
En esta entrevista realizada por Juan Ángel Martos, Ignacio Martín presenta Cantos a una tierra muerta, el segundo EP de Yugula, profundizando en su giro hacia un sonido más ambiental sin abandonar la base blackened doom del proyecto. A lo largo de la conversación, aborda la inspiración en el entorno rural, el simbolismo del trabajo y un proceso creativo y de producción completamente autogestionado, marcado por la crudeza, la atmósfera y la conexión emocional con el paisaje.
Primero de todo daros las gracias por atender esta entrevista y para conocer un poco más esta segunda entrega, en la que viráis un poco más hacia el ambient, pero sin dejar de lado vuestra identidad ¿Qué novedad podemos encontrar en esta segunda entrega?
Gracias a vosotros, por cedernos este espacio en el Necromance. Apreciamos mucho vuestro apoyo, vuestro tiempo y vuestro trabajo. Como bien dices, en este segundo trabajo tiramos más de pasajes ambientales, especialmente en la segunda parte del mismo, en la que le damos más cancha a esas influencias. De hecho, solo el primer tema, “Hundo mis manos en tu cuello”, ha nacido de un riff de guitarra, el resto del trabajo se han compuesto a partir de bases drone y sintetizadores y lo hemos ido construyendo sobre esas capas. Incluso creo que se nota también en las voces, que sin dejar de ser agresivas están mas integradas con los pasajes atmosféricos. Todo esto, intentando no perder lo que habíamos empezado a definir en la primera demo, no queremos dejar la base Doom más tradicional y el sentimiento más desgarrador del Black Metal, aunque creo que esto está más patente en la primera parte del trabajo, que es un poco más cruda. Sea como sea, nunca nos cerramos a nada. Intentamos tirar de todas las herramientas de las que disponemos para llevar los temas hacia donde queremos que lleguen y en este caso nos planteamos que los sintes y esos elementos más atmosféricos nos podrían ayudar mejor a transmitir lo que pretendíamos.
“Cantos a una tierra muerta” es vuestro segundo EP, que al igual que el primero y si no tengo entendido mal lo habéis producido vosotros mismos también ¿Qué hay detrás del concepto musical en este segundo EP? ¿Qué esconde el enigmático nombre de vuestro trabajo?
Tanto con la música como con la letra (y más incluso con la portada) pretendíamos dejar patente la influencia del entorno en el que hemos crecido, intentar describir nuestra tierra y los paisajes que nos rodean en nuestra comarca. Los campos secos, erosionados y casi desiertos, la sensación de abandono, el sol que te quema en verano y los barrizales y el viento crudo que te hiela en invierno… Hemos intentado trasladar esto a una especie de paisaje sonoro que muestre la sensación de vacío y soledad que ha dejado el abandono rural, pero dándolo un toque de crudeza que a la vez refleje la decadencia, la desesperanza y la desolación de esos entornos desatendidos.
Eso es lo que intenta reflejar el título «Cantos a una tierra muerta», esa imagen de tierra ahogada y agrietada por el paso de los años y el abandono. No quiero sonar pretencioso, sé que intentar recoger estas sensaciones en una obra modesta como la nuestra es más que complicado y no sé si lo habremos conseguido, pero desde luego que es lo que teníamos en la cabeza a la hora de componer estas canciones. Incluso con el sonido y el proceso de producción hemos intentado recrear esa sensación de tierra áspera, de crudeza y de dureza, buscando un sonido poco pulido y todo lo crudo que hemos podido sin perder el enfoque más ambiental. Por supuesto, siempre dentro de nuestras posibilidades. Hemos decidido intentar hacer todo el proceso de creación/producción, grabación y mezcla nosotros mismos y todavía nos queda bastante por aprender.
Y, por cierto, ¿Cómo ha sido este proceso de creación? ¿alguna anécdota que nos puedas contar del proceso de grabación, ya que siempre hay alguna?
