Criticas - novedades

PARADISE LOST (GBR) «At The Mill (Live album)»

Nuclear Blast, 2021

AUTOR: Cesar Luis Morales

Si os pregunto por “el autor inglés” por excelencia… Lo sé, todos me vais a decir Shakespeare. Pero… como siempre, Teo, el de “Colorea y aprende con Teo” está aquí para ir un paso más allá y descubrir otras realidades. Sí, todo el mundo conoce a “El Bardo Inmortal”, aunque no hayan leído ni uno solo de sus versos. Pero… la obra magistral, uno de los cúlmenes de la literatura inglesa fue el extenso poema de John Milton, “El Paraíso Perdido”. Más de diez mil versos, publicado en diez libros allá por 1667, una bestial epopeya sobre la caída de Adán y Eva. Ciego mientras lo gestaba, Milton componía los versos en su cabeza por la noche y se los dictaba a sus asistentes por la mañana. ¡Muérete de envidia, Shakespeare! ¡Colorea y aprende con Teo!

El ambiente meditabundo, desesperanzado, de extremo y largo sufrimiento de la obra, ha influido de manera notoria a lo largo de los años trascurridos desde su publicación en multitud de campos creativos. Es normal que unos chicos de Halifax, otrora centro importante de producción de lana durante la Revolución Industrial; desencantados, sin un futuro claro, con una sensibilidad anómala, tomasen el nombre de esa obra y así nacieron en 1988 los PARADISE LOST. Y por aquí siguen, los padres del Death/Doom gótico, no sé cuántos años después. Al igual que la aparentemente inagotable obra de Milton, los chicos de Halifax siguen explorando las más profundas simas de la desazón humana.

“At the Mill” no nos ofrece nada nuevo, ¿O sí? Se trata de una grabación en streaming que hicieron el pasado noviembre. Descubrí a la banda en su transición entre el “Icon” y el excelente “Draconian Times”. La gente adoraba el primero, pero cuando descubrí el segundo mencionado, vi el gran salto. Salía el pesado y monótono Matthew Archer y entraba Lee Morris a encargarse de las tímbalas. Y, paradójicamente en una banda de este estilo, que luz tenía la batería; cuantos detalles, cuanto color, cuanta versatilidad. ¿Y la banda? Siguiendo anclados en su estilo particular, la banda se abría a una panoplia de sonoridades: guitarras limpias, pianos y la voz de Nick Holmes que destacaba frente a los trabajos anteriores; se acabaron las guturalidades y entraba una voz de verdad, un barítono que cantaba a la desesperanza, a la caída, al paraíso perdido.

Un recorrido a lo largo de su historia, desde trallazos del “Gothic” (1991) con su tema homónimo, con la rasposa interpretación en contraste con las etéreas vocalizaciones femeninas, a otros temas de su carreta. Son más de treinta años en la brecha y más de quince álbumes publicados. Hay repertorio, hay dónde elegir y hay mucha variedad y matices dónde elegir, pues amplias y lóbregas son las simas del infierno y de la desesperación humana. “Shadowkings”, por ejemplo, del “Draconian”, sigue teniendo la misma luz que entonces. ¿La misma luz, os preguntareis? Sí, porque ésta es la paradoja sutil que acometen los británicos: ¿qué es la luz, sino la ausencia de oscuridad? ¿O a la inversa? La banda se sigue mostrando poderosa, certera, creativa, volcando oleadas de melancólica musicalidad donde la luz y la oscuridad van alternándose, lo que confiere a su música esa calidad a la que nos tienen acostumbrados. Incluso en temas de su etapa más experimental, pero a mi entender, igualmente plausible, como sus incursiones dentro del Goth-Rock como con el “One Second” la banda sigue sonando espectacular.

Muchas veces he escuchado la crítica a la evolución de estas bandas. Como con OPETH… ¡Uy, se han vendido! ¡Uy, ya no son lo que eran! ¡Uy, Akerfeldt (o Holmes, en este caso) ya no canta con guturales porque ya no llega! ¡Anda y vete a la mierda, cazurro musical! “Ghosts” es prueba de ello; el sonido PARADISE LOST está ahí; la atmosfera opresiva, las gimientes guitarras, la voz que raspa y que acaricia… ¿Por qué una banda tiene que clonar una y otra vez el “Icon”, por ejemplo? “The Enemy” es otra muestra del buen hacer de los británicos de su época del “In Requiem” (2007). “As I Die” nos lleva a los primeros sonidos de la banda (hablamos de 1993). Pero que da igual el tema que pinches, PARADISE LOST están vivos y siguen su senda, su particular descenso al Maelstrom; da igual que sea la misteriosa y feérica atmosfera del “Requiem” o la elegante “Embers Fire” o la lenta y asfixiante atmosfera de “Beneath Broken Earth”… Son ellos, más de tres décadas después.

Son ellos, sí; son PARADISE LOST, los paters de todo este rollo. Hay cosas que cambian con el paso del tiempo. Incluso ahora, inmersos como nos hallamos en este mundo en constante cambio, en el que lo que hoy es novedad, mañana ha caído en el olvido, hay cosas que se mantienen y que perduran a lo largo del tiempo. Como la mastodóntica obra de Milton, como su adaptación musical de unos melenudos de HALIFAX. ¿Algo nuevo? ¿Algo antiguo? La desesperanza humana, nuestra caída hacia los abismos y hacia la desgracia es atemporal.

Puntuación

Nota - 8

8

Nota

Son ellos, sí; son PARADISE LOST, los paters de todo este rollo. Hay cosas que cambian con el paso del tiempo. Incluso ahora, inmersos como nos hallamos en este mundo en constante cambio, en el que lo que hoy es novedad, mañana ha caído en el olvido, hay cosas que se mantienen y que perduran a lo largo del tiempo. Como la mastodóntica obra de Milton, como su adaptación musical de unos melenudos de HALIFAX. ¿Algo nuevo? ¿Algo antiguo? La desesperanza humana, nuestra caída hacia los abismos y hacia la desgracia es atemporal.

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