
Banda: Daidalos
Título: Dante
Formato: Álbum
Sello: Rockshots records
Año: 2026
Estilo: Symphonic Black Metal
País: Alemania
Capítulo 4362 del Compendio mítico-alegórico de las relaciones entre las obras clásicas de la Literatura, de su interacción e influencia con la Música y otras de las así llamadas Bellas Artes. Porque sí, oh, niños y niñas, a las alturas a las que estamos, avanzando ya en el segundo cuarto del primer siglo del milenio, la larga sombra de autores clásicos sigue influyendo en las nuevas generaciones de artistas, dado como resultado nuevas obras que los revisionan, los revisitan y los homenajean. Así, pa’empezar, ¡cágate, lorito! ¡Colorea y aprende con Teo!
¿A qué viene esta intro? Pues a un montón de gentes que echan la vista atrás sin ningún pudor (¿por qué habrían de tenerlo?) y rescatan obras del pasado y trabajan sobre ellas como inspiración para pergeñar algo nuevo. El pasado como excusa para el futuro. Porque, mismamente, Christopher Nolan se acaba de sacar una Odisea. El 2026, con sus adelantos y su tecnología, re visionando una obra de hace tres milenios. ¡Cágate, lorito! Y no, no vamos a hablar de la película; tampoco la he visto, así que no podría aunque quisiera. Pero sí vamos a enlazar el año que nos ocupa con una de las obras cumbres de la Literatura universal, compuesta allá por el siglo XIV.
Dante Alighieri, el Divino Dante, compuso las tres partes de “La Divina Comedia” entre 1304 y 1321, fecha de la muerte del poeta. Tres partes claramente diferenciadas, el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, narran el periplo del poeta a través de los distintos círculos del submundo, guiado por Virgilio (Dante también revisionaba a los clásicos latinos que le precedieron catorce siglos atrás). Y como nos recordaba Nietzsche en “Más allá del bien y del mal” el hombre siente una tremenda pulsión por mirar al abismo. Así que mirar al Infierno es connatural a las almas dotadas de una sensibilidad especial, llámese Alighieri en el siglo XIV o Tobias Püschner en pleno siglo XXI, que bajo el sobrenombre de DAIDALOS nos presenta su último trabajo con el simplista nombre de “Dante”. Bien es cierto que bajo esa aparente nimiedad nos encontramos con un trabajo profundo, de hondo calado emocional, lírico y musical. El viaje se inicia con un “Dante” que ya nos ubica en las coordenadas de aquellos DIMMU BORGIR del “Death Cult Armageddon” y eso… Eso ya es mucho decir, oh, niños y niñas, que estamos hablando de uno de los pináculos del Black Metal sinfónico. La producción es cristalina, con lo que las partes orquestales no quedan enterradas en el frontal ataque de las guitarras. Y es esa combinación entre lo crudo del Black y lo atmosférico lo que le da al trabajo toda su identidad.
“Ashes” es un buen ejemplo de ello. La batería suena demoledora, el doble bombo es nítido. Es lo que tienen las producciones actuales y el uso de la tecnología. Sí, esos golpes nítidos y perfectos sin duda son gracias al uso de triggers; y luego ya sabemos, el posterior procesado, la producción, etc… para dar como resultado la pista concreta de batería; pero, ¡Hay que tocar eso, todos y cada uno de los golpes! Y Tobias se ha encargado de todo eso, las baterías, los teclados, escribir y componer todas esas líneas. Algo de lo que si adolece -y esto es casi común para todos los trabajos del Black Metal- es que en toda esa vorágine sónica no se distingue un bajo claramente. ¡Cagüen, como me jode! Y sí, sé que siempre saldrá el MetalPako de turno que prefiera las paupérrimas grabaciones de Las Legiones Negras francesas. Y sí, a mí también me gustan esas grabaciones no profesionales, como un estallido horrísono. Pero también disfruto de las grabaciones profesionales, en la que se cuida cada detalle, donde cada instrumento se escucha claro y diáfano. DAIDALOS es la versión musical del trabajo de Dante a lo largo de décadas escribiendo su Comedia. Normal que Tobias mire hacia atrás y se grabe un concepto tan grande como este álbum. “Storm” deja paso a un solemne interludio llamado “Minos” para entrar a saco con la siguiente pieza llamada “King” y es más Symphonic Black, con sus orquestaciones, con sus insertos, con su guturalidad, con sus Blast-beats… Y el viaje, el descenso hacia los infiernos sigue pasando por “Styx”, aquel río del inframundo que constituía su barrera natural, separando la tierra y el mundo de los muertos. Pasamos por la ciudad de “Dis”, en el Sexto Círculo del Infierno, otro peldaño de Black sinfónico que nos lleva en nuestro descenso al Tártaro. Y en esa bajada, en esa caída, descubrimos la orquestal “Phlegethon”, el flamígero río que circulaba por las regiones infernales. Porque como se ha dicho siempre, así en el Cielo como en la Tierra. Y el Infierno no iba a ser menos, pues sabemos que las obras del Maligno buscan remedar al Altísimo y si en el Edén se cruzaban el Tigris y el Éufrates, en las zonas del submundo también hay ríos; no de agua fresca y borboteante, sino de fuego, de aguas oscuras que arrastraban las almas de los muertos hacia zonas y tormentos aún más profundos.
Terminando el disco pasamos por “Malebolge”, el octavo círculo del Infierno: por una “Euphobia”; y os recuerdo que “eu” es el prefijo griego para designar lo verdadero o lo bueno. Y phobos o phobia, bueno… A buen entendedor, pocas palabras bastan. Lo que es indudable es que la obra de DAIDALOS es lo que es: es lo que tenía que ser y es lo que se esperaba de la misma. Es un trabajo sincero, que echa la vista hacia atrás, hacia los clásicos, hacia una de las obras cumbres de la Literatura; es Calíope y Talía; es Dante y es Tobias; es una obra del siglo XXI relacionada con una del siglo XIV; es Black y es Sinfónico. Es, en definitiva, el “Dante” de DAIDALOS.
Valoración
Puntuación - 8.9
8.9
Nota
DAIDALOS convierte “Dante” en un viaje conceptual inspirado en “La Divina Comedia”, combinando la crudeza del Black Metal con una poderosa dimensión sinfónica y atmosférica. Tobias Püschner construye una obra cuidada, profunda y de gran carga emocional, donde producción y orquestaciones acompañan el descenso por los diferentes escenarios del Infierno de Dante.