Como te comentaba antes, para la composición de los temas esta vez hemos tirado más de sintetizadores, excepto en el primero de ellos. Queríamos abrir el trabajo con algo más crudo y esa primera canción está basada el riff inicial de guitarra y tal vez sea la que refleja las influencias más Black (o al menos más metaleras). Para los otros tres temas, primero hemos definido con los sintetizadores los sonidos que mejor evocasen el ambiente que queríamos lograr. En estos casos hemos partido de una especie de colchón sonoro a base de loops o de drones con esos sonidos y a partir de ahí hemos ido añadiendo el resto de instrumentos para matizar esas atmósferas e ir conduciendo el tema hasta donde queríamos llevarlo. Así es como vamos concibiendo la idea general de los temas, determinando las bases rítmicas y haciendo la base instrumental sobre la que añadir las voces, hasta que conseguimos dar forma forma a la idea que teníamos inicialmente.
En este caso las anécdotas durante este proceso han estado lejos de ser divertidas. Por problemas informáticos, perdí la primera mezcla del trabajo. Por suerte, no perdí las todas las pistas en bruto de los temas, pero fue algo que nos retrasó bastante, no tenemos mucha experiencia en este tipo de cuestiones técnicas y nos resultan bastante difíciles. También perdí todo el diseño y tuve que volver a hacerlo desde cero. Aunque sea un diseño bastante simple, tampoco es un proceso que domine mucho, así que también ha sido un fastidio importante. Lo bueno es que de todo se aprende y para la próxima ya habremos espabilado (o al menos eso espero…).
Este segundo artwork refleja un campo tras un alambre de espino, como subyugado por una mano cacique o abandonado por las nuevas generaciones, con ese toque amarillo que incrementa el efecto cinemático ¿qué pretende reflejar de vuestra música? ¿Qué simboliza?
La foto de la portada está sacada cerca del pueblo de mi familia, situado en la comarca de Tierra de Ledesma y como indicas, con esa alambrada en un prado abandonado, pretende formar la idea de dejadez, desolación y olvido y su vínculo con el paso del tiempo. La alambrada, concebida como límite o barrera, se convierte aquí en un símbolo de algo que ya no sirve, de una frontera que ya no detiene nada, algo que ha quedado obsoleto y arruinado por el tiempo en una tierra que ya no ofrece sustento ni vida (esa “Tierra muerta» del título del trabajo). Queremos subrayar así la idea de la desolación y abandono de esos entornos. El campo, que normalmente sería un símbolo de la fertilidad, vida y trabajo humano, aquí está vacío y dejado, mostrando su decrepitud. Con el tono amarillo de la foto queremos acentuar o simbolizar la idea de decadencia o el envejecimiento, sugiriendo un tiempo ya pasado, una era que ha llegado a su fin y finalmente la muerte. Con este color cálido, pero algo desvaído, pretendíamos acentuar una sensación de nostalgia, desolación e incluso de desgaste. En conjunto, la portada quiere hablar de esa tierra que ha quedado atrás, la tristeza por lo que se ha perdido, el paso del tiempo que convierte todo en ruinas y la desconexión que el ser humano tiene con la naturaleza y su propio entorno. Tanto a la foto (tomada hace varios años) como al título, le veníamos dando vueltas desde hace tiempo, aunque tristemente esta idea de “Tierra Muerta» ha cobrado especial significado después de este verano, ya que toda esta zona quedó arrasada por un incendio que afectó a varios municipios de esta comarca…
El trabajo parece dividirse en dos partes, por un lado “Hundo mis manos en tu cuello” y “Hundo mis manos en ti”, y por otro lado “El pulso de los ahogados” y “El pulso de los muertos”. Una primera parte más oscura, angustiosa y black, para en una segunda parte que incluso parece tener otro sonido, más en línea con el EP ¿Qué historia guarda este combo de canciones? ¿Cuál ha sido el tema más difícil de componer? ¿y el más especial?
Efectivamente, la primera de la parte del trabajo “Gritos de la tierra seca”, compuesta por esos dos primeros temas, pretende sonar más cruda y desgarrada. Incluso líricamente está más relacionada con una sensación de aspereza, aridez y crueldad y cuenta una historia de crimen, violencia e ira en un entorno rural crudo y desolado. La segunda parte, “Latidos de la tierra muerta”, que incluye los dos temas restantes, es la parte más ambiental. Intenta tener un pulso más hipnótico y las letras tratan de un viaje desesperado por esa misma tierra abandonada, por un lodazal alambrado y agreste que simboliza el camino a la propia muerte.
