Entrevistas

BLOODHUNTER | Entrevista: Sons of the Abandoned

Entrevista con Diva y Dani

BLOODHUNTER regresa con «Sons of the Abandoned», su trabajo más directo, sólido y ambicioso hasta la fecha. La banda gallega da un paso decisivo con un álbum que equilibra agresividad y melodía sin renunciar a su identidad, contando además con las colaboraciones de Fernando Ribeiro (MOONSPELL) y Laura Guldemond. Hablamos con Dani y Diva sobre el proceso creativo, las letras más personales de su carrera y sus planes para llevar este disco lo más lejos posible.

Antes de nada, enhorabuena por el lanzamiento. Sons of the Abandoned suena como vuestro trabajo más cohesionado y competitivo hasta la fecha. ¿En qué momento sentisteis que el álbum estaba tomando una forma distinta a vuestros discos anteriores?
Dani: Creo que fue algo bastante intencionado. No diría que el álbum simplemente “tomó” una forma distinta, sino que nosotros buscábamos precisamente eso. Queríamos un disco más directo, más enfocado y con canciones que fueran al grano desde el primer momento. También influyó el contexto: teníamos menos tiempo para terminarlo y eso nos obligó a componer de una manera más instintiva, sin darle tantas vueltas a cada parte. Nuestros discos anteriores quizá eran más densos y laberínticos; en “Sons of the Abandoned” queríamos mantener la identidad de BLOODHUNTER, pero concentrarla en canciones más sólidas, memorables y competitivas.

El sonido del disco es más grande, más definido y más internacional. ¿Qué aportó trabajar con Tue Madsen a nivel de mezcla y producción que no habíais tenido antes?
Dani: Realmente, gran parte de la producción la asumí yo mismo. Tue Madsen se centró sobre todo en la mezcla y el mastering, que era justo donde necesitábamos que el disco diera ese salto final. Lo mejor de trabajar con Tue es que entiende muy bien cómo hacer que una banda suene grande sin perder agresividad. Siempre tiene buenas palabras, está abierto a revisar la mezcla si algo no termina de encajar y sabe encontrar ese punto entre definición y contundencia que llevábamos buscando desde el primer álbum. Creo que en “Sons of the Abandoned” todos los instrumentos tienen su espacio y, al mismo tiempo, todo suena compacto. No es una mezcla “bonita” sin más: suena potente, clara y muy internacional. Estamos muy contentos con el resultado.

El álbum abre con “The Devil’s Own”, un tema directo y afilado que funciona como declaración de intenciones. ¿Fue pensado desde el principio como apertura o surgió de manera natural durante el proceso?
Dani: Normalmente me gusta analizar mucho las canciones y construir un orden que tenga sentido narrativo dentro del disco, pero esta vez fue nuestra discográfica quien propuso el orden final. Dicho esto, creo que “The Devil’s Own” funciona muy bien como apertura. Es una canción directa, afilada y bastante representativa de esta nueva etapa de BLOODHUNTER. Tiene melodía, agresividad, oscuridad y un enfoque muy al grano, así que sirve casi como una carta de presentación del álbum. Probablemente no habría sido la única opción posible para abrir el disco, pero sí creo que deja muy claro desde el primer minuto qué tipo de viaje propone “Sons of the Abandoned”.

En temas como “The Outspoken” o “Ephemeral Youth” se aprecia un equilibrio muy medido entre agresividad y melodía. ¿Cómo trabajasteis esa dualidad para que el disco no perdiera contundencia pero sí ganara profundidad?
Dani: Curiosamente es una pregunta que se está repitiendo bastante en las entrevistas de esta etapa, y me llama la atención. “Sons of the Abandoned” es nuestro cuarto álbum; no hemos aparecido de la nada ni hemos descubierto ahora la mezcla entre agresividad y melodía. Esa dualidad lleva mucho tiempo formando parte de BLOODHUNTER. Quizá el primer álbum era menos melódico, pero tanto “The End of Faith” como “Knowledge Was the Price” ya trabajaban mucho esa tensión entre partes más duras, melodías más abiertas y estribillos con más carga emocional. En ese sentido, no creo que haya sido algo que hayamos tenido que “forzar” o planificar demasiado. Simplemente es parte de nuestra forma de componer. Nos interesa que la música golpee, pero también que tenga profundidad, que haya contraste y que las canciones respiren. Para nosotros, la contundencia no está reñida con la melodía; de hecho, muchas veces una cosa hace que la otra funcione mejor.

