
En esta entrevista, Vicente Payá profundiza en la transformación sonora y emocional que supone “Hubris”, un álbum más oscuro, denso y crudo que refleja las vivencias personales y el momento vital de GOLGOTHA. El guitarrista explica cómo la realidad que les rodea ha impregnado cada composición, el papel decisivo de Davide Billia tanto en la producción como en el artwork, y el enfoque introspectivo de unas letras centradas en la decadencia humana, la culpa y los tormentos internos. También repasa el proceso de grabación en Black Night Studios, los retos del formato físico, la narrativa detrás de temas como “A Simple Life”, “Too Late”, “Intolerance” y “Empty Mind”, y los ambiciosos planes de gira que llevarán a la banda por España, Europa, Latinoamérica y Asia.
Primero de todo daros las gracias por atender a esta entrevista, además tuve el placer de realizaros otra en 2024 con respecto a vuestro anterior trabajo “Spreading The Wings Of Hope”. Tras escuchar “Hubris” hay un cambio muy sustancial en vuestra música y sonido, más oscuro y denso en este nuevo álbum. Habladnos un poco de este giro en sonido y musical.
Antes de nada, queremos agradeceros que nos hayáis entrevistado de nuevo y el interés que seguís mostrando por la banda, especialmente después de aquella charla en 2024 sobre “Spreading The Wings Of Hope”. Nos hemos vuelto más oscuros porque la realidad que nos rodea también lo es. Estamos viviendo situaciones muy duras a nivel personal y viendo cómo mucha gente cercana atraviesa momentos jodidos. Todo eso nos golpea de frente y, como es lógico, sangra dentro de nuestra música. “Hubris” es el reflejo directo de ese peso: más denso, más sombrío y más asfixiante. No hay pose ni cálculo, es una evolución natural nacida de lo que estamos viviendo. Hemos querido que el álbum suene crudo, opresivo y sin concesiones, exactamente como sentimos este momento.
¿Cuánto ha influido en este sonido vuestro productor Davide Billia? ¿Es un trabajo mucho más crudo y con menos melodías luminosas?
Davide Billia ha tenido una influencia muy clara en este sonido. Su forma de trabajar tiende a potenciar la agresividad orgánica del grupo, buscando tomas más naturales y menos procesadas, lo que se traduce en un resultado más directo y visceral. Se nota especialmente en la pegada de la batería y en unas guitarras más densas y compactas. Sí, el trabajo se percibe más crudo que en etapas anteriores. Hay una intención evidente de oscurecer la atmósfera y reducir esas melodías más luminosas, apostando por pasajes más sombríos y pesados. Aun así, no se pierde la identidad melódica del grupo: simplemente está más integrada en el conjunto y menos expuesta que antes. En resumen, la mano de Davide ha empujado el sonido hacia un terreno más oscuro, contundente y honesto, sin romper con la esencia de la banda.
Vuestro estilo musical mantiene ese aire vintage, doom/death metal con aires noventeros y quizás en este nuevo LP se una aún más a esa época ¿En que os habéis inspirado para crear las letras del nuevo álbum?
Nos sentimos muy cómodos dentro de ese aura noventera, porque es el terreno donde nació Golgotha y donde creemos que el doom/death respira con más autenticidad. Para las letras del nuevo álbum nos hemos inspirado sobre todo en situaciones reales que nosotros mismos hemos vivido y en experiencias de personas que nos han rodeado a lo largo de los años. Hay mucha carga personal en este trabajo: vivencias, conflictos internos, pérdidas y momentos duros que hemos querido transformar en algo honesto y emocionalmente intenso. A nivel conceptual, el disco gira en torno a la decadencia humana, la culpa, la redención imposible y esa lucha interna entre lo espiritual y lo terrenal. No hablamos tanto de horror externo, sino de tormentos muy humanos: la conciencia, el peso de las decisiones y la sensación de estar atrapado en un ciclo de sufrimiento. Todo ello muy en la línea del doom/death más clásico, pero llevado a un plano más introspectivo y cercano.
La portada muestra a una persona arrodillada, desnuda, como pidiendo clemencia, con esos tonos rojizos, anaranjados y ocres todo parece arder o surgir del averno ¿Quién lo ha realizado? ¿Habladnos un poco de la temática del álbum y del significado de vuestro artwork?
