Crónicas Live

[CRÓNICAS LIVE] PARKWAY DRIVE + ARCHITECTS + THY ART IS MURDER – Sala Razzmatazz, 08.02.2016 Barcelona (HFMN Crew)

parkway drive

Crónica de Titus Ferrer Bellés | Fotografías de Lluís García Sola

La noche del año. El tour del año. Nerviosísimos ya desde días antes acudimos con unas ganas que escapaban a nuestro control a la Razzmatazz 1 a presenciar la que sea posiblemente la gira de metalcore más grande que ha pasado hasta ahora por Barcelona. Por qué ver a PARKWAY DRIVE, ARCHITECTS y a THY ART IS MURDER en el mismo cartel es el material del cual nace nuestro deseo cada vez que vemos aquellas giras que siempre decimos que nunca pasan por España y que tan lejanas nos parecen. Y esta vez aquí los teníamos.

A la vista está el estratosférico crecimiento que han cosechado PARKWAY DRIVE gracias a sus dos últimos álbumes. Pero para seros sincero, ni yo mismo me esperaba una tan grandísima recepción. Mi temor pasaba por encontrarme una Razz 1 a medio llenar, pues no es una sala precisamente pequeña, y esto sucedía en pleno lunes. Por suerte me equivocaba, pues me encontré, una hora antes de la apertura de puertas, una cola de gente que daba la vuelta al edificio de la sala.

Y la verdad, como aficionado al género, y fan absoluto de las bandas que aquella noche íbamos a encarar: no puedo alegrarme más. Sobre todo a sabiendas de como se ha formado el crecimiento de las mismas. A base de muchísimo trabajo, discos sólidos, y giras. Innumerables giras.

Sobrepasamos corta espera que se dilató en nuestro personal paso del tiempo y nos encontramos con una sala ya a mucho más de la mitad de su capacidad. Esto a media hora de empezar el primer grupo.

Está claro que Barcelona se quedó con ganas de ver a THY ART IS MURDER tras la cancelación del Mosh lives! Con CALIBAN y EMMURE, pues amén del gran volumen de gente, la recepción que tuvieron fue envidiable.

Desde el primer tema la recepción fue apabullante, incluso para un grupo que acaba de perder el que para la mayoría era el principal atractivo. CJ era una parte más que grande de un grupo en pleno crecimiento. Por tanto, es admirable que consigan romper el escepticismo del público de tan buen principio.

Cierto es, que pese al hueco que CJ dejó en la formación, la banda ha sabido encontrar un muy buen substituto en Nick Arthur, vocalista de la MOLOTOV SOLUTION. Poco tardó en dejarnos claro que a nivel vocal poco tenía que envidiar al bueno de McMahon. En todas sus vertientes, agudos, graves, gritos y rugidos sonaron, apoyados por el buen sonido del que gozó aquella noche la sala, como directamente arrancados de la versión de estudio, mimetizando perfectamente el tema para deleite de los fans más conservadores.

En cambio, y esto es algo que si se echó en falta de cara también al resto de la banda, fue algo más de conexión con el público. Algo que CJ si parecía conseguir en sus directos, haciendo de conductor de la entrega de un público que expresaba a gritos (Escuchar a media Razzmatazz gritar a todo pulmón el “You will know the true face of panic!” de “Reign of darkness” me puso la carne de gallina) su entrega. A gritos y a patadas, porque el pit estaba ya de buen principio entregado como si aquello fuese el Resurrection fest. Amén de que el tamaño de la sala permitía aún un espacio en el que convivieron a patadas judo karate y jiu jitsu.

También es cierto, que pese a pecar de estático, a Arthur se le vio algo más activo que en los videos que hemos podido ver del principio de la gira. Al fin y al cabo la frialdad de acabar de empezar en una banda nueva en la que todos los componentes ya se conocen entre sí es más que lógica. Seguro que en la próxima visita que nos hagan, la cosa cambia. En lo que confío menos es en que el temple frio de los demás miembros cambie.

Dicho esto, solo me queda comentar que pese a que me parece licito dedicar un set corto a los dos últimos trabajos, un servidor hubiese atrevido una burrada como es “Whore to a chainsaw”

Setlist THY ART IS MURDER: Absolute genocide – Coffin dragger – The purest strain of hate – Shadow of eternal sin – Reign of darkness – Light bearer – Holy war

Los que estuvimos en el anterior show de ARCHITECTS en la Razzmatazz 2 hará ahora un par de años sabíamos que lo que íbamos a ver a continuación era una bomba de nivel. Mis temores a que el público no estuviese tan reactivo como deseaba por el tema de no ser ellos los cabezas de cartel se disiparon ya durante la actuación de THY ART. Las ganas y entrega de todos los asistentes eran visibles como si se tratasen de integrantes físicos del respetable.

