
¿No os flipa descubrir el origen de algunas cosas? ¿Y no os flipa pensar cómo llegaron nuestros antepasados a aquellas conclusiones? Porque ahora te vas al frigo, te sacas una lata y disfrutas de una cerveza bien fresquita. ¿Pero y al que se le ocurrió aquello? Hablamos de que los primeros vestigios que se tienen de la producción de la cerveza datan del cuarto milenio antes de Cristo en la zona de Oriente Próximo. ¿En qué estaría pensando el paisano aquel para ponerse a fermentar en agua panes de cebada poco cocidos? Y ponte a esperar, y prueba, y añade sal, y vuelve a probar y añade más agua o más cebada. ¡Colorea y aprende con Teo!
Aprende con Teo, sí, pero ya que hemos hablado de cerveza, ábrete una bien fresquita, ponte tus mejores galas y acompañadme en esta review, porque esto que se viene es delicatesen en estado puro. “ESnSE” es el nombre del disco y es lo mejor que vas a escuchar en milenios. Los “paters” del invento son LAMPR3A y se va a convertir en tu álbum de referencia por mucho tiempo.
Y digo delicatesen y hago referencia al primer párrafo porque te invito a que le eches un vistazo a una imagen de una lamprea. No has visto un bicho más feo en tu vida. Un pez con forma de gusano, viscoso, sin escamas y sin mandíbula. Y lo que tiene por boca… ¡parece sacado de un mal sueño de Lovecraft! Pues resulta que a algún romano le pareció buena idea pillar uno de estos pesadillescos peces y cocinarlo en su propia sangre. Como se suele decir, ¡hay gente pa’tó! El tema es que, al parecer, es un bocado exquisito. Pero volviendo a la banda…
“MAGLA” abre con un delirante ataque de teclado, un break de batería rapidísimo y la banda entra a saco. Las pulsaciones se me disparan a 4000 por hora. La infernal manera de tocar me apabulla, porque esto no es normal. Esas instrumentalizaciones intrincadas y vertiginosas que sólo atribuimos a los genios de los estilos extremos, tanto en fuerza como en tecnicismo, están aquí. Y un solo emotivo que reengancha otra vez con el leitmotiv. ¿Pero esto qué es? Tres músicos, la formación más básica de una banda, guitarra, bajo y batería, y acaban de salirse de madre con el primer tema. “ROCD” es otra cabalgada electrificante que aúna partes más lógicas y etéreas con la instrumentalización necesaria para crear un teseracto de la nada. Muy sutilmente, hay líneas de teclados que entran y salen del divino barullo que crean. Estoy alzando tanto las cejas que ya me están llegando a la nuca. “EVOLVE” es un breve interludio de guitarra que engarza con “KEMFERT” y la banda ni baja revoluciones ni calidad ni cantidad de riffs y cambios por minuto, que van a una media de infinito más uno. ¿Y la línea minimalista que se oye de fondo? Dos, tres notas como de teclado y encajan como un guante y explican todo el tema. Sigo pensando dónde meter a esta gente, por esa tendencia natural del hombre a clasificar las cosas para entenderlas. ¿Es Technical Death? ¿Es Prog Death? Progresivo y técnico es, pero un rato largo, pero ¿dónde lo meto? Pues no te comas la cabeza y haz como yo, crea una carpeta en tu cerebro bajo el epígrafe de LAMPR3A.
“XXIV VII” recupera en su inicio esas notas minimalistas del tema anterior, para seguir con un bestial desarrollo, solos punzantes por parte de Borja Mintegiaga, una batería milimétrica e hipercinética a cargo de Mikel Gómez y un exquisito y completo trabajo de J.I. Izaguirre al bajo, pero también a cargo del Chapman Stick – instrumento raro dónde los haya que combina cuerdas de bajo y guitarra y se toca a base de tapping. ¿Veis como esta gente está a otro nivel? “KŒ” tiene un inicio delicioso que se va convirtiendo en algo tenso hasta que vuelve a saltar la banda en una mesmérica danza en la que aparecen histéricos saxos (cortesía de Jørgen Munkeby, de SHINING), dejando que el tema vaya bajando de revoluciones y muera en un éxtasis catártico. “EVØKE” tiene un preciosista inicio guitarrero al que enseguida se unen los otros músicos. Y hay líneas secundarias simplistas, un intrincado trabajo en primer plano, una batería que atruena con blast-beats, doble bombos, un bajo que todo lo alcanza y lo dobla manteniendo su propia identidad, pasajes menos cargados pero igualmente sublimes y esto es un desafío en toda regla. “ESnSE” bebe en su inicio del djent con esa síncopa, pero estos genios vuelven a meter una línea simplista que queda en segundo plano, como un caballo de Troya. Son esos pequeños detalles los que le dan el juego a todas las composiciones. Y después de todo el trallazo, te lo dejan ahí: lo eléctrico se desvanece dando paso a unas melancólicas líneas de teclados, pero siempre, siempre LAMPR3A.
Agradezcamos a Caius Tertius Romeomontescus (nombre completamente inventado y tributario a los cómics de Asterix) su paciencia, buen hacer e inventiva por pescar ese pez de pesadilla y que tuviese la brillante idea de cocinarlo en la propia sangre del animal con vino y otras especias. Aquello era y es una delicatesen. Como lo son LAMPR3A, sin duda una rara avis en el panorama musical, tanto por su propuesta como por su calidad. Ya no los voy a constreñir al ámbito nacional, porque una banda de este calibre es un manjar de dioses que tiene que disfrutarse a nivel internacional. Y ya os digo yo que el 28 de junio sé muy bien dónde voy a estar: babeando en primera fila del Resu.
Puntuación
Nota - 10
10
Nota
Como lo son LAMPR3A, sin duda una rara avis en el panorama musical, tanto por su propuesta como por su calidad. Ya no los voy a constreñir al ámbito nacional, porque una banda de este calibre es un manjar de dioses que tiene que disfrutarse a nivel internacional. Y ya os digo yo que el 28 de junio sé muy bien dónde voy a estar: babeando en primera fila del Resu.







