ANASARCA «Achlys» | Review
SelfMadeGod Records 2026

Banda: Anasarca
Título: Achlys
Formato: Álbum
Sello: SelfMadeGod Records
Año: 2026
Estilo: Death Metal
País: Alemania
Tras nueve años de silencio discográfico, ANASARCA regresan con «Achlys», un álbum que no solo reafirma su posición dentro del death metal alemán, sino que demuestra una madurez compositiva y una agresividad que supera con holgura todo lo que habían entregado en etapas anteriores. Aquí no hay experimentos ni desviaciones: es death metal puro, afilado, rápido y profundamente oscuro, construido sobre una base técnica sólida y una producción que potencia cada golpe sin perder crudeza.
El disco abre con una intro basada en la “Funeral March” de Chopin, acompañada de voces susurradas que funcionan como un umbral hacia la estética del álbum: muerte, enfermedad, decadencia humana. A partir de ahí, el ataque es inmediato. «My Reality» irrumpe con blast beats frenéticos y riffs incisivos, marcando desde el primer segundo la línea del álbum: velocidad extrema, precisión quirúrgica y una voz que mantiene el carácter áspero y desgarrado que siempre ha definido a Michael Dormann. La batería de Alf Kluge es uno de los pilares del trabajo, con una ejecución que combina claridad, potencia y una velocidad que no sacrifica definición.
El tema título, «Achlys», es uno de los puntos álgidos del álbum. Alterna pasajes veloces con secciones de mid-tempo donde las melodías frías y casi melancólicas aportan una profundidad que contrasta con la violencia general del disco. Este equilibrio entre brutalidad y atmósfera se repite en «Basket of Burdens», donde los riffs adquieren un carácter más juguetón y dinámico, sin perder la densidad que caracteriza al conjunto.
Uno de los cortes más destacados es «In Memoriam», que transita desde un enfoque doom hacia una explosión de agresión controlada. Su estructura, más amplia y respirada, permite que la banda explore un registro emocional distinto sin abandonar su identidad. Es también uno de los temas que ya formaban parte del promo «Goddess Of The Somber Shape» (2024), junto con «Achlys» y «He Is Dead», lo que aporta continuidad conceptual al álbum.
La segunda mitad del disco mantiene la intensidad sin fisuras. «Pain Remains» juega con la alternancia entre melodía y agresión, mientras que «Broken» se apoya en un mid-tempo pesado y sombrío que refuerza la atmósfera decadente del álbum. «Wish You Were Here», pese a su título, no es un guiño ni un cover, sino otro ejercicio de death metal directo con estructuras que se abren y cierran con precisión quirúrgica.
La producción es uno de los grandes aciertos del álbum. Grabado en Wretched Noise Studio y masterizado por Dennis Israel (Clintworks), el sonido es nítido, contundente y equilibrado. La batería no suena enlatada ni difusa, las guitarras mantienen cuerpo y filo, y la voz se integra sin saturar el espectro. Es una producción moderna que respeta la estética old school del grupo, evitando artificios y manteniendo la energía natural de la ejecución.
A nivel crítico, el álbum raya a un nivel altísimo y podríamos catalogarlo como uno de sus mejores trabajos hasta la fecha, destacando su brutalidad, su atmósfera oscura y la solidez técnica de la banda. El único punto negativo es la falta de sorpresa en algunos cortes, que siguen una dirección similar. Sin embargo, esto no afecta a la coherencia del álbum ni a su impacto general, ya que esto es puro death metal sin fisuras.
En conjunto, «Achlys» es un retorno contundente, maduro y devastador. ANASARCA demuestran que siguen siendo una fuerza relevante dentro del death metal europeo, capaces de combinar velocidad, técnica y oscuridad con una identidad propia y reconocible. Un álbum que no busca agradar, sino golpear; que no pretende reinventar nada, sino perfeccionar lo que siempre han hecho: death metal honesto, agresivo y profundamente humano en su visión de la muerte y la decadencia.
Valoración
Puntuación - 9.5
9.5
Nota
ANASARCA regresan tras nueve años de silencio con “Achlys”, un álbum de Death Metal brutal, técnico y profundamente oscuro que demuestra su madurez compositiva. Velocidad extrema, riffs afilados, atmósferas sombrías y una producción contundente construyen uno de sus trabajos más sólidos. Aunque algunos cortes resultan previsibles, los alemanes mantienen una identidad inconfundible y una agresividad demoledora.







