
“The Bastrad” es el título elegido para lo que será el nuevo disco de la banda escandinava THORIUM. Veteranos donde los haya dentro de la escena, y después de dos años transcurridos desde su anterior disco “Danmark”, los de Copenhaguen han decidido editar un nuevo disco, que, según ellos mismos reconocen, no estaba planeado. Sea como fuere, los daneses vuelven con material nuevo, y aquí pasamos a reseñarlo.
Quienes conocen a THORIUM, saben por dónde transcurre su música, un estilo que no ha variado desde que en 1997 decidieron juntarse y sacar adelante el grupo. Siempre desplegando Death Metal, la banda danesa ha estado ubicada dentro del Underground, encontrando su sitio en esos lugares ocultos que solo llegan quienes deciden dar un paso más allá de los grandes nombres del estilo. Cierto es que desde que se formaron, no fueron muy productivos a niveles de ediciones, siendo solo seis álbunes los editados en el transcurso de 27 años. Aun así, como decimos, siempre contaron con su espacio en el Underground, y fueron, por tanto, tenidos en cuenta por muchísimos fans del estilo que no se olvidan de ellos.
Su sexto y último disco, es “The Bastard”, con el que la banda vuelve a desgranar su Death Metal y con el que quieren dar un paso al frente y empezar a sacar la cabeza del más oscuro Underground para encontrar mejor ubicación dentro de otros puestos fronterizos. Para ello, este nuevo disco puesto en liza por la banda, cuenta, como mejor argumento, con el fácil transcurrir, y, por tanto, con la fácil digestión, que contiene el disco. THORIUM han grabado un trabajo donde la incursión de melodías hace sazonar de forma agradable la música. Un Death Metal muy en la línea de formaciones como GOD DETHRONED, IMMORTAL RITES, PAGANIZER, BODYFARM, HYPOCRISY, CENTINEX, y similares, que incluyen en sus composiciones ciertas dosis de melodía, consiguiendo con ellos una mayor expansión en su música. Como dato importante y al hilo de lo dicho, hay que decir que el guitarrista en este trabajo es Rogga Johansson, músico que aún desconocemos de donde saca el tiempo para trabajar en todos los proyectos que anda involucrado, y que con su presencia en el disco, acerca bastante el sonido de THORIUM al sonido que desarrolla en su banda madre, PAGANIZER. Además, que es evidente, que quien conoce a este músico, conoce a la perfección el sonido que dispone cuando expone música. Por tanto, acertarás, con bastantes papeletas, como suena este “The Bastard”.
Este aspecto melódico es mezclado dentro de la coctelera dispuesta por la banda, con los ingredientes principales que tiene el estilo. Fuerza, potencia y oscuridad. Todo ello desarrollado con presencia de potentes y afilados riffs, voces desgarradoras y guturales, con apariciones de otras tonalidades vocales de vez en cuando, potentes baterías, y una base rítmica machacona y dura. Disposiciones básicas para poner en juego un disco de Death Metal. Obviamente, hay que saber desplegar el estilo. Aquí, THORIUM, en este trabajo, y en anteriores, todo sea dicho, sabe y conoce cómo hacerlo. Lo hacen correctamente, incluso este disco contiene elementos e ideas frescas que pueden mejorar su música. Pero, aun así, con toda esta buena disposición sobre la mesa, no termina de ser suficientemente convincente como para dar un paso firme y dar un golpe sobre la mesa. Buen disco es, pero sin la etiqueta de producto brillante. Un buen disco que gustará, pero que no zarandeará a los fans del estilo. Hay que reconocerles el trabajo de intentar ofrecer algo fresco, intentar encontrar una vía por la que demostrar las posibilidades de la banda en ofrecer material vistoso. Lo consiguen, consiguen diferenciar propuestas y entregar un buen material. Pero, como dijimos, falta algo más.

Valoración
Portada - 7
Música - 8.5
Sonido y Producción - 7.5
7.7
Nota
THORIUM han grabado un trabajo donde la incursión de melodías hace sazonar de forma agradable la música. Un Death Metal muy en la línea de formaciones como GOD DETHRONED, IMMORTAL RITES, PAGANIZER, BODYFARM, HYPOCRISY, CENTINEX, y similares, que incluyen en sus composiciones ciertas dosis de melodía, consiguiendo con ellos una mayor expansión en su música.







