Crónicas Live

[CRÓNICAS LIVE] HOWLING FEST – 12.09.2015 Cubelles – Barcelona

HOWLING FEST

Redactor: Titus Ferrer Bellés | Fotógrafo: Lluís García Sola

Defend your local scene rezaba el tagline del HOWLING FEST de este año. Pues sí que se lo tomaron en serio las bandas que conformaron el cartel, pues defendieron su propuesta con actuaciones de envidiable solidez.

La propuesta del festival, que este año ha celebrado su segunda edición es como para que los aficionados supliquemos por que se mantenga por muchos más. Nuestra american party le llaman: Piscina, una masía alejada de la urbe, DJ’s, bar, y muchísimo metal. La versión gutural de las locas fiestas que veíamos a ritmo de punk rock en aquellas comedias románticas americanas que tanto nos hacían reír y tanto envidiábamos. Como si American pie se hubiese pasado con los esteroides.

Encontrarse con un evento tan basado en el desmadre general y que a su vez estuviese dignamente organizado a algunos nos costaba de creer, pero nada más lejos de la realidad. Quedó claro que no hay miedo a apuntar alto. Aquello estaba organizado como si de un festival de mucha mayor envergadura se tratase. Hasta con su sistema de tokens, en este caso llamados Howllars. Queja ninguna en este sentido, más bien sonoras alabanzas.

Pero entremos en materia. Por qué ya que la lluvia nos aguó la posibilidad de disfrutar un poquito de la piscina antes del maratón de conciertos que nos íbamos a meter entre pecho y espalda, optamos por entrar directamente al lio y sin calentar.

Los primeros en pisar las tablas  fueron ASTRAY VALLEY, uno de los ganadores del band contest que se organizó antes del verano.

Con una voz femenina (Según el concepto que tengan cada uno de feminidad, claro) a cargo de la batuta, saltaron a escena ni cortos ni perezosos a repartir tralla.

Cierto es que no conocía a la banda. No me los traía aprendidos de casa, y el problema es que bastante como llegué me fui. Cada vez tengo más esa sensación de que las bandas se están acomodando en los estándares del metalcore y que cada vez hay menos ímpetu en escribir temas que suenen personales. Sin duda disfrutamos de un trallazo importante, casi sin voz melódica (Que cuando sonó pecó de demasiada reverberación, haciendo difícil reconocer la voz real tras el micro) y efectivo. Muchísima potencia. Pero a través del sonido, que todavía sonaba poco pulido, no me llegó ningún tema que se alojase en mi recuerdo.

Eso sí, la respuesta del público fue abrumadora, y más tratándose del primer grupo. Así que cuando decidieron terminar su set marcándose una cover de “Wild eyes” de PARKWAY DRIVE el respetable se vino arriba, literalmente.

Toda banda que se precie necesita su buen rodaje sobre el escenario. Y al menos el poderío que desprendía la voz a la THE AGONIST de Clau, se merece un buen voto de confianza.

Acabábamos de comenzar y el calor ya era insoportable, y en menos tiempo del que tardamos en salir a que nos diese el aire, ORIGIN OF PERSPECTIVES ya estaban repartiendo leña.

Todo festival que se precie tiene un gran descubrimiento. Y ellos fueron el mío. El primer golpe de la abrasiva voz de Arturo ya nos dejó claro que aquello iba en serio y que íbamos a encontrarnos con un directo de nivel.

Con una búsqueda de la perfección que no ensombreció para nada la fiesta dieron un concierto digno de, como se suele decir, cualquier grupo americano de renombre. Incluso en lo que al apartado de luces se refiere, pues fueron posiblemente el grupo con el juego más elaborado. Absolutamente atmosféricas, tiñendo su actuación de un misticismo que no hacía más que aportarles poder.

