
A raíz de la muerte de Robe Iniesta, el ínclito líder de los EXTREMODURO, han surgido un montón de homenajes y se ha recuperado un montón de material gráfico. En una de esas entrevistas, el placentino reflexionaba sobre la fama y el reconocimiento de una banda y apostillaba una de sus frases con su habitual estilo procaz y sincero: “Que le gustes a mucha gente no quiere decir nada, porque la mayoría de la gente es idiota”. ¡Colorea y aprende con Teo!
Ahí está recogida toda la sapiencia de un músico auténtico y comprometido. No hay una autosuficiencia y una moralidad que se eleva por encima del bien y del mal. Simplemente es eso, que la mayoría de la gente es idiota. La fama es una amante veleidosa y muy cabrona. Ojo, que no estoy hablando de que los que han llegado arriba no lo merezcan; pues, en muchos casos, y como cantaban AC/DC: “It’s a long way to the top” (es un largo camino hasta la cima). Y es que hay bandas que llegan y bandas que no. Y es justo hablar de ellas, porque, por algún azaroso juego del destino, las primeras llegan a la cima y las segundas, no. No sé si os acordareis de la primera gran gira de METALLICA, aquel “Kill’em all for one”. Iban acompañados de unos canadienses llamados RAVEN. Pues lo dicho, los primeros se han convertido en la banda más grande y famosa del HM; y los segundos… Pues eso. Y al igual, podemos hablar de otras muchas. ¿Os suena EXCITER? Pues también eran canadienses y estaban capitaneados por el batería y vocalista Dan Beehler, y al igual que RAVEN o ANVIL, fueron fundamentales para el desarrollo y la evolución de HM clásico hacia el Thrash Metal que haría explotar a METALLICA como los reyes del género. Pero, ¿qué fue de ellos?
Pues la banda que nos ocupa, MASTER’S HAMMER, es un claro ejemplo de lo que estamos hablando. Creados allá por el nebuloso año de 1987 en la antigua Checoslovaquia, fueron pioneros en definir el sonido del Black Metal, así como en el hecho de incorporar elementos sinfónicos a su música. ¡Joder! Si incluso una institución como Fenriz, el batería de DARKTHRONE, dijo que el “Ritual”, el debut de los checos de 1991, es el primer álbum de Black Metal noruego. La cuestión es que, como se suele decir, unos tienen la fama y otros cardan la lana. Pero, ahí siguen. Al igual que RAVEN o EXCITER. De hecho, sin ir más lejos, el año pasado publicaron su último trabajo, “Maldorör Disco”.
Mucho ha llovido desde la segunda mitad de los 80’s, y mucho ha evolucionado la música desde entonces. Y, como es obvio, la inquietud musical de los MASTER’S HAMMER sigue intacta. Si ya en aquellos años se atrevían a coquetear con elementos orquestales y sinfónicos… ¿Qué no van a hacer ahora? Pues este trabajo abre con “Andel Slizu” repleto de sintetizadores y con una atmósfera oscura acompañada de una voz comprimida. Del mismo modo, “Genesis P. Orridge” donde sí aparecen las guitarras, la voz es más rasposa y agresiva sin llegar al tono maquinal y monótono de Till Lindemann. Aunque bien es cierto que las guitarras no están tan en primer plano como en las grabaciones de RAMMSTEIN, están y juguetean intercambiando diálogos con toda la electrónica. Al igual que “Take it or Leave it”, donde la banda sube la agresividad, aparecen los coros femeninos, y toda la parafernalia electrónica. El tema homónimo da paso a “Bochnatky”, un tema discotequero y oscuro, rasposo y con un groove vacilón. Atrás, muy atrás, se quedaron las primeras agresiones blackmetaleras. La banda ha evolucionado al igual que, por ejemplo, ULVER, buscando las atmosferas oscuras ayudándose de los instrumentos de cada época y avanzando por otros derroteros que no son los habituales. Al igual que “Beast within” o “Bicycle Day”, con sus ecos electrónicos, como los SISTERS o MOLCHAT DOMA. La referencia más evidente serían los RAMMSTEIN de hoy en día, pero… es que estamos hablando de una banda con más de treinta años de vivencias a sus espaldas, y que siempre ha ido evolucionando por unos caminos no creados y que ella misma ha ido pavimentando a lo largo de todo ese tiempo. “Doppelgänger” sigue la línea Dark-wave, mientras que “El Teide” vuelve a las andadas de las huestes teutonas de Lindemann. Y lo mismo, podemos decir del tema de cierre, “Slatina”, electrónica por todas partes, loops, partes más orgánicas, líneas vocales con tratamientos tecnológicos.
Mientras lo he escuchado, he pensado en muchas otras bandas que he escuchado en los últimos veinte años, desde MINISTRY hasta MY LIFE WITH THE THRILL KILL KULT, desde KMFDM hasta los FRONT 242… Y es que a fecha de hoy, es muy raro que algo nos sorprenda, porque, como se suele decir, ya está todo inventado. Pero también hay que decir que ya está todo inventado, porque bandas como MASTER’S HAMMER fueron quienes lo inventaron.
Valoración
Puntuación - 8
8
Nota
“Maldorör Disco” muestra a unos MASTER’S HAMMER plenamente conscientes de su legado y, al mismo tiempo, decididos a seguir explorando territorios que ellos mismos ayudaron a abrir. Lejos de su antigua crudeza blackmetalera, el álbum se sumerge en un universo electrónico, oscuro y mutante, donde sintetizadores, voces tratadas, ritmos industriales y guiños dark‑wave conviven con guitarras que aparecen y desaparecen como sombras. Un trabajo heterodoxo, inquieto y profundamente personal, que confirma que la banda checa nunca ha seguido caminos ajenos, sino que continúa pavimentando los suyos propios. Un disco para mentes abiertas y para quienes entienden que la evolución también forma parte del espíritu del metal extremo.





