
Desde Finlandia y a través de Inverse Records, nos llega el debut de SERPENT GOD, “Denial”. El trio formado por Samu Mannikko (voz, guitarra y teclados), Juho Pekka Lappalainen (bajo) y Jimi Myöhänen (batería), ha creado un trabajo donde el death/doom melancólico con sabor noventero es su santo y seña.
“Denial”, nos da la bienvenida con una introducción donde los teclados nos adentran en lo que será la melodía del siguiente tema “Beneath” donde las guitarras ponen la luz que oscurece la base creada por el bajo y la percusión, pesada y lenta, a la que hay que añadir los teclados y esa voz gutural, pero melódica que nos deja ese regusto al doom clásico evocador, melancólico y envolvente. Con “Repent”, aceleran el tempo, pero sin desmarcarse de sus ideales, a la vez que aumentan esas gélidas emociones escandinavas.
“Revelation” es más death y oscura, dejándonos un pasaje central onírico y minimalista, recurso utilizado en muchas de sus canciones como en “Sermon”, normalmente lo hacen en las más agresivas para crear esa dualidad clásica, por cierto, esta última es un temazo.
Luego en otros cortes mantienen esa aura de oscuridad desde el inicio, primando las melodías nostálgicas y envolventes como en “Alive” o en “Keyhole”, siendo esta última el corte doom por antonomasia del álbum, con unas guitarras que te enamoraran con sus notas, tan sencillas y cíclicas como envolventes.
No podía acabar esta review sin mencionar a “Oblivion” y el cierre “Void”, dos cortes más agresivos, pero siempre marcados por la dualidad de atmosferas, con estrofas muy contundentes y agresivas tanto vocal como musicalmente, así como introduciendo elementos progresivos, sobre todo la primera, para llevarnos a un cierre por todo lo alto. Un muy buen debut de SERPENT GOD.
Valoración
Puntuación - 7.5
7.5
Nota
SERPENT GOD debutan con “Denial”, un trabajo de death/doom melancólico y profundamente noventero donde las guitarras luminosas y tristes, los teclados envolventes y una voz gutural pero emotiva construyen un paisaje gélido y evocador. Alternan tempos lentos y pesados con aceleraciones moderadas, siempre manteniendo esa aura escandinava de nostalgia y oscuridad. Temas como “Beneath”, “Sermon” o “Keyhole” destacan por su sensibilidad melódica, mientras que “Oblivion” y “Void” aportan un cierre más agresivo y atmosférico. Un debut sólido, envolvente y muy prometedor para los amantes del doom melódico clásico.







