POÉTICAS DE DESTRUCCIÓN | Entrevista: Jorge Fernández Taboada
El metal extremo no solo se escucha, también se entiende en profundidad.

El metal extremo ha sido muchas veces reducido a ruido, violencia o provocación, pero pocas veces se ha analizado desde una perspectiva realmente profunda. Con «Poéticas de Destrucción», Jorge Fernández Taboada da un paso más allá y se adentra en el análisis literario de las letras del género, explorando su riqueza narrativa, sus influencias y su dimensión simbólica. Tras el impacto de «Una historia del metal extremo en Galicia», hablamos con él sobre este nuevo trabajo, su conexión con la escena y todo lo que se esconde detrás del imaginario lírico del metal extremo.
Jorge, vienes de publicar “Poéticas de Destrucción”, un libro que aborda las letras del metal extremo desde una perspectiva literaria. ¿En qué momento sentiste que este enfoque era necesario y qué te impulsó a desarrollarlo?
¡Saludos! Bueno, en realidad este nuevo libro surge de la adaptación de una Tesis defendida en la Universidad de Vigo hace un par de años. Después del ingente trabajo que fue la realización de esta Tesis, la verdad es que no tenía ganas de que quedase sepultada y olvidada en los estantes de la universidad, así que me decidí a meterme en el mundo editorial de forma completamente autogestionada y ver qué pasaba. La dividí en dos partes y, tras la buenísima respuesta que tuvo “Una historia del Metal extremo en Galicia”, vi claro que era factible sacar este segundo libro. Sus formas de acercarse a la música extrema son distintas, pero creo que vienen a cubrir un vacío en el estudio de esta corriente musical.
Tu primer libro, “Una historia del metal extremo en Galicia”, tenía un carácter más historiográfico y documental. ¿Cómo fue el salto desde ese trabajo más “arqueológico” hacia un análisis puramente textual y estético?
Como ya avanzaba, los dos surgen de una misma tesis en la que se buscaba, además de reconstruir el período correspondiente a la aparición de los primeros grupos de Metal extremo en Galicia, estudiar la influencia que los textos del Metal extremo estadounidense y europeo tuvieron en la confección de sus letras. El cambio de orientación de un libro a otro es bastante brusco, cierto, ya que pasamos de una recopilación de datos biográficos e históricos de cada banda a un enfoque un poco más específico al estar centrado solo en las letras y temáticas de este género, pero creo que profundamente interesante para cualquiera que sea amante del Metal extremo. Si nos ponemos a pensar en los temas liricos del género, seguro que nos surgen de manera automática conceptos como horror, violencia, destrucción, satanismo o sufrimiento, y si bien es cierto que estos elementos son centros de interés para infinidad de bandas, su aplicación en los textos tiene muchos más matices que los que pudiera parecer a simple vista.
En “Poéticas de Destrucción” analizas letras de bandas como Venom, Hellhammer o Black Sabbath. ¿Qué criterios seguiste para seleccionar los capítulos y qué buscabas demostrar con ellos?
En sí, podemos distinguir dos partes en el libro. La primera, como bien dices, se dedica a ofrecer una visión general de varias bandas que considero como precursoras o constructoras de las principales directrices narrativas del primer metal extremo. Entre las mismas podemos encontrar a Black Sabbath, Venom, Hellhammer, Celtic Frost, Slayer o Death. La razón de incluir esta última formación dentro de este apartado de pioneros se debe a que es responsable de lanzar la primera grabación profesional de Death Metal con el disco Scream Bloody Gore. Como bien sabes, este es un honor compartido -y a veces disputado- con otra edición de los también norteamericanos Possessed, en este caso el Seven Churches. Pero bueno, con independencia de la resolución de este debate, lo cierto es que tanto la música como las letras de este primer disco de Death representaron un desafío para la colectividad metálica de la época, convencida de que el Thrash de Slayer o Kreator encarnaba los límites de la brutalidad sonora.