 Además su estilo djent destroyer con clarísima reminiscencia a MESHUGGAH o a los VEIL OF MAYA más pesados seguro que les mereció un buen número de nuevos adeptos. Y es que da gusto ver cómo pese a que una banda no se pase el concierto entero animando al mosh, al circle pit y al Wall of death, el público reacciona igual solo a partir de la fuerza de su directo. Muchos éramos los que les descubrían ese día, y muchos fuimos los que no pudimos contener las extremidades quietas más allá de un par de temas. Descargamos con todas nuestras fuerzas a ritmo del grosor de las cuerdas de Marc y Sergi.  Y ni tan siquiera era de noche.

La segunda banda de las diez que componían el cartel ya habían dejado el listón lo suficientemente alto como para que esto no pareciese que acababa de empezar. Deseandisimo que ORIGIN OF PERSPECTIVES organicen otro bolo por Barcelona para verles de nuevo, esta vez con conocimiento de causa.

Alguien de la organización debía estar en contra de que los asistentes saliesen a refrescarse, pues no nos había dado tiempo a volver a entrar que una de las bandas que yo más anticipaba ya estaba dándolo todo sobre el escenario: KILL THE FICUS. A los que por desgracia conocí tarde y solo me dio tiempo a disfrutarles en esta ocasión, que era su último show. Una amarga despedida para muchos, que ellos enfocaron desde el humor y la festividad.

Y de qué manera, pues la festividad va directamente ligada a ellos y a su estilo más cercano a grupos como A DAY TO REMEMBER (de los cuales tocaron una cover que enloqueció al público: “My life for hire”). Si algo quedó claro esa noche es que con tan solo un (Cojonudo) EP a sus espaldas, han sido  capaces de ganarse el cariño de su público, pues el calor podía sentirse en la sala, y no solo a nivel de temperatura. Todos parecíamos sabernos de memoria los pegadizos estribillos que cantamos a través del micro de Alex, y todos nos dejamos la nuca cada vez que Marc aporreaba la batería.

Los escasos 40 minutos que tocaron se  hicieron cortos. Pero aun así pudimos disfrutar de su EP al completo y de un tema nunca grabado que según contaron solían tocar en sus conciertos. La verdad es que sonó a gloria. Por supuesto para despedirse decidieron hacerlo con la emotiva “This son gis not about my Exgirlfriend”.

En fin, una lástima para muchos, pero lo que si es cierto es que dejaron un bonito cadáver. Siempre podremos estar aquí si alguna vez optan por un (improbable) comeback.

Cambiábamos de género y nos dejábamos crecer la melena, pues tocaba la primera dosis de Thrash de la noche con NUCKIN’ FUTTS (No me cansaré de decir que me parece uno de los mejores nombres de grupo jamás elegidos) y su agudo metal ochentero.

La verdad es que el Thrash nunca ha sido un género que me atraiga. Osea que se me hizo difícil disfrutar de su actuación, pero desde la objetividad si puedo decir con total seguridad que salieron a matar.

Desde el primer momento quedó claro que venían sobrados de tablas sobre el escenario. Y no les costó nada meterse al público en el bolsillo a base de botes, molinillos meleneros y mucho agudo cortante.

Renato, su bajista se encargó desde el primer momento de poner la nota de humor. A pecho descubierto no escatimó en bailoteos varios y desafiantes lenguas fuera. Una soltura envidiable para un grupo con apenas tres años de trayectoria. Sin duda ese es el camino a seguir para un grupo que demostraron tener muy claro que lo que hacen, lo hacen muy bien. Y esa al final es la esencia.

Tras, esta vez, un cambio de instrumental algo más largo (Algo que por desgracia se volvería costumbre a lo largo de la noche, provocando un retraso de hasta dos horas en el horario) salían a escena DONUTS HOLE, posiblemente la banda que más curiosidad me despertaba de todo el cartel. Su primer álbum “Parodia de un silencio” es todo un ejemplo de buen hacer en el campo de la producción. A duras penas parece un primer trabajo, y me intrigaba mucho descubrir como defenderían tal proyecto en directo.

El problema en este caso fue el pésimo sonido, que nos impedía distinguir las guitarras casi en su totalidad y que hizo que la batería se comiese a todo la demás.