La portada refuerza precisamente ese concepto. La figura arrodillada representa la sumisión ante lo inevitable, la derrota del individuo frente a sus propios demonios o frente a un destino implacable. El hecho de que esté desnuda elimina cualquier artificio: es el ser humano en su estado más vulnerable. Los tonos rojizos, anaranjados y ocres evocan fuego, castigo y purificación al mismo tiempo, como si el personaje estuviera entre el averno y la posibilidad de redención. El artwork ha sido realizado por nuestro productor, Davide Billia. Yo mismo le facilité la foto original de la persona y él se dejó llevar completamente por la música y las letras para darle esa atmósfera tan intensa y coherente con el concepto del álbum. El objetivo era que, de un solo vistazo, el oyente entienda que este no es un disco complaciente, sino un viaje denso, doloroso y profundamente emocional, muy conectado con la esencia más oscura del álbum.
Por cierto, ¿Dónde habéis grabado el álbum? ¿alguna anécdota que nos puedas contar del proceso de grabación, ya que siempre hay alguna?
El álbum lo hemos grabado íntegramente en mis propios estudios, Black Night Studios. Llevamos ya muchos años trabajando allí y, sinceramente, para nosotros se ha convertido en nuestro hábitat natural. Con el tiempo hemos ido afinando el espacio, el equipo y la forma de trabajar hasta el punto de que sabemos exactamente cómo sacar el sonido que tenemos en la cabeza. Para Golgotha es muy importante tener el control total de nuestra música, y grabar en mi estudio nos permite precisamente eso: trabajar sin prisas externas, probar arreglos con calma y cuidar cada detalle del sonido. En un estilo como el nuestro, donde la atmósfera y el peso de cada pasaje son fundamentales, poder detenernos en matices de guitarras, voces o ambientes marca mucha diferencia. Además, al ser un entorno familiar para nosotros, el proceso fluye de manera muy natural. No hay esa presión de reloj típica de los grandes estudios ni la necesidad de tomar decisiones precipitadas. Podemos dejar reposar los temas, volver a escucharlos con perspectiva y retocar lo necesario hasta que realmente sentimos que representan lo que queremos transmitir. En cuanto a anécdotas curiosas, esta vez la verdad es que no podemos contar ninguna especialmente llamativa. Ha sido un proceso muy centrado, muy profesional y bastante limpio en ese sentido. Todo ha ido según lo previsto, sin sobresaltos ni situaciones caóticas que a veces sí ocurren en otras grabaciones. Puede sonar poco romántico, pero en realidad para nosotros eso es una buena señal: significa que teníamos muy claro lo que queríamos hacer y cómo hacerlo. Al final, más que una sesión llena de anécdotas, ha sido un trabajo de mucha concentración, de cuidar el detalle y de dejar que las canciones respiraran en el entorno donde mejor se siente Golgotha: en casa, en Black Night Studios.
Este trabajo llegará editado por ABSTRACT EMOTIONS, en lugar de ARDUA RECORDS que editó vuestro anterior álbum ¿se cambia de sello con cada álbum, por la dificultad de editar en físico? ¿es arduo el camino de la edición? ¿creéis que en un futuro se acabará el formato físico y que solo quedará para coleccionistas?
No es que cambiemos de sello con cada disco de forma premeditada. En este caso ha sido algo más bien casual, fruto de distintas razones de entendimiento en cada momento. Con Ardua Records la experiencia fue positiva, pero ahora se ha dado la oportunidad de trabajar con Abstract Emotions y hemos sentido que encajaba bien con la situación actual de la banda y con lo que necesitábamos para este lanzamiento. Hoy en día todo es más complicado en el terreno discográfico. Cada vez cuesta más encontrar un sello que realmente se amolde a la banda en todos los aspectos: condiciones, implicación, promoción, formatos… Ya no se trata solo de editar un disco, sino de encontrar un socio que entienda tu propuesta y apueste de verdad por ella. El mercado físico se ha estrechado mucho y eso hace que tanto sellos como bandas tengan que medir muy bien cada paso. El camino de la edición es, sin duda, cada vez más arduo. Los costes de fabricación han subido, la distribución es más compleja y el retorno económico es mucho más incierto que hace años. Para una banda de doom/death como la nuestra, que se mueve en un terreno muy underground, todo esto se nota todavía más. Aun así, seguimos creyendo en el formato físico porque forma parte del ADN del metal y de nuestra propia historia como oyentes. De cara al futuro, somos bastante realistas: el formato físico probablemente quedará cada vez más como un objeto para coleccionistas y seguidores fieles. Las nuevas generaciones ya consumen la música de otra manera y, en general, no compran discos como se hacía antes. Es una tendencia que ya estamos viendo y que seguramente irá a más con el paso del tiempo. Aun así, mientras exista gente que valore tener el disco en las manos, leer el libreto y vivir la música de una forma más tangible, creemos que el formato físico seguirá teniendo su espacio, aunque sea más reducido y especializado. Para nosotros, al menos, sigue siendo una parte muy importante de cómo entendemos este género y de cómo queremos presentar nuestra música al mundo.