En la segunda parte entramos de pleno en el análisis de las diversas temáticas que componen el espectro narrativo del género. Aquí tienen cabida apartados como horror, muerte, satanismo, enfermedad, guerra, anticristianismo, crítica social, ciencia ficción, entre otros muchos. Para realizar este análisis se ha utilizado una base de datos de más de 1400 letras de canciones pertenecientes a discos editados en la primera década de existencia del Metal extremo. El orden de estas temáticas se presenta atendiendo a su grado de importancia, el cual viene determinado tanto por el número de bandas que hacen uso de ese centro temático como por el número de canciones en el que este aparece reflejado. En este sentido, se puede considerar que el horror en sus diversas vertientes –sobrenatural, psicológico y físico- es el principal interés discursivo del género, ya que su influencia se traslada a la mayoría de las temáticas encontradas.
Como músico de death metal técnico, ¿cómo ha influido tu propia experiencia en SCENT OF DEATH a la hora de interpretar y desentrañar las poéticas del metal extremo?
Estar implicado durante tantos años en un grupo y en una escena musical como esta te proporciona, sin duda, una perspectiva distinta del ámbito literario que vas a analizar, lo cual supone una ventaja. Estoy convencido de que la visión que ofrece el libro está más próxima a la realidad que la de un estudio realizado por alguien ajeno a la escena que se adentra por primera vez en este tipo de expresión artística. Probablemente, se encontraría con un universo que no sabría muy bien cómo abordar por su gran diferencia estética con el resto de la música popular. Y tampoco me extrañaría que en ciertos momentos pudiese parecer alguna visión algo prejuiciosa o despectiva con respecto al uso de determinados tópicos que entran en sin reservas el campo de lo transgresor o polémico.
El metal extremo siempre ha sido acusado de ser “simple”, “violento” o “superficial” en lo lírico. ¿Crees que este libro puede ayudar a desmontar esos prejuicios?
¡Espero que sea así! Cualquier lector -ya sea este seguidor o no del Metal extremo- descubrirá en “poéticas” la increíble riqueza narrativa del género, la cual está plagada de multitud de temáticas y lugares comunes que tiene su origen en lo literario, lo cinematográfico y lo filosófico. No creo que haya muchos mas estilo de música popular con una variedad tan amplia de tópicos, y, sobre todo, que posea una capacidad casi infinita de combinarlos o resignificarlos.
En tu opinión, ¿qué diferencia a las letras del metal extremo de otros géneros musicales en términos de construcción simbólica y narrativa?
En primer lugar, destaca su indiscutible variedad de temas y motivos narrativos, que la convierten, con diferencia, en una de las propuestas más ricas y originales dentro de la música popular. Sus fuentes de inspiración abarcan tanto lo literario como lo cinematográfico, además de funcionar como una vía de expresión del mundo interior de quien escribe, por lo que el número de lugares comunes y tópicos existentes rozan lo apabullante.
¿Hubo algún capítulo o banda que te resultara especialmente difícil de abordar desde un punto de vista académico?
Más que en lo relativo a bandas en concreto, quizá el estilo más complejo de abordar desde el punto de vista del análisis literario fue el Doom, así como ciertas letras de carácter “abstracto” presentes en algunas formaciones de Death Metal. Se trata de un lenguaje cargado de metáforas y simbolismos, a menudo muy enrevesado, en el que resulta difícil identificar —si es que existe— un mensaje o un hilo narrativo claro. De hecho, he de admitir que no profundicé demasiado en este ámbito, ya que no cuento con una formación literaria lo suficientemente sólida como para ofrecer un análisis consistente de este tipo de escritura.
Volviendo a tu primer libro: ¿qué impacto crees que ha tenido “Una historia del metal extremo en Galicia” en la propia escena gallega? ¿Has recibido feedback de músicos o lectores que te haya sorprendido?
