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Puntuación alta - recomendado

IMMOLATION (USA) «Acts of God»

Nuclear Blast Records, 2022 

AUTOR: Daniel Gallar

¡¡IMMOLATION!! Clásico de clásicos en el death metal americano y una auténtica institución en el género con más de treinta años de death metal “pata negra” a sus espaldas. Una banda que siempre ha seguido su camino y que siempre ha sido garantía de calidad. Ya desde sus inicios, el death metal nunca dejó de evolucionar y mutar, dando lugar a un sinfín de subgéneros que, a pesar de basarse intrínsecamente en un mismo núcleo o enfoque musical, han adoptado formas diversas. Esto no representa otra cosa que vitalidad estilística y es algo que lo distingue de géneros vecinos, como el thrash o el metal clásico, que siempre han tenido dificultades para ampliar sus fronteras sin tener que cambiar el nombre del estilo al dejar de ser “trve” por coquetear con otras tesituras. Sin embargo, hay casos que son la negación misma del cambio, y no porque no puedan, evidentemente, sino porque simplemente no quieren ni les interesa. Los neoyorquinos IMMOLATION entran de lleno en esta categoría. Con una prolífica discografía bien arraigada en sus orígenes, el cuarteto personifica el espíritu de perseverancia y consistencia al que muchas bandas sólo pueden aspirar sin alejarse nunca demasiado de su fórmula original de death metal al más puro estilo neoyorquino. No me malinterpretéis… aunque hay diferencias apreciables entre canciones y álbumes, la banda de Yonkers se apoya en bases creativas siempre comunes y cohesionadas a la vez que esculpidas a partir de la misma base y cuatro pilares principales bien definidos: riffs insanos, intricados y poco convencionales (un poco hasta extravagantes), unas voces que, sin ser demasiado guturales o agresivas te llegan al alma, baterías ultradinámicas de ensueño y, ya por último, e igual de importante, una atmósfera amenazante y malévola que impresiona desde la primera escucha.  Gracias a esa tónica la banda nos ha brindado durante la friolera de más de treinta años algunos de los álbumes más icónicos dentro del género. Un legado al alcance de unos pocos elegidos, fruto de la humildad y la perseverancia.

Ya desde hace meses se venía anunciando que Dolan, Vigna y compañía iban a sacar su undécimo álbum “Acts of God” de mano de la siempre todopoderosa Nuclear Blast Records. He de reconocer que un servidor fue a este respecto cautelosamente optimista, ya que “Atonement” me pareció una joya muy difícil de superar.

Una vez pude por fin ponerme a escuchar la obra, quizás lo que más me llamó la atención en mi primera escucha fue la producción. La verdad es que me impresionó. Creo que éste es un apartado con el que la banda ha luchado durante mucho tiempo en su carrera a decir verdad. Me vienen a la cabeza discazos como “Failures for Gods”, “Shadows in the Light” o  “Harnessing Ruin” que, de haber tenido una producción apropiada, hubieran ganado enteros ya sea debido a la falta de bajos (o de “graves” en el sonido en general) o voces producidas de forma que no hacían justicia a los alaridos insanos de Ross. Con este “Acts of God”, tras varias escuchas, me atrevería a decir que éste es uno de sus álbumes mejor producidos (si no el mejor). Las guitarras son crujientes y monolíticas con un tono semimelancólico que pone la piel de gallina, la batería se abre paso a lo largo de la obra sin apoderarse de forma tiránica de la mezcla, y el bajo de Ross se escucha y se “siente” perfectamente (y se disfruta mucho). El tono general de la obra es orgánico y claustrofóbico, sofocante y brutal pero sin abrumar, con todos los niveles perfectamente equilibrados y ecualizados para brindarnos un disco que rezuma madurez y buen hacer. Las voces están plagadas de agonía y conmueven desde un punto de vista extremo-metalero. Suenan auténticas y genuínas y pienso francamente que Ross canta ahora mejor que hace 30 años. La masterización es de rango medio, lo cual, combinado con el tono de guitarra y voces da como resultado una producción orgánica y soberbia perfecta para el death metal de calidad.

