
El dúo inglés HERETIC PLAGUE debuta con este “Context is a stumbling corpse” via Selfmadegod records, y lo hace con muy buen criterio, media hora de brutal death metal con tintes grindcore y gore, intros e imaginería de películas de terror, de esas de cabaña en el bosque de la América profunda, ganchos para carne y piezas de cuerpos por todos lados. El dúo está formado por Adam Watts, que se ocupa de guitarra y bajo, y Tom Bradfield, que se ocupa de batería y voces, ambos están en otras formaciones y comparten filas además de aquí en BEEF CONSPIRACY, el bueno de Tom además es jefe de Grindethic records, y se ha ocupado en parte en el arte de este álbum.
Bueno, pues el estilo de HERETIC PLAGUE es, como hemos dicho, un brutal death con toques grind y bastante cafre, potente, sin compasión, tanto música como imagen van en la misma dirección, la música sin llegar al slamming brutal death metal, llega a tener un regusto old school además de un toque actual. Las voces presentan distintos estilos, desde screamings desgarrados, growls cavernosos a voz deathmetalera “normal”. Todos los temas siguen una línea, sin ser monótonos, cada uno con su toque, con algunos momentos identificativos. Cada tema es una sucesión de riffs acertados para el estilo, con unas baterías potentes, no os van a faltar dobles bombos, y blast beats, incluyendo partes Groove, todos los ingredientes de una buen trabajo de death metal, en estos nueve cortes y media hora aproximada de duración. La portada es bastante coherente con lo que oímos, es una mezcla entre un rostro de terror y de locura, que, como digo es lo que se percibe en el disco. El sonido de las guitarras es sucio y nítido a la vez, la batería a veces suena a programada, pero será porque está pasada por un módulo de sonido y va triggeada, el bajo dando la profundidad necesaria. Todo correcto en este buen debut, esperaremos nuevas entregas.
Puntuación
Nota - 7.5
7.5
Nota
Bueno, pues el estilo de HERETIC PLAGUE es, como hemos dicho, un brutal death con toques grind y bastante cafre, potente, sin compasión, tanto música como imagen van en la misma dirección, la música sin llegar al slamming brutal death metal, llega a tener un regusto old school además de un toque actual.







