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INFERI (USA) «The end of an era» CD 2019 (The Artisan Era)

Pongámonos en antecedentes. Estos Americanos tuvieron a bien, el año pasado, de editar un trabajo que te cagas las patas abajo. Trabajo que sumaba el cuarto completo en su carrera, allá por el 2007 empezaron. Aun se me ponen los pelos de punta cuando pienso en “Revenant”, cuando me lo pongo… uffff.

Esto hace que me espere mucho de un trabajo que, a pesar de ser solamente una reedición de su segunda obra, es algo más que eso. Aquí se han grabado de nuevo todos los instrumentos, mezclados y masterizados. Vamos, que es un disco de versiones hechas por ellos mismos y haciendo que todo suene acorde a lo que ellos pretenden. Tengamos en cuenta que la edición primaria de “The End Of An Era” radica de 2009, diez añitos de nada y una banda totalmente renovada de la cual solamente queda ya Malcolm Pugh, un tío que ha sabido rodearse de lo mejor de lo mejor y que para este trabajo cuenta con peña de bandas como ENDFOLD DARKNESS, ANIMALITY, EQUIPOISE o VALE OF PNATH. Si eran pocas las expectativas creadas, pues esto las aumenta exponencialmente.

Evidentemente, ya que lo grabas de nuevo, y puesto que es lo que pretendes, pues suenas perfecto. Perecido a mas no poder, todo en su sitio, escuchando nítidamente cada instrumento, cada nota, cada ejecución y aun así sonando lleno, pero sin embarullar. Ni punto de comparación con la obra primaria.

Pero, quizás uno de los fallos, no de la banda, sino del oyente, sea esperar un avance en cada nueva edición, cuando en este caso no es una nueva edición. Quiero decir que, personalmente, un nuevo trabajo necesita aire fresco, algo que notes que suena a la banda, pero que evoluciona, y aquí… la mirada al pasado es tal que… el paso no es adelante, es atrás, pero no para mal, sino para bien. Para coger carrerilla, imagino.

Si su anterior ya era bastante heavy, algo power y con reminiscencias de Black melódico, dentro todo del dominio del technical Death metal melódico, en este caso el pestillo a heavy/power es mayor, sonando muchas veces como una superbanda de Black sinfónico de los noventa, pero con al técnica de unos maestros musicales. A esto ayuda, y mucho, la chillona voz de Steve Boiser y ciertas melodías, y sobre todo ambientes creados, pasajes acústicos, modos instrumentales,  que junto a una batería muy tupa tupa, te hacen volver la mirada a una época en la que la melodía estaba menos trabajada que en la actualidad.

Hay que tenerlos muy bien puestos para atreverse a regrabar una obra de hace una década, hacerla actual y tirar para adelantes sabiendo que tus fans pueden esperar algo más de ti, y no algo viejo, pero… sonando así, esto parece nuevo. Es como si ellos mismos hubieran querido hacerse los blandos y para ello usan sus propios temas cuando la mayoría de la gente espera siempre algo más y más extremo. Así que, ole sus cojones y, pese a que hubiera preferido un nuevo trabajo, puedo esperar, y más si mientras tanto puedo pegarme el gustazo de escuchar casi una hora de maestría técnica, riffs melódicos pero veloces, baterías milimetricas, voces chillonas y un sinfín de shred de guitarra que dejara boquiabierto al más pintado.

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