LUNAR TOMBFIELDS (FRA) «The Eternal Harvest»
Les Acteurs de L'Ombre Productions, 2022

Mucho se ha hablado de nuestro satélite, de Selene, de la fantasmagórica luz con la que alumbra las noches. Mucho se ha hablado también del presunto fraude de nuestra presencia en el satélite, allá por 1969, que si era una peli filmada por Stanley Kubrick, que si esto, que si lo otro. No vamos a entrar en más conspiteorías, pero es cierto que, al igual que atrae el agua de nuestros mares, el pequeño y pálido satélite sigue excitando la imaginación de los humanos desde que, por primera vez, lo contempláramos colgado allá arriba. ¡Colorea y aprende con Teo!
Y aquí seguimos, a fecha de hoy, con su presencia colándose en los ámbitos musicales. Dos franceses, Äzh y M., se reparten las tareas instrumentales en un proyecto que toma su nombre de un tema sacado de un EP de los deathmetaleros teutores VENENUM. Los ponemos en manos del omnipresente sello gabacho Les Acteurs de l’Ombre y ya tenemos otro álbum de Black. Dos músicos nada más componen LUNAR TOMBFIELDS que presentan el primer trabajo “The Eternal Harvest”. La verdad que el nombre ya es bastante sugerente: campos de tumbas en la Luna. ¿Puede haber algo más desolado y carente de vida que la Luna? ¿Y el disco?
“The Ancestral Conjuration” se inicia con una fantasmagórica voz femenina y a los dos minutos, ya empezamos con el barullo. Ya sabes de que va esto, tremolo picking sobre una base rítmica a medio tiempo, hasta que se acelera y me fijo en que esta primera pista se alarga hasta los catorce minutos. Siguen evolucionando y van creando distintas atmosferas a base de cambios de tempos y de acordes. Y ya sabemos también de la retorcida belleza del Black, con sus desgañitadas vocalizaciones y riffs agónicos. El tema va haciendo un fade-out para enganchar con “As the spirit wanes, the form appears”, tema con un buen inicio acústico que enlaza con nuevas toneladas de riffs y más barullo y más gresca y también hermosas melodías y más Black. El tema se alarga hasta los nueve minutos y medio y pienso en todos esos músicos del metal extremo que han acabado sufriendo tendinitis por llevar sus interpretaciones hasta el límite. “A dialogue with the wounded stars” amenaza con otros casi trece minutos. Pues este trabajo es una bestialidad de casi cincuenta minutos distribuido entre solo cuatro temas. No se andan con melindres los franceses. En este tema nos encontramos con un interludio atmosférico que rompe la dinámica por fin y se ve algo más de lo que nos pueden ofrecer. Porque, vamos a decirlo, lo previo está bien ejecutado, se les ven las ganas, la profesionalidad y la dedicación, pero adolecen de originalidad y el trabajo se desarrolla un tanto plano. Aquí, en esta canción, ofrecen algo que, sin ser novedoso, rompe la dinámica. Nuevo fade-out y engarzamos con el último tema, “Drowning in the wake of Dreams”. Arranca acelerado, con un ambiente muy punk, dentro de lo que son los parámetros del Black Metal, y se deriva hacia las orquestaciones más oscuras. Agónico hasta el final me vuelvo a preguntar cómo aguantan los tendones de esta gente.
Pues lo dicho, cuatro temas, casi cincuenta minutos de Black escuela francesa. Por un lado, buen nombre de la banda – los camposantos lunares- al igual que los títulos de los temas. Por supuesto, el omnipresente sello. Un buen inicio de carrero, peeeeero… LUNAR TOMBFIELDS se han metido por la senda dura, la escueta del Black, y ha sido un viaje tan árido como la desolada cara visible de nuestro satélite. Y también hermosa, como lo es Selene, pero… ¡A veces no basta con eso!
Puntuación
Nota - 7.1
7.1
Nota
Pues lo dicho, cuatro temas, casi cincuenta minutos de Black escuela francesa. Por un lado, buen nombre de la banda - los camposantos lunares- al igual que los títulos de los temas. Por supuesto, el omnipresente sello. Un buen inicio de carrero, peeeeero… LUNAR TOMBFIELDS se han metido por la senda dura, la escueta del Black, y ha sido un viaje tan árido como la desolada cara visible de nuestro satélite. Y también hermosa, como lo es Selene, pero… ¡A veces no basta con eso!







