las composiciones al completo. No añadías un estilo distinto sobre una base completamente ajena. Los temas de los dos primeros discos de ASKING ALEXANDRIA no están hechos para los agudos glammers, por bien ejecutados (No siempre, pero cuando llegaba daba gusto oírle) que estén.

Como comprenderéis, esto condicionó muchísimo la percepción del concierto, ya que a veces uno no podía estar pendiente de dejarse llevar por el tema que conoce sin verse sorprendido por cambios inesperados. Amén de que todo en su justa medida es mejor, y Danny abusó de querer lucirse a base de notas altas. Ojo, que también entiendo esa necesidad de demostrar la valía cuando se ha sido tan machacado por los medios, sea con razón o no. Que ahí ya no entro, pues era la primera vez que le veía en directo.

Todo esto convergió en una sensación de que el miembro estrella aquella noche estaba fuera de lugar en un grupo que no parecía aportarle lo que desea. Esto se demostrará en el estilo compositivo del próximo álbum, imagino.

Dejando el tema de lado, el concierto ofreció todo lo que el fan de ASKING ALEXANDRIA pide. Fiesta, energía y breakdowns que se agravan más y más a medida que avanzan. Ninguna queja en cuanto a entrega y energía por parte del resto del grupo. La conexión con sus fans es obvia y poco tienen que esforzarse para metérselos en el bolsillo cuando se encuentran sobre las tablas.

El setlist era corto, pero equilibrado. Ningún álbum fue obviado aparte del último “The black”, pero de eso ya nos habían advertido ellos. Incluso desglosaron el set en bloques divididos en álbumes.

Eso sí, a mi manera de ver, es un crimen dejar fuera un temazo como es “closure”, pero imagino que eso va a gustos. No voy a demonizar a nadie. Y pese al reducido número de temas que tocaron, el concierto no se hizo corto, que es a lo que nos tienen acostumbrados, tanto ellos como el resto de bandas del estilo. También es cierto que se empeñaron en rellenar los tiempos muertos con unos diálogos entre Danny Y Ben al más puro estilo El club de la comedia (No nos terminó de quedar claro, por que o las bromas eran muy internas o no se les acababa de entender) que cortaron bastante el ritmo del espectáculo.

No quiero crear la impresión de que estoy criticando sin motivo o no pretendo ser constructivo. No pretendo justificarme, pero he disfrutado mucho de ASKING ALEXANDRIA en el pasado, e incluso disfruté mucho (de hecho, más que de este) del concierto-karaoke de Dennis el año pasado en la misma sala. Y con esto quiero decir que si alguien está leyendo esto espero que no se tome este texto como un panfleto hater contra un grupo al que está de moda odiar, por que en absoluto es así. Estoy seguro que el concierto fue una gozada para muchos, pero por desgracia yo fui incapaz de conectar. Y creedme que me fastidia, por que me apetecía mucho ver al combo al fin.

Esperemos que, como ya he dicho, las futuras composiciones ayuden a nivelar el estilo y el grupo aprenda a cohesionarse mejor. Tiempo al tiempo. De momento yo me quedo con lo muchísimo que disfruté a THE WORD ALIVE y sobre todo con el grandísimo descubrimiento que fueron SILENT SCREAMS.

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