Si tuviera que elegir algunas canciones para darle significado al álbum “A Simple Life”, “Too Late” e “Intolerance”, que creo que recogen el testigo y la evolución de vuestro anterior trabajo ¿Qué historia guarda cada una de ellas? ¿Cuál ha sido el tema más difícil de componer?
Como hemos comentado antes, todas las letras del álbum parten de situaciones reales que hemos vivido nosotros o gente muy cercana. En concreto, “A Simple Life”, “Too Late” e “Intolerance” son probablemente las tres piezas más opresivas del disco a nivel emocional, porque nacen de experiencias muy humanas y muy difíciles de digerir.
“A Simple Life” habla de una relación inestable marcada por los demonios internos de una de las partes. No es tanto una historia de conflicto externo como de desgaste progresivo, de cómo las sombras personales —inseguridades, miedos, heridas no resueltas— terminan contaminándolo todo. La canción transmite esa sensación de querer algo sencillo, una vida tranquila, pero verse arrastrado una y otra vez por una tormenta emocional que no termina de apagarse. Es un tema muy introspectivo y bastante doloroso en su trasfondo.
“Too Late” es quizá la más directa conceptualmente y donde está el Golgotha más doom/death. La letra gira en torno a alguien que, por sus propios actos, va perdiendo todo lo que tiene a su alrededor. Cuando finalmente toma conciencia y quiere recuperar lo perdido, ya es demasiado tarde. Esa es la verdadera tragedia del tema: no hay redención fácil ni vuelta atrás, solo la constatación de que ciertas decisiones tienen un peso irreversible. Por eso la atmósfera musical es tan densa y arrastrada, porque queríamos que se sintiera ese vacío final, esa soledad incluso más profunda que la del punto de partida.
“Intolerance” se mueve en un terreno muy incómodo a nivel emocional. Habla de tener que falsear o soportar una situación muy tensa de la que no puedes escapar. A veces la vida te coloca en escenarios que no eliges y de los que no te puedes desprender fácilmente, y la canción refleja precisamente esa sensación de estar atrapado, de convivir con algo que te incomoda profundamente pero que, por las circunstancias, tienes que seguir soportando. Es un tema muy opresivo en lo psicológico.
En cuanto al proceso de composición, curiosamente los tres temas fluyeron de una manera muy natural. No hubo uno que nos costara especialmente más que los otros. Cuando las canciones nacen de vivencias tan reales y tan interiorizadas, muchas veces encuentran su camino casi solas. En este caso todo fue bastante orgánico: las ideas salieron con claridad y solo tuvimos que darles la forma adecuada dentro del universo sonoro de Golgotha.
Por cierto, “Empty Mind”, es posiblemente el corte más potente del álbum, por lo menos en su estrofa inicial, que luego se repite, personalmente me hubiera gustado que este corte fuese entero death metal puro, para generar un punto de inflexión en el tracklist. ¿Había intención de hacerlo completamente potente? ¿varió a medida de la composición del mismo? (Y que conste que esto solo es una duda personal).
