
HELA regresan tras siete años de silencio con «A Reign to Conquer», un disco que nació entre la pandemia, el dolor personal y la distancia geográfica, y que sin embargo resulta ser su trabajo más cohesionado y luminoso hasta la fecha. La banda ilicitana consolida su doom metal atmosférico con un álbum que abraza el contraste entre oscuridad y esperanza, con una producción que culmina con la masterización de Dan Swäno. Hablamos con ellos sobre todo el proceso que hay detrás de este esperado regreso.
Primero de todo daros las gracias por atender a esta entrevista, desde que llegó a mis manos aquel “Death May Die” de 2017, os he seguido la pista. Después llegó “Vegvísir” en 2019 para llegar a un parón de 7 años, con una pandemia de por medio que complicó muchos las cosas a nivel musical y personal de cada uno. ¿Ha habido un antes y un después en la banda desde la pandemia, que nos obligó a todos parar casi un año?
Hola a todos, gracias a vosotros por contactar para esta entrevista. Pues sí, como dices ha habido un antes y un después en la banda, por muchos motivos, tanto dentro del seno del grupo como a nivel personal de cada uno en sus vidas. Por un lado, como banda tuvimos que parar bastante tiempo. Éramos muy de ensayar una vez a la semana, e improvisar para componer los nuevos temas. Además teníamos algún plan para hacer algún concierto de presentación de “Vegvísir” y grabar un videoclip. Empezamos a comentar esos planes justo un par de semanas antes del confinamiento, con lo que no se pudieron llevar a cabo. Por suerte, ya teníamos algunas jams grabadas de ensayos anteriores que sirvieron de base para los temas de “A Reign to Conquer” y básicamente lo que hicimos fue trabajar en la distancia, enviándonos ideas y archivos a través de internet y añadiendo partes y modificando según iban tomando forma las canciones. Fue un proceso mucho más lento, porque también estuvimos a la búsqueda de una vocalista, que acabó personalizándose en Raquel, a quién poco a poco le fuimos pasando las ideas para que fuera añadiendo sus melodías vocales.
Y por otra parte, todo fue más lento porque tras esos casi dos años de idas y venidas con la pandemia, cuando todo parecía volver un poco a la normalidad, nuestra vidas fueron cambiando, tanto para mejor, con dos paternidades recientes en el grupo (la mía y la de Julián), como para peor, como fue en mi caso un diagnóstico duro de asumir a nivel de salud, que ha cambiado mi vida para siempre, pero que afortunadamente -y mientras pueda- me permite seguir tocando y haciendo una vida casi normal.
Durante estos 7 años, ¿Cómo ha cambiado o evolucionado la banda para llegar a este “A Reign To Conquer”?
Bueno, ya cuando hicimos “Vegvísir” hubo una evolución notable, tanto en aspectos compositivos como en temas de producción. En aquel momento, como trío (Ayla, la encargada de las voces en ese álbum participó como vocalista de sesión), decidimos componer lo que nos apetecía y mirar atrás, a viejas influencias que hemos tenido siempre, para dejarnos llevar. En realidad siempre hemos compuesto lo que hemos querido pero en ese punto más que nunca, nos desligamos de ciertos clichés que venían -en mi opinión- haciendo que el doom metal con voz femenina empezara a sonar genérico. Me refiero al rollo más stoner-doom, sucio y denso, que en ese momento nos estaba empezando a cansar.
Dicho esto, para “A Reign to Conquer” queríamos seguir con ese camino iniciado, consolidando los elementos atmosféricos y etéreos, pero dándole de nuevo más presencia a las guitarras en cuanto a temas de producción, haciendo que adquirieran más presencia y “poder” de lo que tenían en “Vegvísir” y abrazando múltiples influencias que, como digo, eran básicas para nosotros, como todo el doom metal más de los 90, con ese toque melancólico pero a la vez cañero que han tenido muchas de nuestras bandas favoritas.
Vuestro estilo musical mantiene ese aire doom metal con tintes progresivos, pero con un elemento emocional y atmosférico que parece haber aumentado un paso más allá en este nuevo álbum ¿En que os habéis inspirado para crear las letras del nuevo álbum?
Sí, como decía, a pesar de querer hacer un disco más contundente, no queríamos perder las partes atmosféricas. De alguna manera queríamos enfatizar más los contrastes, es algo que siempre hemos hecho en todas las bandas que hemos tenido y discos que hemos grabado, pero quizá en este último trabajo sea más notable. Además, supongo que al enfatizar esto, el progresivo se ha colado de alguna manera, ya que si bien es un estilo que nos gusta mucho, no había sido hasta ahora una influencia directa ni se había dejado ver de manera tan evidente.
