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Puntuación alta - recomendado

VÖGEL (ISL) «Omstrio»

Autoeditado, 2022 

AUTOR: Cesar Luis Morales

Al final de “Parque Jurásico” (la buena, la de 1993, de Steven Spielberg) se nos muestra, mientras los protagonistas abandona la Isla Nublar, una bandada de pájaros que vuelan cercanos al helicóptero. Así cierra el director una de las teorías expuestas por el paleontólogo Alan Grant que daba a entender que los dinosaurios evolucionaron hacia las aves. ¡Colorea y aprende con Teo!

Pues algo así nos encontramos hoy. Con la evolución de aquellos lagartos terribles (la etimología exacta de la palabra dinosaruia), y nos los encontramos con los islandeses VÖGEL (palabro alemán que significa “ave”). ¿Veis que hiladito va todo? ¡Ay, si esta mente se utilizase para el bien! El asunto es que el álbum al que nos enfrentamos es de 2019 y hoy, gozosos, cae entre nuestras manos y nuestras orejas. “ÓMSTRÍð” se llama el engendro y, si Google Traslator es correcto, es un término islandés que significa “guerra de ultrasonidos” (sic). También os digo que pogo importa lo que signifique porque lo que os aguarda tras ese mistérico título es…

“Heltekinn” abre el trabajo con una serie de arpegios que enseguida te zambullen en una increíble atmosfera. Inmediatamente quedas enganchado a la banda, a su musicalidad, a su visión y la cosa no hace sino evolucionar, crecer, palpitar y desarrollar. Entra la rasposa y gutural voz de Arnar Ástvaldsson y el tema sigue creciendo, perfecto en su concepción, en su desarrollo y en su ejecución. Con el culo torcido me han dejado. Y esto es la primera toma de contacto. “Lægð” entra a medio tiempo con pinceladas más eclécticas y más alejadas del Death, aunque luego desarrollan un juego de guitarras de solido armado y saltan a la parte acústica mirando por encima del hombro con sorna a los mismísimos OPETH. Y la cosa sigue, y la banda sigue sorprendiendo en cada surco del álbum. “Djöfullinn sjálfur” va alternando pasajes acelerados, cortes matemáticos, parones, bajadas, pasajes etéreos… La banda se examina de último grado de Death Prog y se lo pasa con Magna Cum Laude. Aunque bien es cierto que, en este caso, el Death es tan solo una excusa para que los músicos investiguen sobre los desarrollos musicales, las progresiones de acordes, el estudio de los tempos y de las síncopas. “Tvífarinn” tiene un montón de capas, el bajo se muestra grueso y sólido, meloso como lo hace Martín Méndez en las huestes de Âkerfeldt. Las guitarras de Finnur Hegalson y Sindri Thorlacius son punzantes, melódicas, atmosféricas o gruesas según convenga. Los contratiempos y las síncopas se cuelan orgánicamente en la composición y todo es éxtasis hasta que llegan al final de la composición y hacen lo que parecía imposible, lo suben al siguiente nivel.

No existe una intencionalidad masturbadora de mostrar lo buenos músicos que son (que lo son) con largos desarrollos sin sentido; todo lo contrario, la extensa y compleja instrumentalización es un modo de expresar un caleidoscópico y multifacético mundo interior y su sensibilidad artística. Se me vienen a la cabeza todos los grandes nombres de entonces, el “Spheres” de PESTILENCE, el “Human” de DEATH, y todas aquellas obras maestras de entonces, pero estamos en 2021 escuchando un álbum que unos islandeses publicaron en 2019. “Mér líður svo illa” tiene esa atmosfera a lo “In my time of need” de OPETH y quiero llorar. “Snákarnir dvelja, strákarnir kvelja” sigue explorando esos sinuosos caminos que hay entre el Metal, lo Prog y vuelvo a pensar; que es su primer trabajo, que se han pasado el juego del tirón, que el Magna Cum Laude se les queda corto. Una puta isla perdida en el Atlántico, unos 130000 habitantes que tiene Reykjavík y se tienen que encontrar estos cuatro genios. “Móðan mikla” se inicia con aires medievales y enseguida se enzarzan en un barullo sónico que sale disparado en mil direcciones a la vez. Lo dicho, lo del Death es la simple excusa, como el ejemplo que nos ponen en el siguiente tema, “Andlitið auða”: esa manera de machacar los riffs no tiene nada que ver con DEICIDE. No, VÖGEL no van en el apartado del Death, ni en el de Death Tech, ni en el de Prog… Esta banda tiene un apartado propio para ellos mismos. “Glötun” no baja el nivel. A estas alturas del trabajo tendrían que amputarse las manos para grabar algo que no sonase excelso. Y aun cortándoles las manos, tengo serias dudas de que grabasen algo mediocre. “Vonleysa” es majestuosa, dinámica, enrevesada, progresiva, deathmetalera, etérea, melódica y ¡yo que sé, si la banda se ha pasado el Death, el juego y la vida del tirón!

Así que recordemos lo que nos decía el Doctor Alan Grant: sí, los dinosaurios se extinguieron. O eso se creía, simplemente, evolucionaron y se convirtieron en elegantes y gráciles aves. El sueño de todo ser humano: sostenerse en el aire y volar. Pues tal cual, VÖGEL. Allá arriba en el cielo, excelsos entre las estrellas, dónde ninguno de nosotros podremos llegar, en un lugar reservado para los dioses.

Puntuación

Nota - 10

10

Nota

Así que recordemos lo que nos decía el Doctor Alan Grant: sí, los dinosaurios se extinguieron. O eso se creía, simplemente, evolucionaron y se convirtieron en elegantes y gráciles aves. El sueño de todo ser humano: sostenerse en el aire y volar. Pues tal cual, VÖGEL. Allá arriba en el cielo, excelsos entre las estrellas, dónde ninguno de nosotros podremos llegar, en un lugar reservado para los dioses.

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