Como era de prever, la undécima placa de estudio de IMMOLATION honra todo su legado anterior sin dejar de mostrar ciertos contrastes con su inmediato predecesor. Se trata de un disco largo para el género… 52 minutos nada más y nada menos, lo cual le hace el disco más largo de la banda hasta la fecha. Esto para otros grupos supondría un gran problema… pero en este caso lo que es importante destacar es que “Acts of God” tiene una increíble fluidez, navegando a través de varias dinámicas a lo largo del viaje que es el disco. Todos los temas plantean fluctuaciones de tempo, variando brillantemente entre las partes pesadas y machachonas y los blast beats, lo que da al disco una atmósfera inquietante y viva a la vez. Yo diría en este caso que las partes lentas y pesadas son sin duda los rasgos más definitorios de la obra. “Immoral Stain” o “Let the Darkness In” nos adentran a un territorio casi elegante, dramático y majestuoso. Por otra parte, temas rápidos y furiosos como “The Age of No Light”, “Broken Prey” o “Apostle” nos catapultan a una dimensión de brutalidad contenida exquisita. El equilibrio entre las partes lentas y soberbias y las ultrarrápidas conforman de alguna forma la identidad del álbum haciendo que llegue a dimensiones brillantes de madurez.

Si bien se podría argumentar que los neoyorquinos poseen una fórmula algo monocromática y repetitiva, es indudable también que esto es indicativo de carácter y convicción. No hace falta adentrarse a ciegas en territorios no conocidos para sorprender a la audiencia. Esta gente lleva al pie del cañón más de treinta años y sabe perfectamente lo que quiere hacer. Creo que el elemento de  “fiabilidad” asociado a IMMOLATION siempre ha sido una de las señas de identidad de la banda y algo que siempre han apreciado los fans. Algo así como con BOLT THROWER… sabes lo que vas a comprar y sabes que va a ser de muchísima calidad. En este sentido, el álbum es tan “familiar y cercano” como “nuevo y atractivo” – y desde luego estilísticamente 100% coherente con el prolífico legado de los americano. En “Acts of God” la música sigue girando en torno a los vertiginosos y originales riffs de Vigna (con algunas notas estudiadamente colocadas y sorprendentes que añaden matices que perduran en tu memoria) y la más que nunca imponente voz de Ross Dolan. Y todo esto, por supuesto, sin hacer ascos a la imponente batería de Steve Shalaty, que logra que todo lo que hace “llene” los temas con un dinamismo, creatividad y precisión dignos de elogio.

Al grano: más que un “nuevo capítulo consumado” de los veteranos IMMOLATION, “Acts of God” se nos erige como un monumento monolítico de death metal auténtico y vieja escuela esculpido para hacer frente al cruel e imparable paso del tiempo y el cambio. Y es que hay discos que están predestinados a permanecer perennes e inmutables. Puede que la banda originaria de Yonkers, Nueva York, no haya abierto nuevos caminos desde su creación, pero resulta harto difícil dejar de admirar su compromiso con un estilo de tanto musical como de vida y el perfeccionamiento y refinamiento de su sonido, así como por su fiabilidad a la hora de brindarnos death metal obsesivo desde hace más de 30 años. Esto no es fácil de conseguir y requiere orgullo y pasión. ¡Bravo!

Puntuación

Nota - 9

9

Nota

Al grano: más que un “nuevo capítulo consumado” de los veteranos IMMOLATION, “Acts of God” se nos erige como un monumento monolítico de death metal auténtico y vieja escuela esculpido para hacer frente al cruel e imparable paso del tiempo y el cambio. Y es que hay discos que están predestinados a permanecer perennes e inmutables.

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