
Banda: Casket
Álbum: In the Long Run We are all Dead
Sello: Autoeditado
Año: 2025
Estilo: Death Metal
País: Alemania
Treinta y seis años después de su fundación, CASKET regresan con «In the Long Run We Are All Dead», un trabajo que reafirma su posición dentro del death metal alemán más ortodoxo. El trío de Reutlingen no busca reinventarse ni disfrazar su propuesta: aquí no hay modernidad, ni artificios, ni producción plastificada. Lo suyo sigue siendo ese estilo crudo, directo y de impacto físico, construido sobre riffs densos, voces cavernosas y una base rítmica que funciona como un martillo neumático.
El álbum abre con «The Will to Comply», una declaración de intenciones que recupera el espíritu de sus primeros trabajos: guitarras retro, fraseos simples pero efectivos y un registro vocal que mantiene la profundidad habitual de SCHORSCH. La producción, más contundente que en «Unearthed» o «Undead Soil», favorece especialmente al bajo de SUSI Z., que aporta un grosor notable al conjunto y refuerza ese enfoque “blunt force trauma” que varias reseñas han destacado.
A nivel compositivo, el disco se mueve con soltura dentro del death metal clásico, pero introduce pequeñas variaciones que evitan la monotonía. «Highest Thrones» y «Seeds of Desolation» incorporan patrones cercanos al d beat y al punk, mientras que «Hammer, Knife, Spade» y «Mainstream Mutilation» aceleran hacia un terreno más frenético, con ecos de CANNIBAL CORPSE en la construcción de los riffs y en la agresividad de la batería. En contraste, «Fundamental Rot» recupera la pesadez tipo BOLT THROWER, con un tempo más arrastrado y un enfoque aplastante que funciona especialmente bien.
La mezcla y el mastering —con DAN SWANÖ al mando— aportan claridad sin sacrificar crudeza. La batería de MARINKO suena seca, directa, sin excesos de compresión, y las guitarras mantienen ese filo áspero que siempre ha caracterizado a la banda. No es un sonido moderno, pero sí uno que entiende perfectamente lo que CASKET quieren transmitir.
En definitiva, con este «In the Long Run We Are All Dead» nos queda claro que: la banda suena sólida y veterana, con una ejecución impecable dentro del estilo. Pero también, que el álbum no arriesga, y aunque mantiene un nivel alto, el tramo final —con «Strangulation Culture» y «Graveyard Stomper»— pierde algo de inspiración respecto a la primera mitad. No son temas flojos, pero sí menos memorables, pese a un repunte final en los registros más agudos de guitarra.
Aun así, «In the Long Run We Are All Dead» funciona como un trabajo honesto, coherente y fiel a la identidad de CASKET. No pretende redefinir el death metal, sino reafirmarlo desde la experiencia y la convicción. Y en ese terreno, pocos lo hacen con tanta naturalidad como ellos. Para seguidores del death metal clásico, este álbum es una apuesta segura: directo, contundente y sin concesiones.
Valoración
Puntuación - 7.5
7.5
Nota
CASKET regresan con “In the Long Run We Are All Dead”, un ejercicio de death metal clásico, crudo y directo, sin concesiones ni artificios. Con riffs densos, voces cavernosas y una base rítmica aplastante, el trío alemán reafirma su identidad con solvencia. Aunque no arriesga y pierde algo de fuerza en su tramo final, sigue siendo un trabajo sólido, honesto y muy efectivo para seguidores del género.