El tema más difícil de componer y a la vez el más especial, creo que ha sido el último. Este tema es el que más se aleja de las influencias de metal más clásico, que al fin y al cabo es de lo que más hemos mamado. Pretende tener un ritmo muy palpitante, de latido, pero a la vez ser muy ambiental y nos costó encontrar la sonoridad que reflejase esto sin perder la esencia general del trabajo, esa base Blakened Doom que comentábamos antes.
Empleáis Bandcamp y Youtube, pero no Spotify una de las plataformas más escuchadas por los usuarios, pero también un poco controvertida ¿No la usáis por algo en especial? ¿o incluiréis vuestra música próximamente?
La verdad es que no hay ninguna razón en particular para no usar Spotify, simplemente al no haber sido nunca usuario de esa plataforma, no estoy muy familiarizado con ella. Sé que ha habido alguna polémica sobre la política que tienen para el pago a los artistas, cuestiones derechos y demás, pero no estoy muy informado, siento no poder dar una opinión a fondo. Yo soy un fanático de todos los formatos físicos y para escuchar música fuera de casa me sigo pasando los CDs al ordenador y de ahí a un reproductor mp3 que tiene más años que un bosque (y si no se me hubiese roto el discman, me ahorraba un paso…). Igual ya va siendo hora de modernizarme y usar el móvil… Empecé a usar Bandcamp para promocionar a Yugula y la verdad que ahora es lo que uso para checkear nuevas bandas antes de pillar el material. Siempre estoy tirando de ‘zines y webs como la vuestra para descubrir nuevos grupos, pero ahora tenemos le ventaja de poder escuchar lo que leemos y conocer a los grupos más a fondo antes de pillar los discos. De Bandcamp me gustó mucho la posibilidad de pillar directamente un disco al grupo si te mola y no lo encuentras en las distris habituales. La verdad que a corto plazo, con lo de Bandcamp y Youtube iremos tirando (reconozco que también nos da un poco de pereza ponernos con una plataforma nueva, somos un poco perros con estas cosas…).
Me encanta descubrir bandas nuevas y a nuestros lectores a buen seguro que también ¿Habéis descubierto en estos últimos meses alguna banda que os haya llamado la atención?
La verdad es que este último año ha sido muy bueno en todos los estilos. Tanto bandas nuevas como algunas ya consagradas han sacado discos acojonantes (Sun of the Dying, Vilmort, Under Cold Sun, Absolutism, Parásito…). Los EPs de Spectrum Mortis y de AkoúΦenom también me parecen una auténtica pasada. Siempre es difícil destacar alguno entre tanta banda excelente. Pero por nombrar alguna demo de bandas que no conocía, me ha gustado mucho la de los Boltok, de Zamora, una banda muy joven que hace un Death metal muy rudo y bruto (y en directo son una bestialidad). Del palo más Doom, la demo de Macabre Manifesto me ha molado muchísimo, es densa y aplastante de cojones. Y aunque sea de hace un poco más, he descubierto hace poco la demo de los Occult Shrine y tiene un ambiente podrido y oscuro acojonante. Y por citar algún grupo de fuera, me han flipado mucho los Sadomortuary de Italia, con un Black Death oscuro y podrido que mola muchísimo y los retorcidos y brutales Incinerated de Indonesia.
Y para este 2026, ¿alguna novedad? ¿habrá trilogía, con un nuevo EP?
Sí que era nuestra intención sacar la tercera edición en 2026, pero al retrasarse un poco la salida de “Cantos a una tierra muerta” no sé si lo tendremos listo a tiempo. De todas formas, no queremos meternos prisa con Yugula. Nos gusta dejar que las ideas se vayan desarrollando poco a poco y queremos que cada trabajo esté formada por temas con coherencia entre ellos, con una temática que los conduzca en lo musical y en las letras. Hasta que no tengamos algo así, no queremos sacar nada. Pero ya estamos trabajando en el nuevo concepto, a ver si a lo largo de este año lo tenemos…
Un placer poder hablar con vosotros, desde Necromance Magazine, las últimas palabras son vuestras.
El placer ha sido nuestro, de verdad. Ilusiona mucho ver que alguien se interesa por nuestro trabajo tan a fondo como refleja esta entrevista y satisface enormemente ver que el mensaje que tratábamos de trasmitir ha llegado a buen puerto. Muchísimas gracias por emplear parte de vuestro tiempo en escuchar nuestra música y por el espacio que nos dedicáis en un medio como el vuestro. Seguid dándole duro!!!

