Criticas - novedades
Puntuación alta - recomendado

PETRICOR (CHL) «Australis»

Autoeditado, 2020

AUTOR: Cesar Luis Morales

No sé si os ocurre que, en determinados idiomas, uno tiene sus palabras favoritas; esos fragmentos de paraíso con alto poder evocador que os causan una reacción emocional. En mi caso, en castellano, hay varias. Y me jode cuando algún gilipollas utiliza “background” cuando tiene una palabra tan hermosa, redonda y sonora como acervo. Del mismo modo, otra de mis palabras favoritas es totalmente orgánica, natural y telúrica es PETRICOR. Dicha palabra se refiere al olor que desprende la tierra cuando llueve. ¡Colorea y aprende con Teo!

De modo que al ver una banda con ese nombre, me lancé a la review como un depredador sobre su presa. Creado en 2017, es el proyecto de un misterioso personaje llamado El Ermitaño. Y ya está, no se necesita más, del mismo modo que no han necesitado más otros músicos o bandas como BURZUM o MORTIIS. Un proyecto de un solo hombre, con un nombre evocador. Y al igual que el hombre, la música. “Australis” es el último trabajo y es justo lo que esperas encontrar: Black Metal atmosférico, instrumental y absolutamente hipnótico. Siete cortes numerados, cada uno con su sentimiento, con su intimidad, con su emoción. Todos los instrumentos tocados por El Ermitaño, salvo el acompañamiento de Fernando Parra al bajo. Y tenemos de todo.

“Australis I” abre con el sonido de la lluvia, como no podía ser de otra manera. La guitarra comienza siendo un zumbido furibundo, seco y gélido acompañada con otros acordes que le dan esa patina de brillantez. Entonces entra la batería y lo hace con un golpeteo monótono y machacón, rescatando los sonidos de los primeros trabajos de BURZUM, de la etapa del “Det Som engang var” o del “Filosofem”. Se desarrolla un terma largo y frío, que no aburre, sino que se recrea en un desarrollo repetitivo, asfixiante, pero que te engancha como la primera vez que escuchaste “Dunkenlheit”. “Australis II” tiene una atmosfera más lenta, pausada, tensa y agobiante, pero igualmente embaucadora. El trabajo de El Ermitaño es el que es, simplista en su concepto, pero compleja en su escucha. Hay que echarle valor para componer así y también hay que echarle valor para disfrutarlo, para apreciarlo. Ese zumbido lento, continuado, monótono, pero es que hay algo… en todo el trabajo hay algo que te engancha a escucharlo una y otra vez, y eso, ¡oh, niños y niñas! Es digno de admirar. PETRICOR reinventa aquel estilo para la nueva generación y para la nueva década.

Después de dos temas y casi media hora de reproducción, se suceden una serie de temas más cortos, de entre tres y seis minutos de duración. La magia y la luz nos sobrecogen en el inicio de “Australis III”, con los teclados a cargo de Fernando Parra. Por el contrario, “Australis IV” nos abre con unos acordes melancólicos y minimalistas que nos retrotraen a la línea compositiva de SÓLSTAFIR y es inevitable llorar ante tanta belleza contenida. Y seguimos con “Australis V”, afinado tan grave que no sabes si eso que escuchas es un bajo o una guitarra, pero que contiene en su interior, nuevamente, melodías magistrales y absorbentes. Un trabajo de una absoluta y apabullante brillantez, no por nada el trabajo ha sido gestado a lo largo de dos años, y es como una iglesia románica; a pesar de la aparente sencillez, y de las lóbregas naves, hay una estructura y una construcción, hay detalles, hay luz y sombra… Y “Australis VI” es tan opaca, simplista y aterradora en su concepción que bien podría pasar como parte de la banda sonora de “La semilla del diablo” de Polański. Y como para dejar testimonio de que hay esperanza para los condenados, cierra con “Australis VII”.

No estamos descubriendo nada nuevo. Llueve todos los días, y cada vez que eso ocurre, cuando las gotas de agua rompen contra el terreno poroso, se produce la magia y ese olor a ozono, a tierra viva, nos vuelve a invadir la nariz. Pero del mismo modo que esa reacción química, PETRICOR es algo que reúne todas esas características: es algo como la lluvia, como el Black Metal atmosférico e instrumental, ocurre muchas veces, pero que conserva esa magia, esa pureza, esa emoción contenida. Y “Australis” es una buena prueba de ello.

Puntuación

Nota - 9

9

Nota

PETRICOR es algo que reúne todas esas características: es algo como la lluvia, como el Black Metal atmosférico e instrumental, ocurre muchas veces, pero que conserva esa magia, esa pureza, esa emoción contenida. Y “Australis” es una buena prueba de ello.

User Rating: Be the first one !
Mostrar más

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba