
La vuelta de las grandes bandas con sus miembros míticos a principios de los 2000’s, trajo consigo, el renacimiento de un movimiento influenciado directamente por ellos. Maiden y Judas Priest en primer término, empujaron a muchas de sus compañeras de andanzas a volver a sus raíces, y que muchos fans de esta música que se perdieron en los 90, volvieran a disfrutar de algo que en principio no parecía que volviera a ocurrir. Junto a este renacimiento del éxito de estas viejas glorias, empezaron a nacer una cantidad de jóvenes bandas tremenda que dieron vida al llamado NWOTHM.
Enforcer, Haunt, Night Demon, Ambush, RAM o Cauldron son claros ejemplos de un movimiento que a pesar de no contar con un amplio respaldo comercial, sí creó una escena muy fiel y de cierto culto que ha generado todo tipo de festivales, sellos y asociaciones que están manteniendo durante muchos años esta escena metalera de estilo vintage. Y como de un goteo constante, nos van llegando nuevos nombres que añadir a una lista interminable llena de calidad y variedad.
VENATOR vienen desde Austria y nos presentan su tercer trabajo, segundo en formato largo, donde confirman que las buenas sensaciones que nos transmitían con lo hecho anteriormente les ha servido para ir creándose poco a poco un pequeño estatus dentro de la escena.
“Psychodrome” es un muy buen disco de Heavy Metal, con todas las características habituales de este tipo de bandas, con grandes influencias de los míticos nombres de los creadores del estilo; Judas Priest, Saxon, Raven, Diamond Head, e incluso también de bandas del US Metal como Riot, Virgin steele o WASP pero por encima de todo, los más grandes, Iron Maiden. Riffs de corte clásico, cadencias rítmicas muy pegadizas y un Hans Huemer a las voces bastante particular que le da su toque personal.
Iniciamos con una intro bastante tenebrosa que nos recuerda a cualquier película de terror de los 80 titulada “In to the drome” que nos deja a punto para volver al pasado, porque el estilo de VENATOR es ochentero a más no poder, tanto por el sonido de la producción como por las composiciones que ha creado, convirtiéndose en una de las bandas que mejor transmiten el sentimiento del sonido vintage.
Los temas son pegadizos, con buenos riffs gracias a las buenas formas que demuestra Anton Holzner y Leon Ehrengruber en las guitarras, me gusta que no abusen de las armonías y los punteos, basándose sobre todo en los riffs y algunos cambios de ritmo que en explayarse en la técnica de cada uno, aunque cuando llegan los solos cumplen de maravilla. Stefan Glasner al bajo esta en primera línea emulando a Mr. Harris con el sonido mítico del bajista británico retumbando por los altavoces. Buen trabajo a la batería de Jakob Steidl, sencillo, efectivo y directo…para qué más?
Difícil destacar algún tema aunque me quedo con “Ravening Angel”, ligeramente diferente al resto, una mezcla de WASP con Maiden que le da un toque muy especial. Lo que si me ha llamado la atención en este álbum es la sensación de que la supuesta cara A (si tuviéramos un LP en las manos) es mucho más heavy con “Steal the night”, “Children of the beast” , la nombrada “Ravening Angel” y “The final call” que la imaginaria cara B de aires más Hardrockeros que nos transmiten temas como “Radar” con un toque entre Judas Priest/Running Wild etapas rockeras, “Race the glory” con un riff magnífico que da entrada a un tema bastante molón, y sobre todo “Dinamyte” y “Fear the light”, que son las que se acercan a bandas mucho más Hardrockeras a lo Scorpions o Dokken. Sin embargo, finalizamos con un trallazo llamado “Astral Seduction” bastante veloz y potente, que representa de momento el estilo más poderoso que tiene VENATOR.
Quizás lo pongo un poco por debajo de su debut “Echoes from the Gutter”, donde las estrofas y estribillos están más logradas y enganchan un poco más que el actual “Psychodrome” donde su punto fuerte está más en la parte instrumental a base de buenos riffs, cortos e intensos solos de guitarra, ligeros cambios de ritmo muy acertados y una base rítmica potente y directa.
Buen trabajo el de los austríacos VENATOR que hará las delicias de los amantes de los sonidos añejos, perpetrado por unos chavales que apenas rondan los treinta años, y eso, creo yo que si es lo que aporta realmente esta banda a la escena; sangre nueva y renovación sin importar el estilo que practiquen para quedarse tranquilos si alguna vez los viejos dinosaurios deciden por fin dejar los escenarios…siempre que los hologramas nos lo permitan!!!
Valoración
Puntuación - 7.5
7.5
Nota
Buen trabajo el de los austríacos VENATOR que hará las delicias de los amantes de los sonidos añejos, perpetrado por unos chavales que apenas rondan los treinta años, y eso, creo yo que si es lo que aporta realmente esta banda a la escena; sangre nueva y renovación sin importar el estilo que practiquen para quedarse tranquilos si alguna vez los viejos dinosaurios deciden por fin dejar los escenarios…siempre que los hologramas nos lo permitan!!!