La verdad es que la respuesta fue increíble. El libro se movió muy bien y tuve que hacer una segunda tirada porque los pedidos no dejaban de llegar y no daba abasto para atender a todo el mundo. Por lo general, la acogida ha sido muy positiva, aunque siempre hay quien señala la ausencia de alguna banda, algo inevitable en un estudio de estas características. Tampoco han faltado las críticas por no haber publicado el libro en gallego, teniendo en cuenta que aborda la escena gallega. La explicación es bastante sencilla: una de mis ideas iniciales era precisamente contar con una edición en este idioma, pero ninguna de las editoriales gallegas a las que envié el proyecto mostró el más mínimo interés, es más, ni siquiera se dignaron a responder. Por otro lado, asumir el coste de una traducción que se ajustase a la normativa actual resultaba económicamente inviable. En Galicia estamos siempre en lo mismo, lo único que se considera aquí como cultura son las gaitas y la música tradicional. Y ahora también está muy de moda el libro infantil, que para eso siempre encuentras salida. Cualquier pelagatos que le dé por hacer un libro con dibujitos por IA y que ponga algún cuento chorra sobre un ratón que le pasa cualquier gilipollez tiene bastantes posibilidades de ser editado.
Galicia tiene una escena extrema muy particular, casi aislada y con una identidad propia. ¿Cómo crees que esa singularidad se refleja tanto en la música como en las letras?
Por supuesto. A diferencia de lo que ocurría en la escena internacional —más propensa al uso de la violencia, el satanismo o el gore—, las bandas gallegas adoptaron, por lo general, un enfoque mucho más centrado en lo psicológico y lo introspectivo. Aunque existen algunas canciones que recurren a escenografías satánicas o violentas, este tipo de narrativa tuvo una presencia bastante limitada. En el plano musical, resulta sorprendente lo que muchas de estas bandas llegaron a lograr con los medios de los que disponían en aquellos años. Las carencias se veían ampliamente compensadas por la motivación y una creatividad a prueba de toda duda.
Como profesor de piano y doctor en estudios literarios, tu perfil es inusual dentro del metal extremo. ¿Cómo conviven esas facetas en tu día a día?
Al final, todas, en mayor o menor medida, están ligadas a la música, de modo que no son más que distintas manifestaciones de una misma pasión que ha articulado mi vida durante años. Puedo pasar por etapas en las que escucho exclusivamente Metal, como otras en las que me sumerjo casi de forma obsesiva en el ámbito lírico o pianístico; pero, en esencia, disfruto por igual de unas y otras formas de expresión artística. En mi caso siempre ha sido así y, para mí, no hay ningún choque entre estos campos en apariencia tan alejados.
¿Qué te gustaría que el lector —sea metalero o no— se lleve consigo después de leer “Poéticas de Destrucción”?
Como mínimo, que se lleve la impresión de la gran complejidad que encierra la narrativa del Metal extremo. Creo que cualquiera que lea el libro se quedará sorprendido por la variedad de tópicos e ideas que esta primera generación de bandas volcó en sus letras, que abarcan desde la mayor de las brutalidades hasta dimensiones más simbólicas y reflexivas, incluyendo numerosas consideraciones de carácter filosófico que se dejan entrever en medio de un discurso transgresor y en constante búsqueda de una estética de “shock”.
Y para cerrar: ¿hay ya ideas para un tercer libro? ¿Quizá una continuación de la historia del metal extremo gallego o una ampliación de estas poéticas? Un saludo y mucha suerte con este nuevo libro y tu banda SCENT OF DEATH!
¡Uf! Pues por el momento es muy pronto para ponerse a pensar en un tercer libro. Aún estoy en medio de la promoción de este segundo volumen, y la verdad es que me parece que me voy a pasar una temporada alejado del ordenador, que ya estoy harto del Word. Mi idea es concentrar mi tiempo libre en la composición de nuevos temas para el próximo álbum de Scent of Death, ya que no quiero que pasen otros 10 años entre álbum, sino a este paso lo editaremos cuando estemos en el geriátrico, jajajaja. En el caso de que me embarcase en un nuevo proyecto literario, lo más seguro es que me decantase por continuar la historia de las bandas de Galicia, pero lo cierto es que supondría un trabajo descomunal, ya que el número de grupos se multiplica sobremanera desde 1988, pero… ¿quién sabe? Solo en tiempo lo dirá. Por lo demás, muchas gracias por tu interés en este proyecto literario y la realización de esta gran entrevista. ¡Un saludo desde Ourense!!