Cierto es que eso también los hizo sonar más duros de lo que el álbum mostraba. Y terminamos disfrutando (Por que lo disfrutamos un montón, pese a todo) más basado en los breakdowns y en la brutalidad que en la vertiente más alternativa que compone el grupo.

Sin embargo, ya que la gran mayoría del público buscaba justamente eso en el festival, estoy seguro que muchos se volvieron a casa con la sensación de haber descubierto un grupo que no pueden esperar por volver a escuchar en casa.

Lo que está  claro es que pese al fallo técnico, su técnica, a nivel más personal si era buena, pues estuvieron impecables. Absolutamente energéticos y comunicativos. Transmitieron un el buen rollo que las bandas contagian cuando disfrutan tanto dando el show como el público recibiéndolo. Ciertamente, no me negaré a verles de nuevo para poderles escuchar en condiciones más optimas y así volver a disfrutar de un directo tan digno como poderoso.

El agotamiento empezaba a hacer mella en nosotros, osea que decidimos ver a los buenos de BLAZE OUT desde atrás y sin meternos en el meollo y así recuperar fuerzas. Además de esa manera disfrutamos de un sonido más homogéneo.

BLAZE OUT son posiblemente una de las únicas bandas de Thrash que me hace disfrutar de verdad pese a lo poco que me siento atraído por el género. Supongo que será ese deje melódico que les caracteriza, que les hace sonar muy distintos a por ejemplo los anteriores NUCKIN’ FUTS.

Por segundo año consecutivo estaban en el Howling en una alta posición en el cartel. De hecho repetían por petición popular, y eso quedó más que claro. El público iba como loco desde el primer tema. Ni uno de los pegadizos estribillos se dejaron por corear como si se tratase del fin del mundo.

Por parte del grupo: un buen rollo cercano al que transmiten los mismísimos PARKWAY DRIVE (Se sintió súper orgánico que Gerard, el cantante llevase justamente una camiseta de ellos) sobre el escenario. Fiesta y profesionalidad volvieron a fusionarse en un desmadre que unió a metaleros y hardcoretas en un mismo público.

La auténtica locura llegó cuando decidieron descargar sobre nosotros su ya mítico medley de temas de METALLICA e IRON MAIDEN, interpretando de vicio momentos de “Sad But true”, “Master of puppets”, “Fear of the dark” o “The number of the beast” entre muchísimos otros. Diez minutos de clásicos sin descanso que hicieron que el HOWLING FEST se  convirtiese por momentos en un pequeño SONISPHERE cubierto y con piscina.

Algo de  fuerzas habíamos recuperado, y un servidor se auto engañaba a si mismo convenciéndose de que estaba listo para el siguiente. Pero cuando uno se enfrenta a un directo de HYDE ABBEY sabe que necesita más energía de la común.

Otros, por cierto, que repitieron por demanda popular. Está claro que los de Mataró se tienen ganado un puesto en el olimpo del metal extremo de tierras catalanas. Yo personalmente ya me vi sorprendido  viéndoles telonear a PARKWAY DRIVE un par de años atrás, así que las expectativas estaban por las nubes.

Me sorprendió verles saltar al escenario con un solo cantante. Y pese a que Presta fue capaz de clavar ambas voces en un directazo inagotable, cierto es que se echó en falta a nivel de espectáculo la vitalidad que aportaban dos cantantes sobre el escenario. A nivel visual, pero el cambio en si es de lo más lógico.

En cuanto a repertorio, mezclaron temas de su más reciente “Ooparts” y algunos de su primer ”Hall of shame” (Zas! En toda la boca!), que estos días está de quinto aniversario. Y ya que este era uno de sus últimos shows previos a su nuevo álbum, nos obsequiaron con un par de temas nuevos que sonaron más machacones y gruesos de lo que nos tienen acostumbrados. Muy bien en directo, y mucha curiosidad por la versión de estudio.