Se apagan las luces y suenan los primeros acordes de “Gravedigger”. Espero que a los que asististeis esa noche al concierto os gustase su último “Lost together // lost forever”, pues en él se basó el 97% de su set, siendo solo “These colors don’t run” la única que no pertenecía al último trabajo. Obviamente con ella decidieron cerrar su show.

Por desgracia, la voz de Sam Carter sonó excesivamente difusa y enlatada durante este primer tema. Lástima, por que no es ni de lejos un tema de segunda (también es cierto que el disco no tiene de estos). Eso sí, terminado este susto, el resto del set sonó a gloria. Absolutamente nivelado en lo técnico, y apabullante en lo emocional. Como siempre.

Un juego de luces sombrío jugó muy bien su papel a la hora de aportarle una épica despampanante al asunto. Y mientras ellos desgranaban el disco tema a tema el público se aglomeraba de forma que más de la mitad de la sala parecían las primeras filas. Los crowdsurfers ya no se podían contar con los dedos de las manos (Servidor incluido) y cruzar la sala para poder simplemente acercarse a la valla suponía un más que arduo trabajo. Muchísima pasión por parte de ambos bandos.

De cara al final, y como previa a “Castles in the air”, tema que no tocaron en su anterior visita, Sam nos deleitó con un discurso de enaltecimiento al respeto mutuo y la persecución de aquello que nos mueve y hace felices que os garantizo que hizo arrugar la frente a los más duros del lugar. Y agradeciéndonos la entrega aquella noche, descargaron la parte final de su set que concluyó con el ya mencionado single más mítico de su anterior “Daybreaker” que fue recibido con la locura más absoluta. Lástima (O no) que el pit estuviese ya tan abarrotada que los practicantes de artes marciales se quedasen con las ganas de gastar sus combos en el brutisimo low end que se marcaron después del famosísimo breakdown.

Es alucinante como esta banda nos enamora más y más cada vez que tocan para nosotros pese a que cada vez que lo hacen rocen la perfección. Yo no sé cómo lo harán, pero ya me han convencido de que la próxima vez que les veamos será mejor.

Setlist ARCHITECTS: Gravedigger – Broken Cross – The devil is near – Dead man talking – Colony collapse – Castles in the air – Naysayer – C.A.N.C.E.R – These colors don’t run

Para muchos acababa de pasar el plato fuerte de la noche. Para otros venía ahora. Lo que está claro es que el nivel de entrega no podía elevarse ya más, y efectivamente: así fue. Ambos grupos se sintieron como cabezas de cartel. Obviamente, como ya he dicho, el crecimiento que PARKWAY DRIVE ha vivido estos últimos años les obliga a cambiar un poco la tónica a la que nos tienen acostumbrados.

Para muchos esto juega en su contra, para otros no. En lo que todos estamos de acuerdo es en que se han ganado a pulso tanto éxito, y nos alegramos realmente por ellos.

Nos lo suponíamos, pero la ausencia del telón gigante con el título: IRE confirmaba que la sala no podía albergar la mayoría de la parafernalia que han estado llevando en el resto del tour. Cañones de fuego, cortinas de chispas y demás. Así que por ello se limitaron a iniciar el show con un cañonazo de confeti a grito del primer tema “Destroyer”. A todos nos bastó y nos sobró, por que ni siquiera esperamos a que Winston empezase el primer verso para empezar a cantar. El grupo siempre se ha declarado encantado con los conciertos en los que el público canta hasta los riffs de la guitarra, y siempre han destacado los shows españoles en este aspecto. Recuerdo una entrevista en la que comentaban haber escrito “Wild eyes” para conciertos como estos. O sea que no podíamos decepcionarles. Y no lo hicimos.

Empezaron el show con los mismos dos temas que empiezan el álbum: “Destroyer” y “Dying to belive” (de la cual el breakdown nos voló la cabeza) y como era de esperar, suenan de narices en directo. Tal vez los metalcoretas más arraigados no opinen igual, pero se nota que son temas compuestos para el correo del público en los conciertos, y como tal funcionan de maravilla.

Y por si no habíamos coreado lo suficiente, decidieron cambiar el orden al que nos tienen acostumbrados y atacar así de pronto con “carrion”. La falta de costumbre creó un poco de sensación de desconcierto en el público que no se conocía el set, pero todos cantamos como si de verdad fuese la última.

