
Desde Melbourne, Australia, llega BATTLEGRAVE, el dúo formado por Clint Patzel y Rohan Buntine que con “Enslavement” consolida su propuesta de Death Metal directo, brutal y sin concesiones. Un disco autoEditado, construido prácticamente desde cero y con la colaboración de músicos de sesión de lujo. Hablamos con ellos sobre su proceso creativo, la independencia total y lo que significa llevar todo el peso de una banda prácticamente en solitario.
Para los que aún no os conocen, ¿podríais presentaros? ¿Quiénes son BATTLEGRAVE hoy y qué papel desempeña cada miembro dentro de la banda?
Hola, soy Clint; mi rol en la banda es el de compositor, guitarrista y bajista. Rohan es el vocalista y letrista de la banda.
BATTLEGRAVE es esencialmente un dúo formado por Clint Patzel y Rohan Buntine. ¿Cómo surgió la banda y qué os llevó a construir un proyecto de Death Metal desde un núcleo tan reducido?
Rohan y yo somos buenos amigos desde hace muchos años y siempre hemos tenido intereses similares y nos ha encantado escuchar música juntos. Yo llevo tocando en bandas desde muy joven y siempre pensé que sería genial hacer un proyecto musical juntos. Rohan nunca había tocado ni cantado en una banda, pero yo sabía que si lo intentaba sería capaz de ofrecer algo especial; y así fue: tenía una voz increíble para el Thrash/Death Metal. Tener una formación reducida nos facilita escribir juntos y mantener las cosas con un poco menos de estrés. También nos encanta trabajar con bateristas de sesión. Además, hemos tenido a un gran amigo nuestro, Daniel Mackie, contribuyendo con solos en nuestros últimos dos álbumes; es un guitarrista increíble y una persona fantástica con la que trabajar.
«Enslavement» es vuestro tercer lanzamiento tras el EP «To Hell with War» en 2017 y «Relics of a Dead Earth» en 2018, con «Cavernous Depths» llegando en 2022. ¿Cómo ha evolucionado el sonido de BATTLEGRAVE a lo largo de esos lanzamientos hasta lo que escuchamos en «Enslavement»?
Nuestro sonido ha evolucionado escuchando todo tipo de música en busca de inspiración. Creo que a los dos nos aburriríamos si siguiéramos escribiendo siempre el mismo estilo. Ampliar nuestros límites mantiene las cosas frescas e interesantes; es sin duda lo que más me gusta del proceso de composición, y estoy seguro de que Rohan opina igual, como se puede apreciar en la evolución de su voz a lo largo de nuestros lanzamientos.
Para la grabación de «Enslavement» contasteis con Robin Stone a la batería y Daniel Mackie a la guitarra solista, junto al núcleo habitual de la banda. ¿Cómo fue el proceso de trabajar con músicos externos y qué aportó cada uno al resultado final del disco?
Robin ya es muy conocido en internet por su increíble batería y su trabajo como músico de sesión. Llevo siguiendo su forma de tocar desde hace bastante tiempo y sabía que sería fantástico trabajar con él. Había programado la batería en nuestras demos para tener una idea aproximada de las cosas, y Robin le dio su propio toque a las canciones y a las ideas de batería. Estamos encantados con lo que entregó.
«Enslavement» contiene diez temas de Death Metal directo y contundente, con ciertos toques de Thrash que aparecen de forma sutil. ¿Esa combinación fue una búsqueda consciente o simplemente el resultado natural de vuestras influencias?
Fue un poco de ambas cosas. Teniendo influencias de todo tipo de música extrema, así como del Thrash clásico, en aquella época probablemente estaba escuchando más cosas extremas, así que eso se reflejó claramente en la composición; pero tampoco quería perder los elementos thrash que ya teníamos, además de incorporar elementos nuevos.
Uno de los aspectos más destacables del disco es el cuidado puesto en las composiciones: sin ser un ejercicio de copia y pega, los temas tienen momentos interesantes que mantienen la atención del oyente. ¿Cómo afrontáis el proceso compositivo entre los dos para evitar caer en la repetición y la linealidad?
En cuanto a la parte musical, definitivamente me gusta meter algún que otro giro inesperado y también asegurarme de que los cambios fluyen y no resultan demasiado bruscos. Escucho mucho la música mientras la compongo y pruebo todo tipo de cosas distintas hasta que el feeling es el correcto, sin importar cuánto tiempo lleve. Estoy seguro de que Rohan hace lo mismo; él se toma muy en serio la escritura de letras, los patrones vocales y los ganchos, y también se preocupa de que los estilos vocales encajen bien con determinadas secciones. Sin duda trabajamos duro probando todo tipo de cosas; grabar en casa también nos dio mucho más tiempo sin las restricciones de un estudio.
«Bonesaw» y «Venom» fueron los singles elegidos para presentar el disco. ¿Por qué esas dos canciones en concreto y representan bien el espíritu general de «Enslavement»?
Creo que desde el principio los dos teníamos claro que «Bonesaw» sería un gran primer single; fue la primera canción escrita para el álbum y representaba lo que vendría en él. En cuanto a «Venom», creo que al ser una canción más corta y directa nos pareció que sería un buen segundo single; además, «Venom» era algo musicalmente diferente para nosotros, así que supongo que los dos sentimos que sería bueno mostrarlo.