Las pruebas de sonido seguían haciéndose cada vez más y más largas, eran las dos de la mañana y aún faltaban tres de los grandes. Por si fuese poco, tocaba el turno del grupo que un servidor más deseaba ver: TEKSUO, que bajo mi humilde opinión son de lo mejor que tiene ahora mismo la escena nacional. Un grupo que conoce muy bien a su público y ofrece una calidad importada directamente de los grandes grupos del otro lado del charco que tanto gustan por aquí.

El show empezó con la voz de Diego más baja de lo deseado. Por suerte esto no duró más que un par de temas. El fallo se arregló justo a tiempo para poder escuchar el primero de los tres adelantos de su nuevo disco “A new way to bleed” que hicieron: “The cleansing”, que sonó a gloria y que no puedo esperar más a escucharlo grabado.

Está claro que si algo especial tiene es justamente el apartado vocal. Bastantes fuimos los que estuvimos en primera fila coreando los estribillos con toda nuestra garganta. Diego se hartó de pasarnos el micro para ello, y estoy seguro de que le fastidiamos el show a más de uno.

Está claro que su catapulta a la fama fue su “Diamonds EP” ya que el tema más demandado de la noche fue su versión de la misma de Rihanna, que interpretaron pero no sin antes pasar por “The hands of war” y “The Swarm”, que sonaron aún mejor si cabe en directo.

Al final, resultó que, pese a algún fallo técnico como lo que ya hemos comentado de la voz, o alguna guitarra que decide callarse a medio tema, pudimos disfrutar de un señor recital que demuestra que TEKSUO es una de las bandas más en forma del panorama nacional. Muchos grupos de más renombre componen canciones que siguen los mismos derroteros pero luego no son capaces de defender en directo ni la mitad de bien de lo que hicieron aquella noche los Asturianos de hierro.

Llegaba ya el turno para el que iba a ser para nosotros el último concierto de la noche, ya que debido al retraso en los conciertos no pudimos quedarnos a ver a ANKOR, y desde aquí quiero disculparme con el grupo por no poder escribir unas líneas sobre su actuación, que por cierto nos quedamos con muchas ganas de ver.

Turno pues para los archiconocidos DAWN OF THE MAYA. Grupo que yo ansiaba ver con todas mis fuerzas, tras varios intentos fallidos de irlos a ver por mi parte que por caprichos del destino siempre se vieron frustrados. Así que a estas alturas, esta era mi primera vez con los Navarricos.

De todo hemos oído sobre ellos: que si la sobredosis de pose, que si el cambio de sonido solo para contentar al público, que si el tema Monster … Todo eso queda en un segundo plano una vez uno se enfrenta al directo de los Aztecas, pues las tablas que demuestran son sorprendentes para una banda tan joven como ellos. La facilidad con la que se desenvuelven sobre el escenario es digna de cualquier BRING ME THE HORIZON (Por mentar a una banda internacional de largo recorrido) que se precie. De hecho está claro que Igor, su vocalista se ha formada en la escuela Sykes de presencia sobre el escenario, con la diferencia de que para DAWN OF THE MAYA llegar a las líneas vocales que ellos mismos han escrito en directo no era un problema.

Todos y cada uno de los miembros del grupo bordaron su papel. Energía y buen hacer a través de un set basado casi íntegramente en “The truth is in front of you”, incluyendo los dos últimos singles que han añadido a su versión extendida que son “Everest” y “Pacific”. Tan solo volvieron a su anterior “Me, the planet” para tocar su más que conocida “Desloated cosmos”, eso sí, sin autotune ninguno en directo. Desde aquí quiero decir que si va a ser así como van a defender los temas de dicho álbum en directo, no hace falta en ningún momento que renieguen de él, ya que la cosa sonó de lujo, y bajo mi punto de vista se trata de un disco realmente disfrutable.

Y así, con mucha pena por perdernos el último concierto, pusimos punto y final a nuestro primer HOWLING FEST, que de  verdad espero que no sea el último, ya que disfrutamos como niños de un éxito (casi) absoluto por parte de la organización que de seguro les traerá muchísimas alegrías tanto a ellos como a nosotros. Long live.

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