La colaboración con Fernando Ribeiro en “Threshold of Hell” ha sido muy bien recibida por la prensa. ¿Cómo surgió la idea de contar con él y qué buscabais exactamente con su aportación vocal?
Diva:Todos somos fans de Moonspell y la conexión a nivel cultural es muy importante, pero para mí personalmente además de un gran vocalista, es también uno de mis letristas favoritos. Cuando Dani y yo estábamos trabajando en la preproducción del tema, nos vino la idea de que quizás en el interludio podría encajar meter una voz profunda como pronunciando un discurso en la línea de la temática de la canción, y enseguida pensamos en Fernando. Sabemos que no hace muchas colaboraciones pero queríamos intentarlo y la verdad es que nos lo puso todo muy fácil. Ha hecho un trabajo magnífico sin apenas explicarle nada, y ha conseguido recrear esa atmósfera más oscura y profunda que necesitábamos.

El corte título, “Sons of the Abandoned”, parece funcionar como eje conceptual del álbum. ¿Qué representa para vosotros este tema y cómo encaja dentro de la narrativa emocional del disco?
Diva: Pues la verdad es que cuando escribí esta letra, no estaba pensando en nada en concreto. Simplemente me dejé llevar un poco por lo que sentía en ese momento al escuchar el tema. Curiosamente, me fue llevando de manera inconsciente a una de las temáticas principales del álbum, que es el hecho de ser una generación que sobrevive en un mundo bastante desolador y repleto de individualismos y valores perecederos, y que me conectaba directamente con la vivencia que tenemos muchas bandas de estar en tierra de nadie: tienes que saber de muchas más cosas que de música para poder sacar un proyecto adelante y casi nadie te tiende la mano, por lo que la sensación de soledad es más que palpable. Hoy en día la competitividad es tremenda, hay muchísimo talento y es muy difícil destacar entre la media.

A nivel lírico, este trabajo es más introspectivo, con temas como identidad, vulnerabilidad o conflicto interno. ¿Fue una decisión consciente desde el principio o algo que apareció de forma natural durante la composición?
Diva: Siempre he querido escribir letras en primera persona, pero quizás sentía mucha presión externa por si sonaba un poco moñas, así que la tendencia era mantenerse fiel al estilo y lidiar con temas más relacionados con la filosofía y el ocultismo, que en cierto modo y haciendo uso de muchas metáforas, también hablaban de vivencias personales. Siempre me ha gustado escribir, es un hábito que tengo desde siempre, y para este álbum he ido tirando de anotaciones en el móvil o en alguna de las libretas que tengo, donde voy apuntando ideas que me vienen o si me siento inspirada con algo (al ver una peli, por ejemplo). Siento que de esta manera la gente puede conectar y sentirse identificada más fácil, y quizás así también llegar a más personas.

En “The Path That Never Ends” contáis con Laura Guldemond, aportando un contraste vocal interesante. ¿Qué os llevó a incluir una voz más épica y heavy en un álbum tan centrado en el melodeath?
Diva: Para mí Laura es una de las voces más increíbles de nuestra generación. Tiene un rango amplísimo y que muy pocos vocalistas saben utilizar con tanta versatilidad. Al ser una canción con toques más progresivos, queríamos que el estribillo fuera un poco más clásico y con más melodía, para que tuviera cierto equilibrio, y pensamos que quizás añadir una voz melódica pero con mucha garra, podría ser la clave. Laura ha hecho un trabajo magnífico, entendió a la perfección lo que necesitábamos y le ha dado un soplo de aire fresco al tema.