«Enslavement» es un disco autoeditado. ¿Cómo ha sido la experiencia de gestionar vosotros mismos todo el proceso, desde la producción hasta la distribución, y qué ventajas e inconvenientes encontráis en esa independencia?
Hay mucha más organización cuando te lo autoeditas, pero te da más control y libertad sobre tu producto y no tienes que preocuparte por un sello ni por nada parecido. Obviamente, publicar a través de un sello tiene también muchas ventajas y sin duda ayuda a llevar el producto a lugares a los que quizás no podríamos llegar por nuestra cuenta.
La producción del disco es funcional y directa, aunque con un poco más de pulido podría haber ganado algo de potencia adicional. ¿Cómo tomasteis las decisiones de producción y mezcla y qué criterios seguisteis para el sonido final?
Esta vez grabé todo en casa, excepto la batería, lo que ayudó a tener mucho más tiempo para trabajar en ello. Ya había planeado tener a un gran amigo nuestro, Tim Shearman, mezclando el álbum; ha tenido mucho que ver con la preproducción de BATTLEGRAVE a lo largo de los años. Siempre grababa las demos en su estudio casero y siempre sonaban genial sin demasiado esfuerzo, así que sabía que mezclaría este álbum exactamente como yo lo había imaginado, y no decepcionó. Clavó perfectamente lo que buscábamos, que era un sonido un poco más pulido esta vez.
Australia tiene una escena de metal extremo muy activa con nombres de notable proyección internacional. ¿Cómo veis la salud de esa escena hoy y qué lugar ocupa BATTLEGRAVE dentro de ella?
La escena australiana de metal extremo está yendo muy bien en este momento, con tantísimas bandas con talento; también hay muchos festivales de música extrema a lo largo del año, lo que sin duda ayuda a dar más exposición a más bandas. Si nos encuadran ahí, creo que los dos estaríamos muy orgullosos de ello.
Rohan, como letrista, ¿qué temáticas o conceptos recorren «Enslavement» y de dónde bebe líricamente el álbum?
Hablando en nombre de Rohan, en este lanzamiento hay muchos conceptos líricos diferentes. «U.S. Outpost 31» trata sobre una de nuestras películas favoritas de todos los tiempos, «La Cosa». «Venom» habla sobre recibir la mordedura de una serpiente venenosa y los efectos del veneno al recorrer el cuerpo. También tenemos tres temas líricamente vinculados entre sí sobre un demonio subterráneo que recolecta almas humanas, algo que se puede intuir mirando la portada del álbum. Rohan siempre ha puesto mucho cuidado y reflexión en la escritura de las letras, investigando a fondo cualquier tema sobre el que pueda estar escribiendo.
Clint, tú cargas con el peso instrumental de la banda en guitarras y bajo. ¿Cómo es el proceso de construir toda la arquitectura musical de BATTLEGRAVE prácticamente en solitario?
A veces puede ser un desafío, está claro, ya que es fácil quedarse bloqueado con algunas canciones y tratar de decidir en qué dirección llevarlas. Creo que tener un par de personas con quienes compartir ideas definitivamente ayudaría en esos momentos. Dicho esto, también hay muchas veces en las que los riffs o las canciones salen disparados, y sigo amando la parte creativa de la composición; es mi parte favorita de todo el proceso.
¿Hay planes de actuaciones en directo para presentar «Enslavement»? ¿Cómo es BATTLEGRAVE sobre un escenario teniendo en cuenta que sois un dúo en el núcleo de la banda?
Este año hemos hecho un par de actuaciones en directo, incluido el lanzamiento del álbum, que fue un gran show. Para los directos contamos con una formación completa de músicos que son conocidos en la escena musical de Melbourne. Desafortunadamente, Rohan no forma parte de los directos por sus muchos otros compromisos; sin embargo, tenemos a Luke Frizon de la banda GROWTH como vocalista en directo, y es una bestia sobre el escenario. Siempre intentamos que nuestros directos capturen la intensidad de nuestra música.
¿Qué viene después? ¿Hay algún proyecto o nuevo material en el horizonte que podáis compartir con nosotros?
En este momento estamos disfrutando de un período de descanso. Yo personalmente estoy trabajando en una especie de proyecto de Grindcore con Daniel Mackie y Luke Frizon, que forman parte de los directos de BATTLEGRAVE. Por el momento no tiene nombre, pero estoy muy emocionado con sacar este proyecto adelante, ya que es algo un poco diferente.
Y para cerrar: el escenario es vuestro. ¿Qué le diríais a quienes aún no os conocen, a quienes llevan con vosotros desde «To Hell with War», o simplemente cualquier cosa que queráis añadir y que no hayamos cubierto en esta entrevista?
¡A todos los que han estado con nosotros desde el principio, sois los mejores! Apreciamos vuestro apoyo. A quienes aún no hayan escuchado «Enslavement», ¡id a comprobarlo si amáis la música extrema! Estamos totalmente orgullosos de este álbum y de todo lo que pusimos en él. ¡Apoyad el metal australiano!







