Criticas - novedades
Puntuación alta - recomendado

IMMOLATION – «Descent» | Review

Nuclear Blast Records, 2026

Banda: Immolation
Álbum: Descent
Sello: Nuclear Blast Records
Año: 2026
Estilo: Death Metal
País: Usa

Con 57 años, mi  ‘pequeña historia de amor no romántico’ con estos neoyorquinos comenzó a finales de los 80’s, cuando unos cuantos privilegiados pudimos vivir el nacimiento de todo un estilo musical, el Death Metal.

No os voy a aburrir con detalles que la mayoría ya conoceréis, pero fue una época acojonante, de descubrimiento, de nuevas sensaciones musicales, hartos de la media dentro del Metal, buscábamos cosas más intensas, más salvajes, más atroces, más rápidas… ¡y las encontramos!

Un servidor o don David Deniz, creador de esta maravillosa experiencia llamada Necromance y otros tantos cientos de fans, nos dedicamos a investigar, a escribirnos con bandas, sellos, gente… para recibir cassettes, fanzines. Lo que fuera que saciara nuestra hambre de nueva música cañería y brutal.

En estas que yo descubro siempre gracias al tape trading y a intercambiar material con otros seguidores por todo el mundo y junto con otros amigos de aquellos días, a la triada de Nueva York: MORTICIAN, INCANTATION y los que nos ocupan, IMMOLATION.

Ya había catado cosas de ellos cuando se llamaban RIGOR MORTIS, y la verdad me quedé con ganas de más. Hasta que llegó la sencillamente titulada “Demo ‘88”. Hostiazo en la cara que no nos preparó para lo que se nos venía encima un año después. Lo cierto es que nos dejó con el gusanillo de algo más.

“Immolation” fue la cassette que lo cambió todo. La poseo en mi amplia colección de material original, aunque en un principio fue a raíz del tape trading como la conseguí escuchar por primera vez.

Luego llegó “Dawn Of Possession”, uno de esos 5 discos de verdadero Death Metal que te llevarías a una isla desierta. New York Death Metal de museo.

Tras esto, su carrera ha ido escalonada con obras maestras como “Here In After” (1996), “Close To A World Below” (2000) o “Majesty And Decay” (2010). Y solo pongo mis ultra favoritos de ellos, que en realidad me flipan absolutamente todos.

Una vez alguien me dijo que alguno de sus discos intermedios eran algo predecibles y que sonaban como forzados. Obviamente le dije que IMMOLATION no pueden ser predecibles porque son IMMOLATION, porque nadie suena como ellos. Ese sonido de guitarras tan inconfundible, esos ritmos ‘cuasi-melódicos’ sin ser melódicos (como si quieres decir mejor esas melodías entremezcladas con la brutalidad que ejecutan)… todo en IMMOLATION es pureza y Death Metal.

“Acts Of God” del 2022 me pegó una buena bofetada y lo deleité con gusto durante unos cuantos meses, que ha seguido sonando con frecuencia por mi equipo de música tras la pérdida de interés inicial (por llamarlo de algún modo).

Y juro por Satán, si existe, que no esperaba ni de coña, ni en mis sueños más húmedos, ni en un puto millón de vidas, que IMMOLATION fueran a grabar esta puta obra maestra de dimensiones apocalípticas.

“Descent” es otro descenso a los infiernos para los de Nueva York. Es la demostración fehaciente de que no solamente segundas partes fueron buenas, sino de que tras casi 40 años tocando Death Metal, se puede ser capaz de crear este monumento a la brutalidad.

Tema por tema, esto empieza con “These Vengeful Winds” con unos Alex Bouks y Robert Vigna desatados a las guitarras rítmicas y un Steve Shalaty demostrando que sigue siendo el mejor sustituto para Alex Hernández (hubo polémica hace ya años cuando entró a sustituirle porque algunos críticos de costura, porque de música no tenían ni puta idea, dijeron que no valía… ¡y ya lleva 25 años dándolo todo!).

“The Ephemeral Curse” comienza con una dejada de guitarra para 3 segundos después desatar los infiernos, con Dolan dejándose los pulmones. Las líneas de bajo son tan impecablemente buenas que hacen que los temas aún parezcan más intensos. A mitad de tema se da una especie de concurso entre Alex y Robert Vigna, a ver cual de los dos es capaz de ponerte los pelos más como escarpias. Madre del amor hermoso… el final es apoteosico. Como si John Huston hubiera rodado la película definitiva sobre la destrucción del hombre por el demonio.

“God’s Last Breath” empieza de menos a más, con los 4 amenazando con extirparte el cerebro como te descuides. Y de repente Ross Dolan se pone a predicar con esa guturalidad bien entendida que posee y que tan bien se le da. El medio tiempo que sigue es de quitarse el sombrero y bendecir a Lucifer… dura poco, que de repente esto se convierte en puro IMMOLATION tocando a 1000 por hora a su estilo dislocado, disonante y brutal… ¡juro que hay partes que me producen sensación de aniquilación! ¡putos IMMOLATION!