En cuanto a las letras, ha habido mucha inspiración de malos momentos y malas experiencias en nuestra vida. También se escribieron en su mayoría -o al menos partían de ideas- que tuvimos en en ese momento en el que estábamos demasiado tiempo encerrados en casa y daba demasiado tiempo para pensar. Así que, temas como la depresión, la búsqueda de redención o la búsqueda de calma y tranquilidad están muy presentes. La verdad es que no es nada novedoso que un grupo de doom metal hable de eso, seamos sinceros, pero es verdad que tratamos de trabajarlas de tal modo que no fueran típicas o explícitas, que hubiera cierto hueco para la interpretación personal del oyente, que es algo que hemos tratado de hacer en los discos anteriores. También intentamos que no fueran 100% negativas, sino que un hálito esperanzador se pudiera colar dentro de tanta tristeza.
El artwork me parece una maravilla, retomando el estilo de vuestro del “Death May Die”, pero con un giro colorista y esperanzador a pesar de tener ese toque de oscuridad. ¿Quién lo ha realizado? ¿Habladnos un poco de la temática del álbum y del significado de vuestro artwork?
Gracias por tus palabras. La verdad que el artwork (y el disco) están recibiendo muchos elogios y creo que es precisamente porque no es el típico diseño de un disco de metal oscuro y deprimente. Lo realizó Julián, nuestro guitarrista, bajo el nombre de DeadSign. Él es quién ha realizado todos los diseños de nuestros discos y, como es evidente, estamos súper contentos con el resultado. Hay ciertos elementos que visualmente lo ligan con las letras, como podrían ser las torres, en referencia a “The Infinite Tower”, los tonos verdes, que quizá se han colado por la influencia de “Emerald Mirror”, aunque es verdad que ya comentamos que ese color queríamos que estuviera presente en el diseño… y luego Julián hizo el resto. Tomó la decisión deliberada de hacer algo con tonos más luminosos, como el blanco de fondo y ese tono amarillo suave, en contraste con el verde, y utilizó elementos recurrentes en portadas anteriores, como pueden ser la diosa Hela, los árboles o más concretamente Yggdrasil, el ojo que ya ha estado en otros discos, siendo el elemento principal de la portada del “Vegvísir”… en definitiva, igual que “A Reign to Conquer” sintetiza musicalmente mucho de lo escuchado en nuestros discos anteriores, esta portada también resume a propósito la gran mayoría de elementos que hemos utilizado en diseños anteriores. Y la verdad es que no podemos estar más contentos.
Grabado en Red Records Studio con José Francisco Rojo, siendo mezclado por Julián (guitarrista de la banda) y masterizado por Dan Swano , ¿Cómo ha sido este proceso de grabación?. Con Julián inmerso en este proceso, ¿a buen seguro conseguís un resultado más fiel a la banda? ¿alguna anécdota que nos puedas contar del proceso de grabación, ya que siempre hay alguna?
Ha sido un proceso muy largo, mucho más de lo habitual, pero las circunstancias han sido las que han sido. Como comentaba al inicio, la pandemia, como a todos, truncó los planes que teníamos con respecto al disco anterior, así que empezamos a componer este nuevo disco con calma y en la distancia. Como no había voz, íbamos haciendo los temas, quizá con exceso de arreglos y detalles, que finalmente con la entrada de Raquel y ya con sus voces, fuimos modificando. A partir de ahí, ya con las demos finales -casi- hechas, ya me metí en estudio a grabar las baterías, en un ya lejano 2023. Luego grabamos el resto de instrumentos y voz también en Red Records; y en cuanto a la grabación en sí, pocas anécdotas hay, ya que por desgracia, no siempre podíamos estar todos juntos en el estudio e íbamos siempre a contrarreloj en ese sentido, ya que vivimos en ciudades distintas. Lo más destacado quizá fue que durante la grabación de voz, Julián estuvo “presente” desde Albacete a tiempo real a través de un chat, mientras que Raquel, el Rojo y yo estábamos en el estudio. Y bueno, un chat siempre da para decir muchas tonterías y gastar bromas, pero poco más.