Por cierto, no quiero pasar por alto el lanzar mi más absoluto desprecio a aquellos que se dedicaron a ir aquella noche robando objetos personales por la sala. Por lo visto hubo unos cuantos sujetos que aprovecharon la aglomeración para ir metiendo mano en los bolsillos ajenos. A estas alturas de la noche ya se podía ver a mucha gente buscando por el suelo objetos que creían haber perdido y que en realidad habían sido robados, como más tarde nos confirmaron los encargados de seguridad de la misma sala. Supongo que en futuros conciertos en el área de Barcelona volverán a intentarlo, o sea que si leéis esto y pensáis acudir a conciertos del estilo en un futuro, ¡vigilad vuestros bolsillos!

Acto seguido, y volviendo al tema que nos pertoca, PARKWAY DRIVE encararon la que fue la parte más extrema del concierto. Encarando de corrillo tres barbaridades como “Karma”, “Dark days” y la mismísima “Deliver me”, para deleite de los más gimnastas, que luchaban por abrir pits mínimamente grandes entre un público que apretaba en todas direcciones. La cosa estaba difícil, pues el volumen de gente no era precisamente poco. Así que se optó por el método festival.

Winston no paraba de sonreírnos tan cómplice como siempre. Si es cierto que al resto de la banda se les notó bastante más apagados que de costumbre, dejándole absolutamente el paso del show a él como voz del grupo. Supongo que todavía les debe faltar tiempo para acomodarse a esta sensación de banda de masas.

Y así con un discurso de agradecimiento que se sintió realmente sincero, decidieron entonar el single de singles. Y por mucho que se quejase todo el mundo cuando fue este el primer avance de su nuevo disco, ahí estaban, casi dos mil personas cantando el “Yeah” de “Vice grip”. Y es que otra cosa no, pero esta gente es buena escribiendo temas himno, y eso ya unos cuantos discos que nos lo han dejado claro.

De hecho, y solo con “Dedicated” de por medio (que por desgracia substituyó a “Romance is dead, que si tocaron en Madrid dejándonos a Barcelona sin un solo tema del “Killing with a smile”) casi encadenaron tres de sus temas más hymn-like, siguiendo con “Idols and anchors”, una de las que yo personalmente más disfruté y la que posiblemente fuese el pistoletazo de salida de su nueva era: “Wild eyes”, mediante la cual hicimos honor a la entrevista mentada líneas más arriba.

Con una sensación de que esto se iba terminando afrontamos otro tema nuevo. Uno especialmente discutido, pero uno de mis personales favoritos del disco, que fue bailado hasta la muerte: “Bottom feeder”.

Ahora sí, anunciaban ya el último tema de la noche. ¿De verdad vais a terminar con “Swing”? No cuela. Así que tras la misma, los gritos de “!One more song!” no esperaron siquiera a que el grupo abandonase el escenario. Y aun así se hicieron de rogar antes de afrontar el bis con lo que, al menos a mí, me pareció un cambio a incluso mejor en el sonido. De no ser así no entiendo por que “Crushed” sonó tan exageradamente potente. No por que el tema en si no lo sea, si no por que cada estallido de la batería impactaba en mi haciendo que se me saliese el corazón por la boca. Es un tema que tenía desmesuradas ganas de escuchar en directo, y desde ese día es un tema que tengo desmesuradas ganas de volver a escuchar en directo.

Y esta vez parece que si iba en serio, PARKWAY DRIVE se despedían de nosotros con el que con el tiempo se ha convertido en el tema que más nos toca el corazón: “Home is for the heartless”. Estoy seguro que no fui el único en emocionarse, pues si has sentido un mínimo de amor y respeto por esta banda, la conexión que se establece es fuerte como pocas.

Triste, como siempre, la despedida. Sin embargo, lo bueno de ver a PARKWAY DRIVE en directo es el saber que volverán pronto a deleitarnos con su fascinante directo, que digan lo que digan sigue siendo todo fuerza. Lo que si comparto es que se encuentran en una fase de cambio que tal vez no esté todavía pulida del todo, pero ni mucho menos llama a echarse las manos a la cabeza. Ojalá no tarden, por que mis ganas de repetir “Crushed” no son ni medio normales.

Setlist PARKWAY DRIVE: Destroyer – Dying to belive – Carrion – Karma – Dark days – Deliver me – Vice grip – Idols and anchors – Dedicated – Wild eyes – Bottom feeder – Crushed – Home is for the heartless

PARKWAY DRIVE

ARCHITECTS

THY ART IS MURDER

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