“Adversary” es como si te pones de puntillas en un precipicio. Sabes que puedes caer… ¡y aquí caes! Dios, hay unas dejadas de tremolo que dan paso a la atrocidad que quitan el aliento. Y Steve empeñado en romperte los tímpanos… ¡qué bueno y versátil es, me cago en todo lo sagrado!

“Attrition” ya lo había catado antes, ya que fue uno de los primeros temas que trascendió del nuevo álbum. Es uno de los más a medio tiempo del disco, aunque no por ello desmerece al resto. De hecho suma puntos ya que deja ver que son capaces de no estar tocando a toda hostia todo el rato y centrarse en hacer buenos ritmos intensos y honestos. Por supuesto hay velocidad, pero quirúrgicamente mezclada con las melodías propias y características de la banda.

“Bend Towards The Dark” tras el descanso de los guerreros, vuelve a ponernos ante la disyuntiva de asesinar a tu vecino el molesto o dar de hostias a tu jefe por gilipollas. No hagas ninguna de las dos, aunque te apetezca. Ya se encargan IMMOLATION de que disfrutes de esta puta obra maestra.

“Host”, el séptimo corte abre con un aperitivo sencillo y sin florituras, pero sí muy efectivo por parte de Steve Shalaty tocando sus tambores. Poco a poco se van incorporando el resto de miembros. Con bastantes medios tiempos y Shalaty aporreando y haciendo alguna virgueria más, con Ross orando contra todo lo sagrado, como siempre ha hecho y con Alex y Robert peleándose con las seis cuerdas, el tema pasa rápido y dejando los vellos de punta. Me he dado cuenta que aquí no existen las partes rápidas tan típicas de ellos. Antes mencionaba que “Attrition” era uno de los que iban más a medio tiempo, pero le gana este… aunque sí os digo que sin tener que tocar a toda leche, esta peña sabe ponerte burro y bestia con temas como el que aquí comento.

El octavo, “False Ascent”, nos devuelve a la mejor época de los neoyorquinos. Batalla de animales enjaulados tocando su excelente Death Metal brutal e intenso sin complejos y con esa destreza que dan los años… ¡y por lo que se ve, sin la menor intención de ‘enmoñecerse’! ¡afortunadamente para nosotros!

“Banished” es una pieza instrumental rara… no tengo información suficiente sobre ella, pero se trata de una pieza extraordinariamente ejecutada, solo con instrumentos de cuerda, muy mórbida en su profundidad. Dura 3.17 minutos y con solo unas cuantas notas y un buen punteo da paso al tema que cierra el disco y que lo titula, “Descent”. Un perfecto colofon para una puta obra maestra digna de entrar en los anales de la historia del Death Metal como un disco impecable, repleto de brutalidad, de excelentes composiciones, de cuatro tipos que siguen creyendo que merece la pena seguir tocando este estilo, que se lo pasan bien haciéndolo y que defienden con uñas, dientes y tesón el trono que ellos mismos crearon.

Señores, esto es lo que es el Death Metal. Ni teclados, ni voces melodicas, ni moñadas… es un puto sentimiento, es pasión, es que te apetezca alejarte de la puta media que si escucha esto lo llama ‘ruido’. Así fue, así es y espero y deseo que así siga siendo.

Mención especial a la producción. No sé si el máster que me han pasado a mí es ya el definitivo. Entiendo que si… había leído que quizás saturaba un poco y no es que sature, es que suena tremendamente compacto, grave y pesado, como ya sonaban en sus dos primeros discos. Me da que lo que han intentado es que esto suene como allá por los años 90’s…

Otra mención para Eliran Kantor, el pedazo de artista que ha hecho la portada. La habréis visto por activa y por pasiva estos días en redes sociales. Sencilla pero claramente efectiva, representando lo que IMMOLATION son y su rabia hacia lo sagrado y que suene a religión. Impecable.

¡Por lo demás, a IMMOLATION, gracias por tantos buenos momentos, hijos de puta! ¡Esto es una barbaridad solo digna de los putos reyes del Death Metal!

Valoración

Puntuación - 10

10

Nota

Con “Descent”, IMMOLATION firman una obra monumental de death metal que reafirma su legado tras casi cuatro décadas, combinando brutalidad, disonancia y una identidad sonora única. El álbum despliega una intensidad constante, riffs afilados y una ejecución impecable que demuestra que la banda sigue en plena forma. Un trabajo apocalíptico y sobresaliente que se posiciona entre lo mejor de su discografía.

User Rating: Be the first one !
Mostrar más

También te puede interesar:

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba