Clásicos

MORBID ANGEL (USA) “Covenant” (Earache Records, 1993)

Por Luis Martínez

Dos años después de su segunda obra maestro “Blessed Are The Sick”, los maestros del más diabólico y veloz Death Metal MORBID ANGEL estaban de vuelta con una nueva obra, que continuaba su tradición alfabética para los títulos de los álbumes, esta vez su álbum “C” era titulado, “Covenant”. Las expectativas con este nuevo álbum, volvían a ser altísimas tras sus dos obras maestras previas, como novedad la banda pasaba a ser un trio, Richard Brunelle había dejado la banda, dejando toda la labor compositiva a Trey Azagthoth y David Vincent.

Para que todo sonase perfecto escogieron de nuevo los Morrisound Studios y al popular productor Flemming Rasmussen, para que junto a la banda sacase lo mejor de ellos para esta tercera producción, y sin duda, el sonido desde el primer riff de “Rapture” es absolutamente impresionante. Una batería contundente y nítida, un bajo omnipresente y unas guitarras nítidas con la cantidad de ganancia justa para que todo sea perfectamente audible y a la vez suene vicioso y lleno de oscuridad.

Diez temas fueron los que nos ofrecen en esta tercera obra, nueve y un instrumental, que colman las expectativas de cualquier seguidor del Death Metal. Aquí nos encontramos con una nueva obra maestra, logrando unas composiciones poderosas, llenas de magníficos riffs y atmósferas, violencia, velocidad, oscuridad y sobre todo temas con una personalidad indudable. Todos y cada uno de los 10 cortes de “Covenant” son perfectamente diferenciables, siguiendo un mismo patrón eso sí, pero sonando auténticos y volviéndose absolutos clásicos del género y de la banda.

Comienza con un poderoso y veloz “Rapture” con una velocidad endiablada en la guitarra, acompañado de un doble bombo asfixiante, para pasar a riffs velocísimos y la voz rasgada y potente de David Vincent destrozando tímpanos, Pete Sandoval en la batería demostrando porqué era el mejor batería del estilo en esos años,  golpeando con verdadera violencia y rabia su instrumento. “Pain Divine” es otro cañonazo de pura violencia y agresividad, riffs magníficos y carreras guitarra, bajo, batería sobresaliente, el ritmo quizás no es tan rápido como el tema previo, pero sí mucho más machacón. “World of Shit (The Promise Land)” comienza a un ritmo más lento para demostrarnos otra cara de unos MORBID ANGEL más pausados, pero que con un cambio de ritmo verdaderamente brutal, nos ofrecen uno de los mejores temas del disco. Encontramos melodía y oscuridad por un lado así como rapidez y agresividad por otro. “Vengeance Is Mine”, comienza de nuevo con un doble bombo brutal y aplastante, tema con muchos cambios de ritmo y riff, pero siempre con un sentido global de lo que es el tema en sí, para finalizar de forma brutal y aporreando nuestros oídos a una rapidez y contundencia bestial. “The Lion´s Den” cierra la primera cara del disco, un tema a medio tiempo donde se trabaja mucho la potencia en su doble bombo constante y un potentísimo riff principal de guitarra, donde no se olvidan de añadir oscuras melodías y un David Vincent haciendo un grandísimo trabajo a la voz, tema que se acelera a mitad para la sesión de solos de guitarra, para que no olvidemos que esto es un álbum de pura maldad y violencia.

La cara B comienza con otra obra maestra del Death Metal “Blood On My Hands”, tema clásico de la banda, veloz, agresivo, oscuro, rítmico,… perfecto!. “Angel of Disease” nos trae a la mente a unos MORBID ANGEL antiguos (era “Abominations of Desolation”), más de sus primeras ediciones no oficiales o incluso en parte a los de “Altars of Madness”, la voz de David Vincent cambia para ser más aguda y viciosa, muy diferente al potente rasgueo gutural del resto del álbum, incluso los riffs tienen un aroma más retro, más ochentero, pero esto no hace que el tema sea malo, ni mucho menos, es quizás otra dosis de variedad a un álbum increíble. “Sworn To The Black”, continua la grabación, con potencia y un medio tiempo destroza cuellos, Pete Sandoval demostrando que no solo sabe aporrear la batería a una velocidad endiablada, y decora cada uno de los riffs con prodigiosa maestría, ya sea en redobles o utilizando todo el instrumento para que no quepa duda de quién es, destacar una sección intermedia donde Trey Azagthoth nos regala un increíble solo a tapping realmente inolvidable. “Nar Mattaru” es una pequeña rareza instrumental, llena de oscuridad, misterio y maldad. Se cierra el álbum con “God of Emptiness – I The Accuser, II- The Tempter”, otra obra maestra compositiva y donde la banda nos obsequia un tema donde juegan con otros estilos como el Dark e influencias de otros estilos más oscuros pero alejados del Metal. David Vincent modula su voz en diferentes tonos, para crear una atmosfera realmente opresiva y diabólica. Los riffs de guitarra son más lentos, buscando oscuras melodías y acompañamientos, algo realmente diferente a lo que habíamos escuchado de MORBID ANGEL en anteriores álbumes, pero que funciona y solo queda disfrutar y congratularse por semejante grandeza. Un final de tema con David Vincent cantando de forma limpia, en un tono muy profundo y oscuramente melódico, que hacen de este otro de los mejores del album.

Con “Covenant” MORBID ANGEL no solo fueron capaces de situarse entre las bandas principales del estilo, sino  que abrieron un estilo minoritario a las grandes discográficas (Warner Music), ello también se tradujo en unas ventas muy altas, siendo uno de los álbumes de Death Metal más vendido de la historia. Y a la vez la tercera obra maestra de los de Florida.

Este artículo ha sido leído: 365 veces!!!

Etiquetas
Mostrar más

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *