
Un nuevo trabajo para los más nostálgicos es lo que ofrece la formación brasileña WHIPSTRIKER, banda con un recorrido bastante prolífico en lo que a material se refiere, y cuya finalidad es, la de intentar seguir manteniendo la llama encendida, de los primeros años del Heavy Metal más tosco y oscuro colindante con el Speed Metal rápido y rabioso. Durante casi veinte años, esta banda sudamericana comandada por Víctor Vasconcellos, conocido como “Wiphstriker” (vaya casualidad), intenta llegar con su música al corazón de los más nostálgicos seguidores del sonido de bandas como VENOM, MOTORHEAD, TANK, RAVEN o HELLHAMMER, anteponiéndose con ello a la cara más saneada del estilo.
Este último ataque de estos brasileños para seguir expandiendo dicho sonido, lleva el título de “Cry of Extinction”. Un disco que, como era de esperar, lleva el sello de todo su anterior material. Música creada desde las arcaicas entrañas del Heavy Metal. Un sello tosco, sucio, directo, sin nada de edulcorantes, y con esas dosis necesarias de Speed Metal, con el que conquistar a los más arraigados a aquellos primeros años del nacimiento del estilo.
Grabado a caballo entre Río de Janeiro en los estudios Wild Sound, donde registraron las voces y la batería, y Säo Paulo en los Soundhouse Tapes Studios, donde grabaron guitarras y bajo, WHIPSTRIKER nos ofrece estos nueve nuevos cortes. Con un proyecto bien establecido, podemos decir que lo que ofrecen, lo ofrecen correctamente. Buenas formas para representar los temas con la idea muy clara y unas maneras que sirven para llevar a cabo lo que quieren representar correctamente. Como ya os dijimos, aquí no hay nada de edulcorantes o algo que pueda hacer variar la línea recta marcada por los primeros años del Heavy Metal. Esto es sota, caballo y rey, como se suele decir, y nada más. Eso sí, nada nuevo, pero con nivel suficiente como para agradar a los fans de dicho sonido.
En líneas generales, el disco suena entretenido si te gusta este rollo que WHIPSTRIKER propone. Un disco compacto y serio, donde existe un equilibrio claro, y que contiene alicientes que añaden un interés a la grabación en forma de composiciones. Hablo de las buenas maneras en las canciones “Heartrippers”, “Six-eyes crow division”, el cover de DESTRUCTION “Satan´s vengance”, y el tema que cierra el disco “Military Scum” con más de nueve minutos de duración que da un cierre genial al trabajo. Estos cortes son los que mantienen una mayor viveza gracias a sus inmejorables maneras de composición. Fácilmente podrían ser las canciones más representativas del disco, que bien dispuestas en este, como lo están, hacen mantener la atención en el oyente.
Creado directamente para los más nostálgicos, como os dijimos, este nuevo trabajo ofrece maneras y buen hacer que gustará, pero que difícilmente le haga salir de su espacio ubicado en el Underground, algo que, entre otras cosas, a WHIPSTRIKER le importará lo mismo que le importará la iglesia, es decir, nada. Devoción y culto al sonido primigenio que dio vida a un estilo que con los años ha crecido y expandido en cantidad, calidad y progresión, hasta límites desconocidos. Eso sí, les importa y bastante. Por tanto, trabajo meritorio.
Valoración
Puntuación - 7
7
Nota
Durante casi veinte años, esta banda sudamericana comandada por Víctor Vasconcellos, conocido como “Wiphstriker” (vaya casualidad), intenta llegar con su música al corazón de los más nostálgicos seguidores del sonido de bandas como VENOM, MOTORHEAD, TANK, RAVEN o HELLHAMMER, anteponiéndose con ello a la cara más saneada del estilo.