El que lo mezclara Julián fue otra decisión en cierto modo difícil. Iba a suponerle una cantidad de trabajo bestial, hablando en horas invertidas y claro, acababa de ser papá, con lo que eso conllevaba, así que lo fue haciendo muy poco a poco. Además, no somos nada conformistas e íbamos haciendo correcciones, si bien el sonido final -o algo cercano a él- lo encontró bastante rápido; pero en cuanto a detalles sí que fuimos muy minuciosos y, a veces, esas cosas que para alguien ajeno al grupo son chorradas inaudibles, para nosotros son importantes y quitan bastante tiempo. Pero la cuestión es que sí, llegamos al sonido que buscábamos y Dan Swäno le puso la guinda al pastel, sin lugar a dudas. Además, fue un gustazo trabajar con él. Ya nos habían comentado (Dani Maganto de Eternal Storm y Cancer, un buen amigo) que trabajar con él era súper fácil y efectivamente así fue.
Este trabajo llegará editado por Ardua Records y Tormo Records ¿es arduo el camino de la edición? ¿creéis que en un futuro se acabará el formato físico y que solo quedará para coleccionistas? (que conste que yo soy de formato físico).
Sí que lo es. De hecho quizá no con “A Reign to Conquer” que todo ha sido relativamente fácil, tanto con Ardua (David es súper profesional) como con Tormo. Pero al final, aunque los sellos lo pongan fácil, también hay otros factores, como los tiempos que manejan las fábricas (especialmente para el vinilo), acordar las mejores fechas para el lanzamiento, como enfocarlo a nivel de promoción… es un poco quebradero de cabeza, la verdad. Sin embargo, todo ha ido muy bien esta vez.
Y ojalá no se acabe nunca el formato físico, de verdad. Nosotros también somos de físico. Julián por ejemplo tiene una enorme colección de vinilos y yo sigo siendo de cd´s. El formato físico “te obliga” a escuchar de verdad un disco y con las letras y el diseño delante es una experiencia que va más allá de la música. Imagino que a nuevas generaciones todo esto les suena a historias de abuelo carca(ss), pero el streaming, por muy fácil que te lo ponga, no es lo mismo. Entiendo que ahora mismo, la capacidad de atención de mucha gente se reduce a 30 segundos y si no te gusta a otra cosa, no es como antes que escuchabas un disco del tirón cuando te lo comprabas, con el libreto en la mano, pero ojalá la gente entienda que esa magia no debe perderse y que además es una de las mejores maneras de apoyar a los artistas y sellos pequeños. Especialmente si les compras directamente a ellos en sus webs o bandcamp.
Si tuviera que elegir algunas canciones para darle significado al álbum me quedaría con “Vessel To Nowhere”, “Crystal Bridge” y ”Architect Of Disorder” ¿Qué historia guarda cada una de ellas? ¿Cuál ha sido el tema más difícil de componer?
Pues es curioso que cites estas tres, porque son las que más cambios han “sufrido” desde las demos iniciales. Es decir, que aunque la base original -riffs, ritmos y melodías principales- sigue ahí, muchos arreglos y parte de la estructura de estos temas se cambió conforme fuimos añadiendo la voz y los teclados. Las tres eran más largas, especialmente “Architect…” y “Vessel…”; suprimimos algunas partes y en general bajamos la intensidad de las tres, aunque no tanto en “Vessel to Nowhere”. Esta última de hecho casi se queda fuera del disco y en el orden original era la última, siendo el tema de apertura “Nomad”, pero durante el proceso de mezcla decidimos cambiar algunos arreglos, reestructurar las melodías de voz y añadir teclados y extractos de la película “The Fountain”. La canción dio un giro total y quedaba genial como tema de apertura, además de que se “oscureció” bastante, sin perder el lado ambiental y frágil que también posee. Esa fragilidad también se hizo más patente en “Architect of Disorder”, con el añadido de algunos teclados y ese ritmo ¾ que tiene. Y en el caso de “Crystal Bridge” siendo un tema que consideramos bastante intenso a pesar de todo, liberamos bastante el apartado de guitarras para dejar más espacio al resto de instrumentos y principalmente a la voz.
A nivel de letras, son las que quizá más giran en torno a los temas mencionados de la depresión, ansiedad o la pérdida de control y mientras que por ejemplo la idea en “Crystal Bridge” si era finalizar con algo de esperanza, la letra de “Vessel to Nowhere” se recortó, ya que originalmente había más voz y quizá era la más oscura y desesperanzadora de todo el disco, con una metáfora no tan escondida sobre el daño que provoca la depresión severa y sus consecuencias.