“Empty Mind” es exactamente como la concebimos desde el primer momento. Entendemos perfectamente la lectura —porque esa entrada es muy potente— pero si hubiéramos llevado el tema por la vía del death metal puro de principio a fin, probablemente habría dado la sensación de que se había colado un tema de Unbounded Terror dentro del disco, y no era lo que buscábamos en este trabajo de Golgotha. Nuestra intención desde el inicio fue crear un contraste claro de estilos dentro del propio tema. Queríamos jugar con esa tensión entre la agresividad más directa y la pesadez más densa y atmosférica que define a la banda. No es un cambio accidental ni algo que surgiera a última hora: está totalmente medido y forma parte del discurso del álbum. Además, la propia letra pedía esos cambios de dinámica. “Empty Mind” es un texto especialmente duro y muy crítico, con una carga emocional bastante intensa, y sentimos que mantener una única velocidad o un único enfoque habría empobrecido el mensaje. Los cambios de ritmo y de atmósfera ayudan a reforzar esa sensación de inestabilidad, de conflicto interno, casi de colapso mental que sugiere el propio título. También nos interesaba que el tema funcionara como un punto de tensión dentro del disco, pero sin romper la coherencia global del álbum. Si lo hubiéramos hecho completamente death metal, quizá habría sido un golpe más frontal, pero habría perdido ese juego de claroscuros que para nosotros es esencial en Golgotha. En definitiva, la estructura de “Empty Mind” es totalmente intencionada: buscábamos ese contraste, esa incomodidad y ese vaivén emocional que acompaña a una de las letras más críticas y descarnadas del disco.
Ahora os toca presentarlo en directo, ¿tenéis pensado recorrer parte de la Península o por el Sur? ¿Qué planes de futuro tenéis a corto y largo plazo? ¿Alguna fecha que tengáis especial ganas de tocar?
El álbum verá la luz el próximo 24 de abril y la idea es dejarlo respirar durante los meses de verano para que la gente pueda asimilarlo con calma. Creemos que un disco como este necesita su tiempo para calar, así que no queríamos precipitar una gira inmediata. Aun así, a finales de este año sí tenemos previstos algunos conciertos tanto en España como en Europa, a modo de presentación progresiva del nuevo material en directo. Serán fechas selectas, bien elegidas, para ir calentando motores sin saturar. Ahora mismo también necesitamos un pequeño respiro. Venimos de una gira por México de 15 días que ha sido todo un éxito y muy intensa a todos los niveles, así que este pequeño margen nos viene bien para recargar pilas y preparar lo que viene con la cabeza fría. En el corto plazo, además, tenemos dos citas muy especiales: el 13 y 14 de marzo de 2026 estaremos en Madrid y Barcelona acompañando a Asphyx, dos conciertos que afrontamos con muchas ganas por lo que significa compartir escenario con una banda de ese nivel y por lo importantes que son ambas fechas para nosotros. De cara a 2027, podemos confirmar que será el año fuerte de la banda. Ya está estructurada una nueva gira por México, a la que se sumarán Guatemala y El Salvador, además de una visita a Asia y varios países de Sudamérica. Es un paso muy importante para Golgotha y responde al gran recibimiento que hemos tenido en estos territorios en nuestras últimas visitas. Aparte de algunos Festivales por confirmar. Nuestra intención es consolidar definitivamente la presencia internacional de la banda y llevar este nuevo álbum al mayor número de escenarios posible. Si todo sigue como está previsto, 2027 será, sin duda, uno de los años más intensos y ambiciosos en la trayectoria de Golgotha.
Me encanta descubrir bandas nuevas y a nuestros lectores a buen seguro que también, ¿Recomendadnos tres bandas nacionales o internacionales que creéis que merecen la pena ser conocidas, de estilo libre ¿Y de vuestro estilo?
Nos encanta descubrir bandas nuevas y creemos que a los lectores también. Aquí dejamos algunas recomendaciones que pensamos que merecen mucho la pena. De estilo libre:
Mvltifission (China), Invictus (Japón) y Orthodoxy (España). Son tres propuestas muy interesantes dentro del death metal y la escena extrema actual, cada una con su propia personalidad. Más cercanas a nuestro estilo:
SolNegre (España), Aeonian Sorrow (Grecia/Finlandia) y Mater Tenebrarum (España). Bandas que se mueven en terrenos doom/death y afines, con atmósferas muy trabajadas y un enfoque que creemos que puede conectar bien con quien disfrute de nuestro sonido.
Un placer poder hablar con vosotros, desde Necromance Magazine, las últimas palabras son vuestras.
Ha sido un placer charlar con vosotros y queremos dar las gracias a Necromance Magazine por el espacio y el apoyo. Y, por supuesto, nuestro agradecimiento más sincero a toda la gente que sigue ahí, apoyando el underground de verdad: promotores, medios, sellos y, especialmente, a quienes siguen comprando discos, viniendo a los conciertos y manteniendo viva esta escena.