La prensa ha destacado especialmente el trabajo de guitarras y la solidez de la sección rítmica. ¿Cómo ha evolucionado la dinámica interna de la banda en esta etapa y qué aportan los miembros más recientes al sonido actual de BLOODHUNTER?
Dani: Creo que la evolución principal ha sido que ahora BLOODHUNTER funciona de una manera mucho más orgánica y compacta. Siempre hemos tenido muy claro el tipo de banda que queríamos ser, pero una cosa es tener una visión compositiva y otra muy distinta es que esa visión se convierta en algo vivo cuando entra toda la banda. En esta etapa siento que las piezas encajan mejor. En el caso de las guitarras, Guille y yo tenemos una forma bastante complementaria de entender el instrumento. Eso hace que las guitarras no sean simplemente una sucesión de riffs o solos, sino una parte muy narrativa del disco. Hay temas donde la guitarra prácticamente cuenta la historia emocional de la canción, como en “Sons of the Abandoned”. Y luego está la sección rítmica, que para mí ha sido clave en el salto que ha dado la banda. En un disco como este, donde hay partes muy rápidas, otras más pesadas, pasajes más oscuros y momentos más épicos, necesitas una base que no solo aguante técnicamente, sino que entienda la intención de cada tema. La batería y el bajo tienen que empujar, respirar y dejar espacio cuando toca. Esa solidez hace que todo suene más grande y seguro. Los miembros más recientes han aportado precisamente eso: frescura, hambre y una energía nueva, pero también respeto por la identidad de BLOODHUNTER. No han venido a cambiar la banda artificialmente, sino a reforzar lo que ya estaba ahí y llevarlo más lejos. Creo que el sonido actual es más maduro porque hay más equilibrio entre la visión compositiva, la ejecución y la personalidad de cada músico. Al final, una banda no puede ser solo una idea en la cabeza de una persona. Puede empezar así, pero necesita gente que la haga crecer. Y en esta etapa creo que BLOODHUNTER suena más banda que nunca.

Aunque el disco suena muy personal, sigue existiendo una clara conexión con el canon del melodeath europeo. ¿Os preocupa que las comparaciones con la escuela de Gotemburgo sigan presentes o lo veis como parte natural de vuestra identidad?
Dani: Sinceramente, creo que esa comparación se ha convertido en un cliché bastante automático. Entiendo que pueda aparecer, porque al final hablamos de metal extremo con melodía, guitarras armonizadas y cierta “sensibilidad” europea, pero no diría que BLOODHUNTER nazca de una voluntad de seguir la llamada “escuela de Gotemburgo”. De hecho, no somos especialmente devotos de esas bandas en el sentido en el que a veces se presupone. Parece que In Flames, At The Gates o Dark Tranquillity fueran nuestros grandes referentes y que intentáramos emularlos, y no es exactamente así. Si le preguntas a Guille, que ha compuesto buena parte de “Sons of the Abandoned”, por canciones concretas de Dark Tranquillity, probablemente no te sabría citar muchas. Y yo tampoco demasiadas.
Nuestras raíces van más hacia lugares que también alimentaron a muchas de esas bandas: la NWOBHM, el death metal americano, la música clásica, el heavy metal tradicional, el thrash, incluso cierta forma de entender la melodía desde un punto de vista más compositivo que estilístico. Mezclar brutalidad y melodía no es patrimonio exclusivo de una ciudad sueca. Carcass, Death y muchas otras bandas ya exploraban esa tensión entre agresividad, armonía y emoción desde sitios muy distintos.
Así que no nos preocupa la comparación, pero sí nos parece reduccionista cuando se usa como etiqueta fácil. Si alguien escucha el disco y encuentra conexiones con esa tradición, perfecto; forma parte del lenguaje del metal extremo. Pero limitar todo lo que hacemos a “suena a Gotemburgo” es quedarse en la superficie. BLOODHUNTER tiene melodía, sí, pero también tiene mucha oscuridad, mucha técnica, mucha épica, mucho death metal clásico y una identidad que no viene de intentar copiar una escena concreta, sino de mezclar todo lo que somos.
Es un poco lo mismo que pasaba cuando nos comparaban con Arch Enemy al salir nuestro primer álbum en 2014 y, ahora en 2026, se sigue haciendo. Si aquel primer disco y este último no se parecen prácticamente en nada entre sí, resulta curioso que ambos puedan reducirse a la misma comparación. Al final, muchas veces las etiquetas dicen más de la prisa con la que se escucha que de la música en sí.

El tramo final del álbum, con “Masters of Deceive” y el instrumental “The Night Is Darker Before the Dawn”, refuerza la cohesión del conjunto. ¿Cómo decidisteis el orden y la estructura final del tracklist?
Dani: “The Night Is Darker Before the Dawn” actúa casi como una pausa antes del último golpe. Es una pieza acústica instrumental, más íntima y oscura, que permite que el disco respire y genera cierta tensión antes del cierre. Es verdad que hoy mucha gente escucha los discos como canciones sueltas y quizá una instrumental así pueda pasarse por alto, pero para nosotros tiene sentido dentro del viaje completo del álbum.
Después llega “Masters of Deceive”, que quizá sea uno de los temas donde más se nota el contraste entre la parte más bruta de BLOODHUNTER y la parte más melódica. Tiene agresividad, pero también momentos más abiertos y emocionales, así que me parece una buena forma de cerrar el álbum: con intensidad, contraste y una sensación bastante completa de lo que es esta etapa de la banda.

Cerrando ya: Sons of the Abandoned parece un paso firme hacia escenarios mayores. ¿Qué planes tenéis para esta nueva etapa y qué puede esperar la gente de BLOODHUNTER en los próximos meses?
Diva: Acabamos de hacer una primera presentación del álbum acompañando a Crypta por España y la respuesta del público ha sido increíble. Era importante para nosotros comprobar cómo funcionaban las canciones nuevas en directo, y la sensación ha sido muy positiva. Ahora mismo estamos trabajando en más fechas y presentaciones para después del verano. La idea es seguir llevando “Sons of the Abandoned” lo más lejos posible, volver a Asia y poder presentarlo también en América. Creo que esta etapa pide precisamente eso: tocar más, llegar a más gente y demostrar en directo que BLOODHUNTER está en un momento muy fuerte.

Bien estos es todo por ahora, para cerrar podríais contarnos alguna anécdota divertida para nuestros lectores que os haya ocurrido como banda últimamente, y os dejamos estas líneas para cerrar la entrevista con unas últimas palabras. ¡Gracias y muchísima suerte con este nuevo álbum!
Diva: Lo primero, agradeceros el espacio e invitar a la gente a que esté atenta a nuestras redes para que pueda estar al tanto de todas las novedades que iremos anunciando. Tenemos muchas ganas de seguir presentando este nuevo álbum en directo y estamos trabajando muy duro para que así sea.
Y en la línea de lo que comentaba Dani… mismamente en la última fecha de la gira con Crypta teníamos que viajar de Valencia a Badalona, así que como el trayecto no era mucho nos levantamos tranquilamente y nuestro batería Adri, como buen anfitrión, nos llevó a almorzar a un sitio increíble donde el bocadillo más pequeño llevaba dentro 3 comidas principales… jaja Cuando nos disponíamos a salir, uno de los coches no arrancaba, así que pensamos en pasar todo el equipo y el merch a la furgoneta grande por si se quedaba inmovilizado. Después de todo eso, de no conseguir una grúa, ni un taller, ni un coche de sustitución…. Guille (guitarra), consiguió que un taller le vendiese una batería y gracias a que sabía cambiarla, pudimos continuar el viaje… ¡menudo susto! Pero conseguimos llegar, hacer la prueba, cambiarnos y tocar. ¡Un éxito!

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