Este trío de temas fue difícil de componer en general, quizá “Vessel…” y “Crystal…” más que “Architect of Disorder” y también fueron los más difíciles de mezclar, aunque tal vez el tema más complejo de todos, en todos los aspectos sea “The Infinite Tower”, que quizá, a pesar de parecerle el más tranquilo del disco a todo el mundo, sea el más enrevesado y progresivo.
Ahora os toca presentarlo en directo, ¿tenéis pensado recorrer parte de la Península o por el Sur? ¿Qué planes de futuro tenéis a corto y largo plazo? ¿Alguna fecha que tengáis especial ganas de tocar?
Sí, ahora toca la parte logísticamente más complicada. Vivimos todos en ciudades distintas, pero seguimos manteniendo nuestro local de ensayo en Elche. Tano y Raquel están a apenas 20 minutos en coche, pero Julián vive actualmente en Albacete y, lógicamente, son casi dos horas de camino hasta el local con lo que no podemos ensayar juntos la mayoría de las veces. Eso hace difícil todo, pero por fin ya pudimos presentar recientemente el disco en nuestra ciudad de origen, Elche, en un concierto muy especial, con proyecciones y demás. Salió todo bien y además tocamos un set mucho más largo de lo habitual, repasando temas de todos los discos. Sin duda ha sido un buen test y nos esforzamos mucho en prepararlo todo bien. Eso nos ha dejado curtidos para lo próximo.
Fechas tenemos varias confirmadas; habrá un festival de Tormo Records en Murcia (en al sala Spectrum) para final de año (noviembre), y si no recuerdo mal tenemos alguna fecha en Madrid (aunque creo que vamos a tener que moverla, por eso a día de hoy no la puedo confirmar); y cuando vayamos para allá, tenemos pensado subir al norte, probablemente a Bilbao, si podemos. Esto último está en el aire; pero si hay una fecha que nos hace especial ilusión es sin duda el Okkult Session en Barcelona el 28 de septiembre. Fue el primer bolo que cerramos cuando salió “A Reign to Conquer” y dijimos que sí inmediatamente cuando vimos el cartel. Y es que tocar con las bandas con las que vamos a tocar, especialmente Paradise Lost que es un referente dentro del estilo, no es poca cosa, además de que quien vaya al festival será un público 100% objetivo y metido en el rollo, con lo que estaremos un poco intimidados pero sin duda súper ilusionados con actuar para todo el que vaya, que esperemos sea mucha gente, ya que el cartel ha gustado mucho en líneas generales.
Me encanta descubrir bandas nuevas y a nuestros lectores a buen seguro que también, ¿Recomendadnos tres bandas nacionales o internacionales que creéis que merecen la pena ser conocidas, de estilo libre ¿Y de vuestro estilo?
Bueno, en este caso no podemos pasar por alto que en Hela casi todos estamos pluriempleados y tenemos varios proyectos, así que me veo obligado a citar a The Holeum (que acabamos de sacar disco también), Aborigen, Inuat o Neptunian Sun. Por otro lado, a nivel de bandas estatales, en mi caso concreto mis favoritas son Aathma, Evadne (donde tenemos colegas) y los extintos Horn of the Rhino, que es una lástima que no sigan. Las tres entrarían dentro de nuestro estilo y, obviamente, no puedo no citar a Ikarie, donde también tenemos buenos amigos y son también doomers hasta la médula.
Y ya que estamos, en otro rollo y citando internacionales, últimamente estuve enganchado al disco “Nocturnal Will” de los suecos Dödsrit, que me ha parecido una pasada (una mezcla de death melódico, black y crust) y ha pasado muy desapercibido. Y también recomendaría a los lituanos deathmetaleros Griefgod y a Fires on the Distance, que llevan sacando discazo tras discazo, mezclando death metal melódico y doom.
Un placer poder hablar con vosotros, desde Necromance Magazine, las últimas palabras son vuestras.
El placer ha sido nuestro. Sólo agradeceros vuestro interés en la banda y el apoyo, tanto vuestro como el de toda la gente que, a pesar de haber pasado ya unos cuantos años sin que hubiera noticias por nuestra parte, han seguido apoyándonos comprando nuestros discos, tanto física como digitalmente y recibiendo “A Reign to Conquer” de una manera muy positiva. Gracias a todos.







