
Grupo de Helsinki (Finlandia) que nos trae su quinto disco bajo el título de “Deafening”. Estamos ante una banda de Thrash Metal no demasiado conocida (asociamos Finlandia más al Black Metal y al Death Metal cavernoso), pese a haber cumplido 25 años de existencia (aunque su primer disco completo es de 2011). Un cuarto de siglo es, hoy en día, una edad más que razonable en este complicado mundo de la música, en general, y extrema, en particular.
Se trata de un disco de una duración media, un poco más de 37 minutos, en el que los finlandeses nos descargan 12 temas, 11 si excluimos la intro (“Sardonic Grin”). Son canciones relativamente cortas (alrededor de 3 minutos de media) que se desarrollan a bastante velocidad (dentro de los márgenes del Thrash) y de manera agresiva. El título de la grabación (“ensordecedor”) refleja muy bien la música con la que nos “ataca” el quinteto de Helsinki. Se trata de un Thrash más o menos “puro”, aunque en algunos temas aparecen ciertos elementos melódicos en las líneas de guitarra (por ejemplo, en “Death Sentinel”, “Erase and Replace” o “Come in Peace”), que, no obstante, no rebajan la tralla que meten. En este sentido, “Deafening” me ha recordado un poco a los primeros discos de los suecos THE HAUNTED. De hecho, como en estos, aunque en mucho menor grado, en el disco hay algún que otro ligero toque de Thrash moderno, como en “King of Pain” o “Death Sentinel”. Quitando estos detalles, BLOODRIDE nos ofrecen un Thrash muy cañero, rápido, agresivo, con cambios de ritmo que invitan al headbanging. “Kill without Hate” y “Hindsight Einstein” son verdaderos cañonazos de Thrash. Imposible estar quieto.
Las guitarras de Teemu y Simo, junto con la batería de Petteri, llevan el peso de los temas. El trabajo de los guitarristas es muy bueno y la mezcla le ha dado bastante protagonismo, pues aparecen en un primer plano. Tanto es así, que los riffs (yo escuché el disco por auriculares) te llegan a raspar. Algo similar ocurre con la batería, muy delante en la mezcla, con un sonido potente que te golpea. A ello hay que añadir la voz de Jykä Leskinen, muy agresiva, con ese punto “cabreado” habitual en las bandas de Hardcore. El bajo cumple, pero, como es habitual, no destaca, salvo en algún que otro pasaje del disco. El problema no es Esa Pennala, sino la producción/mezcla habitual en estos estilos (precisamente por ello me gusta tanto el Hardcore, donde el bajo tiene mucho protagonismo).
Un buen disco de una veterana banda que tendría que tener, después de 25 años, más reconocimiento. Si te gusta este tipo de Thrash, merece mucho la pena dedicar estos 37 minutos a BLOODRIDE.
Valoración
Puntuación - 8.5
8.5
Nota
BLOODRIDE celebran 25 años con “Deafening”, un quinto álbum de Thrash Metal puro, veloz y agresivo desde Helsinki. Riffs rasposos, batería arrolladora y actitud cabreada en 37 minutos de tralla que invitan al headbanging sin tregua.






