Clásicos

MORBID ANGEL (USA) “Altars Of Madness” (Earache Records, 1989)

Por Luis Martínez

En el año 1989, a través del sello británico Earache Records se editaba el debut de MORBID ANGEL, una banda que desde al año 1983 había estado gestándose un nombre en la cabeza de los amantes de los sonidos más extremos con demos como “Bleed for the Devil” o “Thy Kingdom Come”. Pese a todo, su fichaje por Earache Recs. fue un tanto sorprendente, ya que la discográfica británica hasta aquel momento había apostado por bandas de su propio país y encaminándose a sonidos como el Grind, Punk o Crossover y no lo que “Altars of Madness” ofrecía.

El cuarteto de Florida dirigió sus pasos a los famosos Morrisound Recording Studios, con la ayuda de Tom Morris en los mandos y la producción de Digby Pearson (dueño de Earache Records), la banda parió una de las obras cumbre y verdadera obra maestra del género Death Metal. Hasta aquel momento, bandas como DEATH, POSSESSED, SEPULTURA habían llevado el sonido extremo hasta una cota que parecía que ninguna banda pudiese sobrepasar, pero “Altars of Madness” llevó ese sonido todavía mucho más allá. Una intensidad en el sonido que los fans del estilo no conocían, solos de guitarra constantes y totalmente alocados, una batería que era una apisonadora, temas que emanaban autentico azufre y maldad en cada nota y una voz que parecía la de un demonio enfurecido salido del auténtico averno.

Desde el primer momento, lo que destacó fue el trabajo de Pete Sandoval, a la batería. Una forma de tocar totalmente enfermiza y diabólica, el termino Blastbeat comenzó a utilizarse, un constante machaque de bombos y timbales que hace que tu cabeza se mueva sin compasión ni descanso. Algo a lo que grandísimos baterías como Dave Lombardo o Gene Hoglan, no habían llegado a acercarse.

Pero donde “Altars of Madness” sorprendió a todos los seguidores fue en la selección y ejecución de los temas, todos y cada uno de ellos muestran una personalidad propia, están tocados con verdadera ira, a una velocidad de vértigo, con verdadera agresividad y rodeados de un aura maléfica que era acompañada por la temática Lovecrafiana, antirreligiosa y satánica que la banda proyectaba. Temazos como “Immortal Rites”, “Visions From the Dark Side”, “Maze of Torment”, “Bleed For the Devil”, “Blasphemy”… son verdaderas obras maestras de lo que una grabación de auténtico Death Metal debe ofrecer.  Incluso, la genialidad de la inclusión de los tétricos teclados en “Chapel of Ghouls”, añadían mayor omnipresencia malévola a la grabación.

En 1991, la banda editó su segundo álbum “Blessed Are The Sick” otra grandísima obra maestra del género, pero que ya supuso un cambio en el sonido del grupo, por eso este “Altars of Madness” siempre será considerado por los fans de la banda y la gran mayoría, su verdadera obra maestra primordial.

Este artículo ha sido leído: 799 veces!!!

Etiquetas
Mostrar más

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *